Dos mil dólares puede costar una planta eléctrica en Maracaibo

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Mientras que del lado colombiano las personas hacen cola para comprar las plantas, en la capital del estado Zulia existe un negocio que se perfila en auge por la necesidad energética de la región y el país

En una época donde el agua fría vale oro y la carga del teléfono es una necesidad, las plantas eléctricas constituyen un paliativo durante la crisis energética que afronta el país. Sin embargo, no todos tienen el dinero para comprar una, porque generalmente se cotizan en dólares tanto en Maicao como en Maracaibo, y su precio varía, según el lado de la frontera en el que se compre.

Mientras que del lado colombiano las personas hacen cola para comprar las plantas, en la capital del estado Zulia existe un negocio que se perfila en auge por la necesidad de las personas de conservar alimentos, licuar la fórmula materna o sencillamente contar con el placer de un ventilador y encender el televisor.

En Las Playitas, en el casco central, hay mayoristas que venden plantas eléctricas y los principales compradores son otros comerciantes que no quieren perder un día de ganancias por la falta de electricidad. En el frente del centro comercial hay plantas en exhibición y otras en uso que permiten a los comercios funcionar ante la falta del servicio.

En Maicao una planta pequeña de 700 wats, la cual puede encender dos televisores, una nevera pequeña y cinco bombillos, puede costar 200 dólares. Mientras que la de siete mil 500 wats, que puede encender la casa completa, puede alcanzar los mil dólares.

Ante la coyuntura que vive el país y tras el anuncio de Omar Prieto, gobernador del estado Zulia, quien este jueves indicó que habrá bloques de cuatro y de seis horas de energía eléctrica, las personas salieron a la calles en busca de plantas y los precios que encontraron no llegaban a su presupuesto.

La planta más barata es la de 2.800 wats y cuesta mil dólares. La de 3.000 tiene un precio de mil 200 dólares; la de 6.500 se puede encontrar entre los mil 700 y mil 800 y la de 7.500 wats llega a los dos mil dólares.

Los precios de este lado de la frontera eran similares a los de Maicao antes del 7 de marzo, según explicó Darwin Rubio, mecánico experto en la reparación de este tipo de dispositivos. “Tras el primer apagón uno podía conseguir estas plantas a mitad del precio actual”.

Un hijo más

Javier Parra, comerciante marabino, aseguró que en su vida él tiene cuatro hijos: “Mateo y Lucas (sus hijos naturales), la planta y su cuenta de Instagram”. Su explicación ilustra completamente el mantenimiento que hace al aparato que siempre está brillante y sin un solo rastro de polvo.

Detalló que compró la planta hace un par de años y no le costó más de 200 dólares. Hoy la planta es lo que lo mantiene a dos pasos de la locura y el estrés que viven muchos de quienes no tienen algo similar, ni siquiera para enfriar el agua. “Los precios de hoy hacen imposible comprar una planta. Por eso la cuido”.

Darwin y Norwin Rubio son dos hermanos que se encargan de reparar plantas eléctricas en su negocio, ubicado en la Circunvalación 1, entre la sede de Polimaracaibo y la estación de servicio Lagopista, allí explicaron que desde el primer apagón su trabajo aumentó a sobremanera, al punto que se siente en horario de contingencia.

“Antes trabajábamos en horario corrido de lunes a viernes. Ahora trabajo un día más a la semana y no importa si hay o no apagón porque el trabajo se multiplicó. De hecho, los días de apagón llega más gente, incluso para que les expliquen cómo funciona la planta”, aseguró Norwin.

Y es que durante los apagones de marzo la cola de personas que busca reparar o asesoría sobre el funcionamiento de los aparatos, la cola del taller podía fácilmente mezclarse con su vecina, la bomba de gasolina.

Los daños más frecuentes que encuentra están en el carburador, la tapa de compresión, pistones, el aro de carburador y falta de aceite. Sobre los repuestos destacó que para la marcas norteamericana no hay repuestos originales, sin embargo están los chinos que son genéricos, es decir, sirven para dispositivos del mismo país o fabricados en Estados Unidos.

Las plantas más usadas en Maracaibo son las de cuatro tiempos. Las de 6.5 caballos de fuerza consumen 20 litros de gasolina y pueden trabajar 12 horas máximo.

“Es importante el cuidado que se le da porque son aparatos delicados, que por falta de uso sufren daños en sus componentes si no se guardan apropiadamente o simplemente se sobrepasa su capacidad”, indicó el experto, quien indicó que en su taller la reparación más barata sale en 70 mil bolívares soberanos.

Mantenimiento

Los hermanos Rubio orientaron al diario La Verdad sobre el correcto mantenimiento de una planta eléctrica para evitar daños:

• Siempre mantener una correcta lubricación de la planta eléctrica. El más recomendable es de 20 / 50 en el caso de la plantas de dos tiempos para que lubrique bien, porque de lo contrario se recalentaría con rapidez porque son plantas para climas fríos. Mientras que para la plantas de cuatro tiempos es de 25 / 50 w 50 mineral. No se debe usar, bajo ninguna circunstancia, aceite quemado.

• La gasolina debe estar limpia.

• El filtro de la gasolina debe estar limpio, de lo contrario acuda a cualquier venta de repuestos y compre un filtro de gasolina.

• Respete la capacidad de la planta. Sobrecargar la planta puede traer daños irreversibles para el dispositivo.

• No dejarla por largos períodos bajo la luz del Sol.

• Si se va a guardar cierre la llave de paso de gasolina.

• Si se deja de usar préndala y deje que se apague por falta de gasolina para que no se oxide el tanque.

• Dele descanso. Las plantas no pueden trabajar de forma continua. Al menos dos horas en el caso de las más pequeñas y mientras más grande sea la planta el tiempo de descanso es mayor.