Corea del Norte busca ser reconocida como potencia nuclear

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Kim Jong-un, líder norcoreano. (Foto: AP)

La tensión en la península coreana se incrementa cada vez más y se hace difícil presumir un posible desenlace a un  conflicto que lleva años. El régimen norcoreano continúa realizando sus ensayos nucleares y pruebas con misiles intercontinentales balísticos con el fin de demostrar que es una potencia nuclear.

El diálogo sería lo más sensato para aliviar el conflicto, pero las actitudes bélicas parecen alejar esta opción. El internacionalista y diplomático venezolano Julio César Pineda afirma que en estos momentos Corea del Norte se encuentra en busca de un diálogo.

“Hoy en día Corea del Norte está desesperada por dialogar. También lo están Corea del Sur, Japón y Estados Unidos, aún cuando Donald Trump sea impredecible. Y ese es el drama de Corea del Norte”, aseguró el diplomático en un conversatorio en El Universal.

Pineda recordó que a principios de mes Suiza dijo estar preparada para mediar en la crisis nuclear. La presidenta de turno de la Confederación Helvética, Doris Leuthard, anunció que su país está “preparado” para ofrecer su rol como mediador en la crisis nuclear con Corea del Norte porque considera que es el momento del diálogo y no de reacciones “excesivas”.

¿Por qué precisamente Suiza quiere ser negociador del conflicto con Corea del Norte en una situación que parece imposible de solucionar? Son muchas las interrogantes, pero por el momento es lo más factible según Pineda. “Es posible que se dé una negociación de unidad donde le conviene a Estados Unidos, le conviene a China y le conviene a Rusia. Pero ese juego tiene estrategias. La primera, y aquí hay un problema de egoísmo internacional, es que ni a China, ni a Rusia ni a Estados Unidos les interesa que se una Corea”, señaló.

Pineda destacó que a China no le conviene  la unión de Corea porque si se unen las dos Coreas se implantaría un sistema occidental-capitalista, y por ello tendría mayor influencia Estados Unidos. Por eso optaría por mantener las cosas como están, pues de esta manera conservaría su impecable poder en toda Asia. Igualmente a Estados Unidos tampoco le convendría la unión,  pues mantiene a su aliado Corea del Sur como observador de todo el continente asiático. “Con esta situación se juegan intereses”, añadió. El embajador afirmó que “en el corazón los coreanos quieren la unión, quieren volver a la madre patria, pues tienen la misma religión, cultura, costumbres”.

Capacidad nuclear

El también profesor universitario recordó que la bomba termonuclear de fusión es lo que alarma más al mundo, pues estaría en las manos de Corea del Norte. Esta arma produce más destrucción que la propia bomba atómica. La situación se agrava pues se puede complementar con la técnica de lanzamiento de misiles y el efecto sería instantáneo. Eso precisamente es en lo que se enfoca el régimen, destacó Pineda.

Una cuestión también importante es que el régimen necesita ensayar, y ese es un punto fértil de ofensiva para debilitar las provocaciones. “Para ejecutar un arma atómica se debe ensayar y esos ensayos son muy costosos”, señaló Pineda. Por eso precisamente las duras sanciones de la ONU al país asiático.

El embajador expresó: “Nos encontramos en una situación apocalíptica complicadísima porque con las grandes potencias hay racionalidad, pero vemos que hay nueve países en plena onda atómica”. Aunque hay países preparados para un posible conflicto nuclear, una estampida de violencia  acabaría con el mundo, sentenció.

Pineda explicó que un misil norteamericano podría borrar a Corea del Norte del mapa, pero ese misil  podría destruir rápidamente a sus aliados, “y eso ocasionaría que China reaccione, Rusia reaccione y esto desataría una nueva Guerra Mundial en la que no sobreviviríamos”.  Aunque “Estados Unidos no se atrevería a defender otros países  y arriesgar su país”, no se sabe que pueda pasar, indicó el embajador Pineda.