Colapso de la investigación científica

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Oscar Roviro Villamizar*

Empezamos este nuevo año con una noticia preocupante para el futuro del desarrollo de Venezuela en un mundo global posmoderno y cada día más interconectado, como lo es el colapso del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), creado en la década de los cincuenta como centro de exploración del conocimiento del más alto nivel en Latinoamérica. Las últimas generaciones de venezolanos en su mayoría, tienen un conocimiento limitado sobre el desarrollo de la investigación científica en nuestra nación por la poca o casi nula importancia de los últimos gobiernos de esta disciplina vital para el progreso de las naciones. Haciendo un poco de historia, el paradigma de la dependencia de la década de los sesenta, países centros en tecnología y países satélites, significo la gran brecha entre naciones desarrolladas y subdesarrolladas. La situación cambio producto de los movimientos de apertura y globalización mundial a raíz del derrumbe del Muro de Berlín en 1989, siendo la tecnología la clave para la competitividad entre naciones.
El último informe de competitividad del Foro Económico Mundial (2014) refleja que en algunos de 168 países del ranquin mundial, la falta de políticas en materia de investigación científica es la causa fundamental de los bajos niveles de competitividad y de desarrollo. Este factor es preponderante para el progreso de una empresa, de un país, entendiéndolo como la calidad de la producción de bienes y servicios, el crecimiento sustentable y el bienestar de los ciudadanos. En Latinoamérica, estos conceptos son desestimados por los gobiernos de orientación socialista por razones ideológicas considerándolos capitalistas neoliberales salvajes. Los niveles socioeconómicos del pueblo de la mayoría de estos países se encuentran por debajo de los índices estándar de desarrollo de los conocimientos científicos aplicados a los diferentes procesos productivos y en algunos casos con crisis políticas y socioeconómicas. Esta circunstancia ha traído como consecuencia un retroceso al paradigma de la dependencia de la década de los sesenta.
El índice de competitividad mide la capacidad de desarrollo tecnológico de las naciones, el último informe establece que a nivel Latinoamericano, Chile ocupa el primer nivel junto con Estados Unidos, sigue Brasil y luego Colombia que desplazo Argentina y en los últimos lugares se encuentran Nicaragua, Venezuela y Haiti en ese orden. La década de los cincuenta es considera la época del inicio del desarrollo de la producción científica en Venezuela, empezando por las ciencias básicas y las ciencias aplicadas al desarrollo tecnológico industrial. El 29 de Abril de 1954 fue fundado el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) en Los Altos de Pipe bajo la dirección del Dr. Humberto Fernández Moran, científico de relevancia mundial como inventor de un bisturí de diamantes y se instalo el Reactor Nuclear de Física, primero en Suramérica. El instituto se caracterizaba por la investigación multidisciplinaria científica y la noticia indica que el 95% de los investigadores y personal técnico ha emigrado a otras latitudes, cerrados todos los postgrados y laboratorios por falta de recursos para la investigación especializada.
Para nadie es un secreto los movimientos migratorios de profesionales altamente calificados y más de dos millones de jóvenes hacia los países vecinos en búsqueda de nuevos horizontes de mejoramiento personal y de su entorno familiar. Desaparecieron la mayoría de los centros de investigación en las universidades nacionales, se aprecia deserción de estudiantes en las principales universidades y los estudios de postgrado prácticamente desaparecieron. Con este panorama educativo, se avizoran tiempos críticos en todos los sectores del país que requerirá de una revisión profunda de las políticas nacionales en la búsqueda un cambio de modelo conductual ante la función de la sociedad civil, la sociedad política y el Estado. Para evitar un aislamiento como nación, es perentoria la búsqueda de nuevos paradigmas para la inserción en la economía global y en la sociedad del conocimiento universal en función de las inmensas potencialidades de nuestra nación.

(Oscar Roviro Villamizar) /
Gral. de Brig. oscarroviro@gmail.com y @rovirov