Política
“Estuve 21 días continuos sin bañarme, durmiendo con frío y sin cobija”: Guanipa
lunes 18 mayo, 2026

El representante de la Plataforma Unitaria analizó las oscilaciones estratégicas entre el voto y la abstención en Venezuela, condicionando cualquier nuevo proceso electoral a una revisión profunda del CNE
El dirigente político nacional de la oposición Juan Pablo Guanipa visitó el estado Táchira. En entrevista exclusiva concedida a Diario La Nación, ofreció detalles sobre su experiencia en prisión y analizó el panorama político actual de Venezuela, la cohesión de las fuerzas democráticas y las condiciones necesarias para un eventual proceso electoral bajo el panorama institucional actual.
Con la serenidad de quien ha enfrentado el rigor del encierro en solitario y la firmeza de mantener intacto su compromiso político, el representante opositor compartió los pasajes más íntimos de su detención antes de desglosar su visión sobre el futuro de Venezuela.
— Durante los últimos dos años ha transitado por situaciones de persecución, clandestinidad y reclusión. ¿Cómo describe esa experiencia desde la perspectiva personal y familiar?
-Han sido dos años sumamente difíciles, en lo personal, en lo familiar y en lo político. Pero siempre nos dicen que no hay prueba que Dios nos ponga que no podamos superar, y gracias a Dios creo que hemos ido superando todas estas vicisitudes y dificultades. Hemos estado haciendo un trabajo en favor de lograr que Venezuela tenga democracia y tenga libertad, y eso nos ha costado la persecución, la represión, la clandestinidad y la cárcel, pero hay que seguir para adelante- respondió el dirigente opositor con un tono de voz pausado pero firme, combinando la gravedad de lo vivido con una leve sonrisa de resiliencia al evocar su fe.
—¿Llegó a coincidir o a saber del estado de otros presos políticos en su centro de reclusión? ¿Cuál es la realidad que se vive allí dentro?
-Mi situación fue distinta a la de otras personas. He estado conversando con gente que fue preso político en El Helicoide, por ejemplo, donde había 15 personas por celda. En mi caso, yo estuve en Maripérez, que es una comandancia de la División de Investigaciones Penales de la Policía Nacional Bolivariana, y allí estuve en una celda aislado, completamente solo, nunca tuve ningún compañero de celda.
Los primeros días fueron sumamente duros y difíciles. El primer día que llegué me dieron un uniforme, y con él estuve 21 días continuos sin bañarme, durmiendo precariamente con dificultades y con frío, porque no tenía cobija y esa es una zona muy fría de Caracas. Ya después se me permitió la lectura, y yo diría que Dios, la lectura y la esperanza de ver a mis hijos y de ver a Venezuela libre fue lo que me fortaleció.
— ¿Qué valoración hace de esa experiencia a pesar de las adversidades descritas?
-En un encierro no hay nada positivo, porque cercenar tu libertad es un abuso en contra de la dignidad de la persona humana, más si no has cometido ningún delito. Por eso siempre digo que una hora preso sin haber cometido un delito es una barbaridad que no debe pasar.
Evidentemente la cárcel tiene muchas cosas negativas, pero también puedo decir que allí conocí la bondad de algunas personas; de algún funcionario que se acercaba con un café, de alguna funcionaria que tenía alguna deferencia conmigo, o de conversaciones con gente que se acercaba a hablar y que me ayudaba mucho en todo el proceso que estaba viviendo -contestó de manera categórica al principio, negando con la cabeza para rechazar la idea de que el encierro deje algo positivo.
— Al evaluar la viabilidad de una transición política en Venezuela, surgen interrogantes sobre la solidez de la unidad dentro de los factores que se oponen al Gobierno. ¿Cuál es el estado actual de esa coalición?
-La oposición está absolutamente unida, y estoy convencido de lo que estoy diciendo. Lo que pasa es que tenemos que saber quién es la oposición. Para mí, hay dos criterios para ser opositor: Primero, estar totalmente comprometido con el cambio político en Venezuela; y en segundo lugar, respetar la democracia interna que el 22 de octubre del año 2023 se manifestó escogiendo a María Corina Machado como candidata y como líder de todo este proceso.
