domingo 3 julio, 2022
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Drama de venezolanos en Colombia se agrava por la COVID-19

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Ante la emergencia desatada por el Coronavirus, los ciudadanos venezolanos que migraron a Colombia se ven sin empleo, sin casa y cada vez más endeudados


Moisés Sánchez *


José llegó a Bogotá el tres de agosto del 2019, desde que ingresó a Colombia, empezó a trabajar en la economía informal.

Hoy come poco para ahorrar los alimentos que, debido a la cuarentena obligatoria decretada por el presidente colombiano Iván Duque, tiene en su alacena. Hace más de 30 días José cumple con el confinamiento al que se ha visto sometido gran parte de la población mundial.

Un virus nacido en Wuhan, China, mantiene en peligro a todos los habitantes del planeta. José tiene miedo. Miedo a que se acabe su comida, a salir a calle y contagiarse. Pese a su juventud, sufre porque no sabe qué pasará con él en los próximos días. No tiene más familiares en Colombia. Su familia vive en Caracas.

Hasta ahora, este venezolano de 22 años, no ha recibido ayuda del gobierno colombiano, no tiene documentos, ni pasaporte y mucho menos permiso especial de permanencia, no está afiliado a la seguridad social, ni al Sistema de Selección de Beneficiarios para Programas Sociales (Sisbén) con el que podría recibir un aporte de 160 mil pesos que está entregando el Estado.

Vive en el municipio de Soacha en Cundinamarca, ubicado al sur de Bogotá. Uno de los más pobres y, según el reporte de las autoridades colombianas, uno de los más golpeados por la crisis. Allí la ilusión de una cuarentena con todos encerrados en su casa se desvanece ante la necesidad de salir a buscar los alimentos diarios.

Muchos de los ciudadanos, colombianos y extranjeros, que habitan en esa zona viven del ingreso diario. Así que, sin trabajos formales que les asegure una cuarentena con las mínimas condiciones para mantenerse en casa, hacen caso omiso a las instrucciones de las autoridades y, arriesgando la vida, salen a buscar el pan de cada día.

Historias como la de José se repite en cientos de miles de venezolanos que viven en esta ciudad.  Alexander Gutiérrez, un colombo venezolano nacido en Táchira, de madre colombiana, reside en la localidad de Tunjuelito, al sur de Bogotá. Trabaja como vendedor en una tienda de un centro comercial de alto estrato, ubicado al norte de la ciudad. Por ahora, su sueldo está suspendido y no percibe ningún tipo de ingreso o beneficio, ni de la empresa para la que labora, ni de las instituciones.

Aunado a la falta de ingresos por la suspensión de su contrato se suma la imposibilidad de pagar el arriendo donde vive. Sin embargo, sus arrendatarios entendiendo la situación de emergencia nacional no le están cobrando la mensualidad, están acumulando los meses en los que se pudiera extender la cuarentena, pero les piden (a él y a sus compañeros de casa) el pago de los servicios básicos para que estos no se amontonen ni se difieran en el tiempo.

Laura Rodríguez no corrió con la misma suerte. Pese a que el gobierno colombiano emitió un decreto prohibiendo los desalojos hasta el 20 de junio, fue sacada con sus pertenencias de la habitación que alquilaba en un “paga-diario” (una especie de residencia u hotel de bajo estrato).

Estos tres casos ejemplifican el drama al que están sometidos los venezolanos que, tras haber abandonado Venezuela por la crisis política, económica y social que atraviesa, ahora deben enfrentarse lejos de casa a un virus letal que avanza día a día y amenaza la vida de todos los que residen en Colombia y el mundo.

Buscan asistir a venezolanos en medio de la emergencia nacional

Zair Mundaray, asesor jurídico de la sede consular que representa al diputado Guaidó en Colombia

Estiman los representantes de Juan Guaidó  en Colombia, que en este país, “más de un millón de personas pueden estar vulnerables”, asegura Zair Mundaray, coordinador jurídico de la sede consular dirigida por el diputado en el exilio Tomás Guanipa.

En entrevista para Diario La Nación, habló de las acciones que adelanta la embajada para asistir a los casi dos millones de connacionales que residen en el territorio colombiano.

Censo de vulnerabilidad

La entidad que maneja Guanipa en su portal digital https://co.embajadavenezuela.org/index.html llama a los venezolanos en Colombia, en condiciones de riesgo, a registrar sus datos en esta plataforma con el objetivo de ayudarlos en estos momentos de la crisis que causa la CoVID-19.

Mundaray señala que “diseñamos una encuesta de vulnerabilidad, con datos objetivos, que nos permite saber cuáles son las familias que tienen mayores riesgos y, además, dónde están ubicadas”.

En ese sentido, indica que se ha registrado alrededor de 60 mil familias, incluyendo a grupos vulnerables, pueblos indígenas, personas consideradas perseguidos por el gobierno de Maduro, y también venezolanos que esperan les sea otorgada la condición de refugio en este país.

