Política
Advierten que la “rejudicialización” de partidos políticos en Venezuela profundizaría la crisis democrática
miércoles 19 agosto, 2026
Leomagno Flores rechaza la devolución de tarjetas por vía judicial y propone primarias
Ante las propuestas que circulan en el ámbito político nacional sobre la posibilidad de revertir mediante sentencias judiciales la intervención de tarjetas electorales, el analista político y presidente honorario emérito de Acción Democrática, Leomagno Flores, ha emitido una advertencia sobre los riesgos de este camino:
“Pretender curar el veneno de la intervención judicial con más dosis del mismo veneno, no es justicia; es perpetuar la muerte clínica de la democracia partidista en Venezuela”.
En un reciente artículo de opinión, Flores analiza el impacto histórico de las intervenciones judiciales que, en años recientes, han afectado tanto a organizaciones opositoras como a facciones disidentes del oficialismo.
Según el analista, recurrir al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para devolver siglas o activos a sus antiguos directivos, bajo el esquema de una supuesta “reparación histórica”, constituye un error estratégico fundamental.
La advertencia sobre la tutela judicial
El punto central de la crítica de Flores radica en la validación del precedente. El autor sostiene que, al solicitar que el TSJ actúe nuevamente como árbitro de la vida interna de los partidos, se estaría convalidando “la tutela judicial indefinida sobre la voluntad popular”.
Flores subraya que este mecanismo contraviene lo estipulado en el artículo 67 de la Constitución Nacional, el cual garantiza que las autoridades de las organizaciones políticas deben ser electas por sus propias bases, y no designadas por magistrados:
“El derecho consagrado en el artículo 67 de la Constitución, que exige con absoluta claridad que las autoridades partidistas deben ser electas por sus bases, queda reducido a cenizas si el TSJ sigue actuando como el gran elector y el supremo verdugo”.
Un ciclo de intervención que trasciende ideologías
El texto destaca que la judicialización ha sido una “guillotina institucional” que ha afectado a un amplio espectro político, incluyendo a partidos como Acción Democrática, Copei, Primero Justicia, así como a organizaciones del Gran Polo Patriótico, como el Partido Comunista de Venezuela y Patria Para Todos.
El resultado, según el análisis, ha sido la creación de estructuras desconectadas de su militancia, lo cual ha fomentado la desconfianza ciudadana y ha fortalecido la abstención electoral.
La propuesta de una alternativa democrática
Finalmente, Leomagno Flores desestima la vía judicial como solución a la crisis de representatividad que atraviesa el país. En su lugar, propone la implementación de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Esta alternativa, de acuerdo con el analista, debería estar “autorizada por un nuevo CNE, bajo supervisión internacional y conducidas por comisiones técnicas independientes”.
Flores concluye que la salida a la actual situación no reside en los despachos judiciales, sino en la soberanía ciudadana: “El poder debe regresar a las calles, a los militantes y a las bases, no a los escritorios de un tribunal cuestionado”. // Maryory Bustamante












