El Informe Bachelet

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La realidad venezolana es difícil taparla, esconderla, disminuirla o simularla. Es por ello que el informe de Michelet Bachelet desnuda nuevamente al régimen, aun cuando ella lo califica de gobierno.

Comienza el informe con una mentira, señalando que el régimen les dio acceso completo a los centros de detención; todos sabemos que ni a los centros de reclusión pudo hacer visitas, ni programadas a hospitales o a la frontera, para constatar la pésima condición por la que se atraviesa.

Confirma el informe la violación de los DD.HH.; indica que no existen salarios de subsistencia y que solo alcanzan escasamente para comer durante cuatro días al mes; ratifica el informe que no existe seguridad alimentaria y, como su consecuencia lógica, el régimen no cumple su obligación de posibilitar el derecho a la alimentación del ciudadano; las colas revelan el racionamiento y la escasez; se come dos o una sola vez al día. Tristemente, revela el informe los casos de mujeres que intercambian sexo por comida.

Ratifica que 3 millones 700 mil venezolanos están desnutridos; con esto prueba la violación al derecho a la salud, agravado con la carencia de medicamentos entre un 60 % y 100 %. Confirma la muerte por falta de insumos y fallas eléctricas.

Ratifica que el CLAP está manejado partidistamente por la afiliación al régimen; el Carnet de la Patria manejado por el PSUV, con un claro ejercicio de discriminación por razones políticas, y admite el temor de la población a los colectivos.

Admite que la crisis de Venezuela es anterior a las sanciones; revela la hegemonía comunicacional del régimen para establecer su propia versión y su verdad.  Señala que sí existe detención y exilio de periodistas, bloqueo de Internet, inexistencia del estado de derecho y desmantelamiento de la Asamblea Nacional.

Señala que existe criminalización de opositores, represión selectiva, uso de los consejos comunales, como comités espías (sapos). Uso de la fuerza, ejecuciones extrajudiciales del FAES, la práctica de la tortura, del SEBIN y DIGCIM.

Amenazas de muerte, vejaciones a familiares de opositores; desapariciones forzadas. En materia de tortura, indica que se usa corriente eléctrica, asfixia con bolsas plásticas, simulacros de ahogamiento, palizas, violencia sexual, desnudez forzada, arrastrar por el cabello en búsqueda de confesiones.

Expresa el informe tener pruebas de por los menos 6 jóvenes ejecutados por el FAES por participar en protestas en el 2019.

No habla el informe del éxodo de venezolanos como consecuencia de no tener condiciones mínimas para vivir.

Con este informe, la comunidad internacional tiene un grave problema; se enfrentan a un régimen que no garantiza niveles mínimos de subsistencia. ¿Podrán admitir que continúe en el ejerció del poder, para ver cómo siguen muriendo venezolanos como consecuencia de sus políticas? O actuarán para desplazarlo.

Si las condiciones de vida están desapareciendo y se están agravando, ¿la elección, que tardará mínimo 6 meses en realizarse, será una salida efectiva? Para el ciudadano es un problema de tiempo, y tiempo es lo que no tiene.

¿Una fuerza política que arroja este resultado en el ejercicio del poder puede ser considerada una fuerza política? Yo creo que no. ¿Con este régimen y estos resultados, se pretende hacer junta de transición compartida? Yo creo que no.

Este informe obliga a la oposición a tomar un nuevo lineamiento estratégico, espero que así lo haga; en el juego del tiempo, el régimen gana. (Carlos Casanova)