miércoles 5 agosto, 2020
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Consulta Popular

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Orlando Ramírez

La Consulta Popular la ordena el artículo 70 de la Constitución: Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio y su soberanía, en lo político: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocación del mandato…cuyas decisiones son de carácter vinculante, entre otros…De este precepto constitucional se desprende que el presidente Maduro, para el año 2016, hizo caso omiso al revocatorio, tal cual lo señala el presente artículo constitucional. Tenía y tiene pavor al soberano; al que tanto alabó. Desde entonces es ilegítimo. Aunque siempre lo ha sido.

También en el artículo 333, cuando dice, entre otros conceptos…todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia. Es decir, ejercido por la autoridad o sin ella. También refiérase a las organizaciones civiles o las personas particulares.

El artículo 326 reza: La seguridad de la nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre el Estado y la Sociedad Civil, para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad, paz, libertad, justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación de los derechos humanos…El principio de la corresponsabilidad se ejerce sobre los ámbitos económicos, social, político, cultural, ambiental y militar. Nadie se excluye.

El artículo 5, veamos parcialmente este concepto: La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley…Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos.

El artículo 5 es el que impone la mayor fuerza en la que se centra el ejercicio de la Doctrina Democrática; que es a través del voto, mediante una Consulta Popular, sin el CNE del Gobierno. Este importante articulo incluye a los artículos anteriormente señalados; son tácitos, no hay ambigüedad.

Venezuela y su ciudadanía, representada mayormente por las organizaciones civiles, sufren el azote de un gobierno que no brinda alimentos, medicinas, combustibles, luz eléctrica, agua potable, seguridad a la ciudadanía, transporte público eficiente y seguro. No hay transparencia en el manejo del presupuesto nacional. Acabó con el bolívar, como el signo monetario más fuerte de América Latina. En la época de los gobiernos democráticos, el sueldo mínimo de un obrero raso fue de unos 500 dólares, ahora está en el orden de 5 a 8 dólares mensual, y la inflación por las nubes. Nuestra nación es signataria de convenios internacionales sobre derechos humanos. Maduro no cumple con ellos. Los viola, como si nada. Estas realidades han hecho que la comunidad mundial, integrada por países defensores del sistema democrático, le haya quitado el respaldo y reconozcan más de 60 países a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional legítima y también presidente (E) de la República. Cuya institución se ganó en buena lid el 6 de diciembre del 2015, con una aplastante mayoría de más dos terceras partes, representados por 112 diputados. Alcanzando un poder absoluto. El Gobierno, a duras penas, logró 55 diputados. Esta victoria contra Nicolás Maduro fue vista con resultados plebiscitarios, tanto en Venezuela como en el exterior. Dicho en lenguaje criollo, Maduro tenía que abandonar el gobierno. Es decir, casi el 70 % de los venezolanos le dijeron NO lo queremos. Pero él, NO lo ha comprendido aún.

Integración Ciudadana es una organización civil independiente, espontánea: Unida por Venezuela, con la finalidad que cualquier persona que desee restablecer el orden constitucional, de Venezuela, basado en las tres rutas: Cese a la Usurpación de Maduro, Gobierno de Transición, y Elecciones Libres, con un nuevo CNE. Estos derroteros fueron claramente establecidos por Juan Guaidó. Las personas que estén de acuerdo con este planteamiento, pueden organizarse espontáneamente. Sin autorización de nadie. Bien que lo decía el santo Juan Pablo II, en una frase contundente.  “No tengáis miedo”, la cual estaba dirigida a los habitantes de los países comunistas. Este hecho permitió a esas naciones liberarse de las cadenas que oprimían a esos países, y fue así como el Muro de Berlín se desplomó el 9 de noviembre de 1989. Hace 30 años, justamente, de ese acontecimiento histórico, para alcanzar sus libertades, acompañada de importantes desarrollos socioeconómicos.

Nuestro mensaje es utilicemos la Consulta Popular, con carácter vinculante, expresión relevante de nuestra constitución. Respaldada por instituciones internacionales. Debemos asumir esta consigna vociferándola por todos los rincones. Es el deber ser el que llama,  como también SimónBolívar desde su tumba. Nadie, absolutamente nadie,  puede negarse   en estos momentos de tragedia humana de nuestra nación.  (Orlando Ramìrez)

(*) Prof. Titular jubilado UNET. Egresado del IAEDEN. [email protected]

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