La FARC ganó la guerra

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Para quienes de alguna manera le hicimos seguimiento a la guerra interna de Colombia de más de medio siglo contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), insistíamos que en las últimas negociaciones para la paz la subversión la estaba políticamente ganando y se habían burlado del gobierno colombiano, como cuando dejaron sentado en la mesa al presidente Pastrana en El Caguán. En la lucha antisubversiva prolongada como la colombiana, la sociedad de pertenencia en forma general recibe en mayor grado las consecuencias del fenómeno de la guerra entre hermanos. Los distintos procesos de negociación para paz colombiana sirvieron para que las fuerzas subversivas lograran preponderancia como factor de disidencia política en el país y los comandantes  guerrilleros alcanzaron protagonismo, tanto a nivel nacional como internacional. Las fuerzas subversivas alcanzaron estatus beligerante en un conflicto interno al ser reconocidos como fuerzas abiertamente opuestas al orden democrático establecido en la nación neogranadina.

Se conformó un esquema de lucha armada interna donde las fuerzas subversivas alcanzaron el control del 60 % del territorio, adquiriendo el control político y operacional en la mayor parte del territorio nacional, siendo una ventaja estratégica. Con este panorama, sin incluir el control del negocio ilícito del narcotráfico, las Fuerzas Revolucionarias de Colombia llegaron a un acuerdo de paz en La Habana; y en el poco tiempo que lleva de vigencia está dejando la sensación de incertidumbre y desesperanza en la sociedad colombiana. Los logros de la subversión en sesenta años de  lucha seguirán formando parte de la historia de Colombia y los sentimientos de los miles de víctimas y millones de desplazados, seguirán en la conciencia de las presentes y futuras generaciones de colombianos. La incursión de las fuerzas subversivas a la vida política, no es nuevo en la historia política de Colombia; en esta oportunidad, por lo acordado, la magnitud, los daños y las características del conflicto, tendrá efectos estructurales en la sociedad colombiana.

Las condiciones del paso de las fuerzas insurgentes a la política está significando la nostalgia de una lucha y la sensación de una paz inconclusa, ya que se cumple la antigua  sentencia de Von Clausewich: “La política es la continuación de la guerra por otros medios”. La inconcebible aceptación de la dirigencia política colombiana de un nuevo partido con las siglas de un movimiento revolucionario que causó los crímenes más atroces, será la imagen que representara esa triste historia. La mejor evidencia la representan las  palabras del comandante guerrillero Iván Márquez en el acto de instalación del nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), indicando la intención de la organización política de la lucha por el bienestar de los colombianos más desposeídos. Son las expectativas de un movimiento político de continuar la lucha como alternativa; y nadie garantiza que no cambie el método, y así volver a la subversión armada con más poder político.

En varios momentos de más de cincuenta años de la guerra por la incapacidad intelectual y operativa de las fuerzas insurgentes, fueron dadas por los gobiernos de turno la oportunidad de un cambio pacífico y democrático a la lucha en lugar de sembrar la nación de millones de víctimas. Firman la paz cuando las condiciones para dejar la guerra le eran favorables al lograr acuerdos manteniendo el estatus territorial y control de la mayor parte de la población rural como base social para la creación de un partido político y acceso directo al Congreso. La gran mayoría de la sociedad colombiana con el escarnio de lucha está persuadida de la necesidad de no olvidar el oprobioso pasado y que las ventajas de los acuerdos a los subversivos serán el acicate para estar vigilante a la actuación de los grupos disidentes que harán vida común. Este corto análisis del conflicto colombiano es solo una aproximación a que en lo político las fuerzas subversivas ganaron la guerra en Colombia.

                                                                                    Oscar Roviro Villamizar) /

*General de Brig. oscarroviro@gmail.com y @rovirov