domingo 5 julio, 2020
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¿Miente Mr. Bolton?

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Gustavo Villamizar Durán


Quizás por esas cosas de la cuarentena o la costumbre de lectura de buenos textos y escritos serios, brillantes,  o tal vez por el simple deseo de asomarme a la ventana de un libro titulado “El cuarto donde sucedió”, mediocre, con una sintaxis de informe de policía,  escrito por un ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, pero muy publicitado a partir del intento de un presidente asaz torpe, de impedir por vía judicial su publicación. Cómo disfrutaron el autor y la editorial con el nuevo fracaso del señor color zanahoria. Nunca llegaron a imaginar circulación y  ventas tan fabulosas. Mientras el fallido intento de cercenar el cortesano texto tomaba más espacio, aparecieron traducciones en cualquier cantidad de idiomas, razón por la cual me dejé llevar por mis deseos de otear aquel bodrio literario y malgastar algún tiempo en su lectura.

Tocado por la vergüenza de lo que iba a cometer, me ubiqué en el capítulo dedicado a Venezuela titulado “Venezuela Libre”. Mi sorpresa inicial fue encontrar que en esas extensas páginas no había otra cosa que el recuento de lo harto conocido, sobre todo la ratificación de lo que había ocurrido en el intento de derrocar a la revolución Bolivariana, cuya participación y responsabilidad,  había sido negada tenazmente. De tal suerte que Mr. Bolton no develó nada desconocido, pero alcanzó a mostrar quienes habían sido los creadores de lances de tal ruindad, como también, la complicidad de los gobiernos cipayos y claro está, los ejecutores de planes tan macabros. Mr. Bolton, mientras relataba aquellos hechos una y otra vez, mostraba su complacencia y en no pocas oportunidades, rescata con orgullo la autoría de tan infames maniobras.

Otra razón para la sorpresa resultó la lectura de mentiras intensamente difundidas en Venezuela, proyectadas al mundo por la canalla mediática al servicio de los enemigos de la patria. Y aquí, déjenme decirle amables lectores, que gracias a la ojeada de tan pálido texto, tuve la certeza de que la derecha venezolana y los medios nacionales son tan buenos difundiendo mentiras, que hasta en el Salón Oval las aceptan sin vacilar y las repiten con entusiasmo. Sobre todo, se palpa fácilmente en mentiras como la incorporación de 600 mil voluntarios para el reparto de la ayuda humanitaria, la deserción por miles de oficiales y efectivos militares y la exaltación que les producían los falsos informes de las supermegagigantescas marchas y protestas convocadas en todo el país el 23 de enero de 2019 en ocasión de la autoproclamación del nativo de La Guaira y muchas otras, que supuestamente se realizaban a diario en los sectores populares considerados como “fortalezas chavistas”.  Es tanto el nivel de aceptación de las mentiras o de la estupidez de los “hombres del poder”, que este asesor del zanahoria, habiendo estado de visita dos veces en los puentes internacionales, no duda en afirmar que le preocupaba la posibilidad de entrada de la ayuda humanitaria, por cuanto “el terreno difícil y los espesos bosques y selvas hacían que el cruce fuera casi imposible, excepto en los puntos de control de fronteras establecidos”.  De manera que uno termina pensando  que los jefes del gobierno y de las tropas de los EE.UU. han sido timados de manera permanente por esta cuerda de mentirosos e inservibles que consiguieron el gran negocio inventándole tretas para entretenerlos en la espera del “cambio de régimen”, mientras ellos se enriquecen con el dinero enviado para  lograr victorias falsas, las justificaciones inconsistentes y la rapidez con la que vuelven a plantear estrategias para recibir nuevos aportes económicos o la autorización para asaltar activos del país en el extranjero,  como contribución a la causa de destrozar un país y su gente, para luego entregárselo a quienes han aportado importantes montos para colocarlos en los paraísos fiscales. Los queridos bandoleros, los que aúpan sus sueños, avaricia y  alegría, terminaron timándolos.

En medio de la irrelevancia del texto de Mr. Bolton y sabiendo su intención de vengarse del zanahoria por haberlo retirado de su lado y aportar a su derrota electoral, en diversas ocasiones señala a su jefe como vacilante y flojo. En varios pasajes el agente escritor manifiesta: ”Trump también decía periódicamente que quería reunirse con Maduro para resolver todos nuestros problemas con Venezuela”. Además, apunta en varias páginas, con alguna intención,  que Trump cataloga al Presidente Maduro como “fuerte”, “duro” y “muy inteligente”, mientras al pupilo autoproclamado lo señala como “muy joven” y “flojo”.

Ah, se me pasaba un chisme destacado por el policía desempleado: Trump quedó muy impresionado porque Fabiana, pareja del autoproclamado, en su visita a la Casa Blanca no llevaba anillo de matrimonio.

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