Venezuela: ¿megafraude electoral?

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Acostumbro escribir mis artículos de opinión los domingos. En esta oportunidad lo hago el día lunes 16, esperando los resultados de las elecciones para gobernadores. No hallaba cómo titularlo. Pero, revisando los medios y las redes sociales la noche del domingo (para muchos, amarga noche), me encontré con el constructo “megafraude”. Es decir, ya con cabeza fría, las interrogantes pululan alrededor del mundo. Usted no encuentra en ningún medio de comunicación un espacio donde no se reseñe el asombro de los resultados dados por el CNE. Con la información “irreversible” de la Sra. Tibisay, las redes sociales “reventaron” de mensajes subliminales y de arrechera.
La primera interrogante que recorre el mundo y que tal vez no tenga una respuesta inmediata: ¿cómo se explica que un país donde el régimen tiene un rechazo popular con más de 75 % (según las encuestas), obtenga una ganancia de 17 gobernaciones? ¿Cómo se come el ciudadano la especie de que, por ejemplo, el Sr. Lacava, con un bajo perfil político (según las redes sociales), haya ganado la gobernación de Carabobo? Estado donde, por cierto, salieron multitudes a protestar enérgicamente al régimen de Maduro durante los meses que hubo más de 100 asesinatos. Cuando usted revisa las declaraciones de los líderes opositores, señalan que “hubo fraude”. Piden auditorías. Llaman a la calle nuevamente. Es decir, se complica el panorama político y social con mayor resonancia.
Ahora, siguen las inquietudes: ¿es casual que los 5 estados ganadores fueron los que mayor protesta causaron durante los meses del “guarimbeo”?. El soberano se pregunta: ¿no estaba cantada la “trampa” con todos los obstáculos que puso el CNE? Si bien las actas electorales son para comparar resultados, ¿por qué el CNE se atrevió a dejar “locos” a reconocidos y connotados encuestólogos que daban el triunfo a la oposición? ¿Se podrá ahora ir a elecciones legislativas y presidenciales en el 2018? En un país donde abunda la escasez, el desabastecimiento, con la mayor inflación del planeta, gente vista hurgando en la basura, falta de medicinas, los servicios públicos (electricidad, agua, luz, Internet, transporte) no funcionan como debe ser, la inseguridad de bienes y de personas es una de las más altas en la región, las colas diarias que hacen los de a pie para comprar alimentos (ahora se añade el pan), ¿el régimen obtenga un avasallador triunfo en las elecciones?
Aunado a esta situación, el presidente Maduro amenaza a los gobernadores electos a que si no se plantan ante la controversial ANC, no se juramentarán. Es decir, vendrán días aciagos. Tiempos mucho más difíciles. Como sabemos, la cosa política se profundiza. Pero, la grande preocupación del venezolano que día a día lucha y le echa “borlas” a su diario trajinar, para obtener comida y medicina para sus hijos, es quien sufre las consecuencias de la diatriba política.
En definitiva, los ánimos se caldean con mayor profundidad. Está en juego el futuro de Venezuela. Tenemos más de 18 años con este llamado “socialismo del siglo XXI”. A todas estas, la gente opta por la desesperanza de ver a su país inmerso en la miseria. Vean las calles pues. Y aquí cierro mi análisis con un pensamiento del Libertador Simón Bolívar: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía”. ¿Usted qué opina? ¿Hubo fraude electoral? Se abre el debate pues.
(Alfredo Monsalve López9 /alfredo.monsalve10@hotmail.com
@monsalvel