Optimismo por histórico acuerdo en Chile para reemplazar Constitución de Pinochet

308
Reclamos de una nueva constitución durante las protestas en Santiago, el 24 de octubre de 2019. AFP/Archivos / Martin BERNETTI

El Congreso chileno alcanzó un acuerdo histórico la madrugada de este viernes para convocar en abril de 2020 a un plebiscito para reemplazar la Constitución vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), un paso recibido con euforia por el mercado tras casi un mes de estallido social.

«El acuerdo por una #NuevaConstitución es histórico y una muy buena noticia (…) Hoy fue definitivamente desahuciada la Constitución de Pinochet. Hay trabajo por delante», dijo Jaime Bassa, profesor de Derecho en la Universidad de Valparaíso.

Entre las primeras reacciones de optimismo destacó la Bolsa de Santiago, que empezó la jornada disparándose más de 6 %, mientras el dólar registraba una caída abrupta luego de tocar máximos históricos y superar los 800 pesos por dólar desde el martes, cuando hubo un recrudecimiento de la violencia.

En casi 30 años de democracia, nunca prosperó ninguna iniciativa para cambiar de raíz la Constitución, principalmente por la oposición de la derecha en el Congreso.

En medio de un clima esperanzador, reina cierta incertidumbre ante una nueva convocatoria en redes sociales para otra gran marcha el viernes en la tarde en Plaza Italia, el punto clave de las concentraciones masivas que desde el 18 de octubre han puesto en jaque la estabilidad política y económica de este país de 17,5 millones de habitantes.

Ricardo Belmar, administrador de una ferretería, de 54 años, dijo que iría a la marcha del viernes, pero en tono de festejo por un logro: «Es un día histórico. No teníamos una Constitución hecha por el pueblo. Era una Constitución hecha entre paredes», dijo haciéndose eco de un reclamo clave en las protestas.

La consulta de abril de 2020 incluirá dos preguntas: si se quiere o no una nueva Constitución, y qué tipo de órgano debería redactar esa nueva Constitución: una «comisión mixta constitucional», una «convención constitucional» o una Asamblea constituyente, explicó Quintana.

La convención mixta constitucional, impulsada por los partidos de la coalición de gobierno derechista, será integrada en partes iguales por miembros elegidos para este efecto y parlamentarios en ejercicio, mientras que en la «convención constitucional», promovida por los partidos de la oposición, todos sus integrantes serán elegidos específicamente para esta ocasión.

Si el proyecto es aprobado en plebiscito, la elección de los miembros de una u otra instancia se realizará en octubre de 2020, coincidiendo con las elecciones regionales y municipales bajo sufragio universal y se hará con voto voluntario. Pero la ratificación de la nueva Constitución será con sufragio universal y voto obligatorio.

«Nosotros estamos contentos de haber podido contribuir a aprobar un acuerdo que derrote la violencia», afirmó Jacqueline van Rysselberghe, presidenta de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), el principal partido de la coalición de partidos del gobierno de Sebastián Piñera.

«La gente fue capaz de mover las barreras de la política, de mover las barreras de lo posible. Sí podemos soñar con una Asamblea constituyente», dijo Catalina Pérez, presidenta de Revolución Democrática (izquierda radical).