Recordó que la institución no cuenta con un presupuesto asignado y que para ayudar a los venezolanos han acudido a los mismos venezolanos y a los colombianos de buena voluntad. Llevan a cabo una campaña para que ciudadanos donen 30 mil pesos que se canjean por productos de primera necesidad en supermercados de la red D1. “Esos alimentos tienen los requerimientos calóricos básicos para una familia de cuatro personas para aguantar por lo menos unos ocho o 10 días”, dijo.

Según el funcionario, el gobierno del presidente Duque ha podido detectar a 200 mil venezolanos a quienes les está llegando la ayuda. “En esas entregan están incluidas las 60 mil familias que nosotros hemos presentado a partir de nuestro censo de vulnerabilidad y ya el Gobierno Nacional ha empezado a repartirlos”.

Desalojos

También  trabajan para evitar desalojos forzados en todo el país. Cuentan con el apoyo del defensor del pueblo colombiano y el de la ciudad de Bogotá para trabajar en conjunto con las personerías de cada localidad.

El coordinador jurídico de la entidad en suelo bogotano estima en más de 150 las denuncias en las que venezolanos son desalojados y/o amenazados con sacarlos de sus residencias por no poder pagar los respectivos alquileres.

“En Colombia existe un decreto presidencial en el que se prohíben los desalojos a cualquier ciudadano, nacional o extranjero, hasta el 30 de junio de 2020”, enfatizó.

Hicieron un llamado vía comunicación escrita a la Cancillería a que instruyan a las fuerzas policiales para que eviten participar de los desalojos, puesto que iría contra el decreto presidencial.

Venezolanos que retornan

—Hemos tratado de mantener una línea coherente. No existe un plan del gobierno colombiano para implementar alguna medida de retorno. Esto porque el decreto de emergencia sanitaria prohíbe la circulación vehicular a nivel nacional.

El asesor de la oficina que representa a Guaidó agrega que en Venezuela no existe una actuación clara con respecto a los venezolanos que retornan y, por tanto, esa “inseguridad jurídica” les obliga a exhortar a los ciudadanos a no regresar debido que estarían expuestos a una mayor vulnerabilidad en los lugares donde deben cumplir la cuarentena.

El diputado Guanipa, por su parte, estimaba en una entrevista vía Instagram que el número de venezolanos retornados rondaba los 33 mil. Un número que considera bajo si se compara con el grueso de casi dos millones de ciudadanos que hay en Colombia.

Venezolanos con el coronavirus

Esta sede hasta ahora no registra a ningún venezolano que se haya contagiado con el coronavirus. Sin embargo, no descarta que, por la situación de propagación del virus en las cárceles del país, algunos ciudadanos venezolanos privados de libertad puedan contagiarse.

Mundaray se refirió a las cárceles en Colombia con casos de Coronavirus. Dijo que en la cárcel de mujeres cumplen prisión al menos 50 venezolanas. Cree que es posible que alguna de ellas pueda dar positivo en la prueba de COVID-19. Esta misma situación se replica en la cárcel de Villavicencio.  En ese sentido, esperan confirmación por parte del Gobierno Nacional y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario.

Sobre las ayudas internacionales

En cuanto al dinero que otras naciones han donado a los países que alberga la migración venezolana, aseguró que Colombia es uno de los que más pocos beneficios ha recibido. “En promedio, 68 dólares por migrante”.

Señaló que el gobierno colombiano recibe esas ayudas y las invierte en la educación de los niños venezolanos inscritos en el sistema educativo público, también en el Programa de Alimentación Escolar (PAE) que beneficia a muchos de esos niños; así como en atender a las mujeres embarazadas. Se estima –dijo– que entre 2019 y 2020 se ha realizado cerca de 60 mil partos.

Los planes de vacunación que adelanta el gobierno neogranadino para atender a la población infantil que viene de Venezuela sin ninguna vacuna se ha gestionado con esos recursos. Y los Permisos de Permanencia que otorga Colombia se financian con las ayudas internacionales.

Por último, fue enfático al señalar que la embajada es ajena a esos recursos. Y que en todo este tiempo han mantenido una política de transparencia. Espera que esa misma transparencia se replique en Venezuela cuando se instaure nuevamente el Estado de Derecho.

Mientras tanto

José, Alexander y Laura no pierden la esperanza de que esta situación acabe pronto y puedan volver a trabajar con normalidad para ayudar a los suyos en Venezuela. Aunque son ajenos a la información que brinda la embajada de Venezuela en Colombia por desconocimiento y falta de información del ente, aseguran que se registrarán en el censo de vulnerabilidad, confiando en recibir algún tipo de apoyo. Mientras esto pasa, en los días de encierro sueñan con volver a su tierra, a Venezuela y poder terminar sus días en la nación que los vio nacer.

*Periodista tachirense en Bogotá

 

 

 

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