Malí vuelve a las urnas con el presidente saliente a la cabeza

113
El presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita (I), en mayo de 2018 y su principal opositor en las elecciones presidenciales, Soumaila Cissé, en agosto de 2013. AFP/Archivos / Sia KAMBOU, Issouf SANOGO

Malí, un país gangrenado por el yihadismo, vuelve el domingo a las urnas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con un jefe de Estado saliente, Ibrahim Boubakar Keita (IBK), favorito ante un candidato opositor que no ha podido unir a los partidarios de la alternancia.

El vencedor, que asumirá el cargo en septiembre, tendrá la dura tarea de relanzar el acuerdo de paz alcanzado en 2015 por el gobierno y la antigua rebelión dominante tuareg, cuya aplicación sigue retrasándose.

Soldados franceses patrullando en helicóptero en el centro de Malí, el 1 de noviembre de 2017. AFP/Archivos / Daphné BENOIT

El acuerdo se firmó tras una intervención del ejército francés, que en 2013 recuperó el control del norte de Malí, donde los yihadistas habían establecido la sharía –la ley islámica– durante un año.

La comunidad internacional se impacienta y espera que el próximo presidente sepa frenar la propagación de la violencia islamista, que se extendió del norte al centro y el sur de Malí, en tanto que los vecinos Burkina Faso y Níger suelen inmiscuirse en conflictos étnicos, que esta semana dejaron más de 10 muertos.

Malí: los candidatos de la 2ª vuelta. AFP / AFP

En el país están desplegados 14.000 cascos azules en la misión de Naciones Unidas, 4.500 militares franceses de la operación “Barkhane” y miembros de la fuerza antiyihadista del G5 en el Sahel (Mauritania, Mali, Níger, Burkina Faso y Chad).

La oposición acusa al poder de haber aprovechado la inseguridad en el Norte y el Centro para manipular el voto en la primera vuelta, el 29 de julio.

“Por diversos motivos”, casi 250.000 electores no pudieron votar en estas dos regiones, reconoció el gobierno. Pero la Corte Constitucional rechazó las acusaciones de fraude y validó el resultado de 41,7% de votos para el presidente Keita frente al 17,78% para el opositor Soumaila Cissé.

 “Revancha” de 2013

En una segunda vuelta que parece una revancha de lo sucedido en 2013, Keita, que aspira a un segundo mandato con 73 años, volverá a verse las caras con Soumala Cissé, exministro de Finanzas de 68 años.

AFP / Sabrina BLANCHARDMalí


“Podemos estar confiados y serenos”, declaró Keita el viernes en la radio RFI.

Convencido de estar “en órbita”, el jefe del Estado promete “consolidar los logros, amplificar los éxitos y corregir las fallas” en los próximos cinco años.

Además del avance de la violencia en el país, conocido por su poder cultural –con legendarias ciudades como Tombuctú y músicos de renombre mundial–, se empobreció.

El líder de la oposición maliense, Soumaila Cisse, en una rueda de prensa el 6 de agosto de 2018 en Bamako. AFP/Archivos / Michele CATTANI

Los ingresos por habitante se reducen desde 2014, según el Banco Mundial, y alrededor del 47% de los 18 millones de malienses viven bajo el umbral de la pobreza, a pesar de que Malí volvió a ser en 2017-2018 el primer productor de algodón de África y de que registra una tasa de crecimiento superior al 5% desde hace varios años.

Soumaila Cissé parece tener dificultades, pero no renunció. Aunque logró reunir a la mayoría de los opositores para denunciar un “secuestro electoral” en la primera vuelta, este “frente democrático” no se transformó en un apoyo a su candidatura.

Según el analista político Souleymane Drabo, “la cuestión es saber si habrá un plebiscito para [Keita] como en 2013”, cuando ganó la elección con más del 77%. Estima que los otros opositores ya dieron por contada su victoria y centraron su atención en la próxima cita electoral, las legislativas de noviembre.

AFP