Es muy importante entender eso para saber que hay algunos factores que dicen ser opositores y no lo son. Pongo un ejemplo: Las dos personas que fueron designadas embajadores por el gobierno de la señora Delcy Rodríguez en Alemania y España: Enrique Ochoa Antich y Timoteo Zambrano. El régimen dice que lo hace para demostrarle al mundo que están haciendo un gobierno amplio, pero el asunto es que ellos no son opositores, porque están de acuerdo con que la señora Delcy permanezca allí y no reconocen el liderazgo producto de primarias de María Corina Machado. La oposición es María Corina Machado, Edmundo González, la Plataforma Unitaria, Vente Venezuela, Alianza Bravo Pueblo, y ahí estamos totalmente cohesionados- manifestó con seguridad y convicción política.
— A lo largo de los años, las estrategias de los partidos opositores han oscilado entre el llamado a la abstención y la participación electoral. ¿Considera que estos giros estratégicos influyen o confunden a la ciudadanía?
-Todo depende de la circunstancia. En un sistema democrático normal, lo habitual es que todos vayamos a votar, y en Venezuela el nivel de votación siempre ha sido elevado. Pero cuando no tienes un régimen democrático, participar o no en un proceso electoral se convierte en una decisión estratégica y táctica que depende de las circunstancias que lo rodean.
Por ejemplo, en el año 2018 decidimos no participar, porque Nicolás Maduro confiscó totalmente las reglas de juego e impidió la posibilidad de participación. Esa no participación deslegitimó a nivel mundial a Nicolás Maduro; ese era nuestro objetivo. En cambio, en el año 2024 tomamos la decisión de participar porque consideramos que estaban dadas las condiciones para, en medio de una circunstancia de ventajismo y abuso de poder, demostrar —como logramos hacer— que había un resultado que favorecía a Edmundo González. Ir o no a un proceso electoral en medio de un régimen no democrático es una decisión estratégica del momento-explicó el argumento, extendiendo las manos de forma abierta para denotar equilibrio institucional.
— ¿Bajo qué condiciones y en qué temporalidad estima viable la convocatoria de nuevos procesos electorales en el país?
-No puedo decir cuándo, porque no controlo las distintas variables que deben fluctuar alrededor de un proceso electoral, pero creo que debe ser lo más pronto posible. Nosotros tenemos que lograr condiciones electorales para poder ir a un proceso: La liberación de los presos políticos, el regreso de los exiliados, el cambio del CNE, la revisión del Registro Electoral para que todos los venezolanos puedan votar estén donde estén, la habilitación de todos los dirigentes, la devolución de las tarjetas a todos los partidos políticos y a su liderazgo natural, y lograr un equilibrio en el ejercicio de la política para que podamos actuar sin el temor de ser detenidos.
Logradas esas condiciones, debe haber un cronograma electoral. Digo lo más pronto posible porque en el país hay un sentido de urgencia por la crisis económica y social que se vive en la casa de cada uno de los venezolanos, y la gente quiere salir ya de esta situación.
—De tener la oportunidad de establecer un diálogo formal con la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, ¿cuáles serían los planteamientos principales de su sector?
-Yo le exigiría la liberación de los presos políticos y le diría que reconozca que es minoría y que salga del poder. No puede seguir allí porque es ilegítima, no tiene apoyo popular y tiene el repudio de la nación por el daño que le han hecho a Venezuela.
La señora Delcy pretende hacerle creer al mundo que ella nació el 4 de enero del año 2026, que está gateando y que no sabe quién fue Chávez, quién fue Maduro, quién es su hermano, Diosdado o Padrino. Ha estado en cargos públicos durante 27 años continuos y ha sido cómplice de todo lo que ha significado este régimen chavista, madurista y ahora delcista. Tiene que entender que ya debe salir del poder, asumir que son un partido político minoritario y entender que tendrán el espacio correspondiente al caudal de votos que saquen en cualquier proceso electoral. La democracia es el gobierno de las mayorías con respeto a las minorías. Nosotros vamos a tener con ellos el respeto que ellos nunca tuvieron con nosotros- respondió de forma tajante y con rostro de molestia hacia el actual Gobierno.
—Finalmente, si entablara una conversación directa con la dirigente María Corina Machado, ¿cuál sería su mensaje?
-Que siga adelante. Le diría que se ha convertido en una esperanza para Venezuela y que tiene la responsabilidad de continuar. Esperamos que regrese muy pronto al país para recorrerlo con ella, luchar hasta que tengamos esas elecciones libres y que pueda comenzar una nueva historia para Venezuela.
// Maryory Bustamante











