A 32 días del cierre de la frontera, los venezolanos mantiene su paso por las trochas

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Ya las  maletas con ruedas y las pequeñas carretillas de mercado no rompen el silencio sobre los puentes binacionales. A 32 días del cierre ordenado por Gobierno Nacional, siguen pesando sobre los hombros de sus propietarios, quienes transitan por concurridas vías improvisadas entre la maleza, el agua y  las piedras del río Táchira.

A más de un mes de estar cerrado los pasos fronterizos de Venezuela con Colombia, la movilidad de personas, que anteriormente caracterizaba a los puentes internacionales, se mudó a las trochas.

Quienes anteriormente esperaban a que se abriera el paso, temprano en la mañana, en las cercanías de los puentes, ahora se dirigen directamente a las calles que dan con los  caminos verdes, para pasar al vecino país y encontrarse nuevamente con la movida economía de La Parada.

Entretanto, sobre las estructuras binacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, solo transitan escolares y personas con casos médicos desde hace aproximadamente 15 días, cuando se abrió el canal humanitario, después de varias protestas de estudiantes venezolanos que se educan en instituciones de Villa del Rosario y Cúcuta, y llamados para que se permitiera el transito de personas que deben cumplir tratamiento médico en Colombia.

El alcalde del municipio Bolívar, William Gómez, indicó el 19 de marzo a Unión Radio que con la apertura del canal humanitario se cumplía la primera fase para abrir la frontera, y que la medida  de cierre entre ambos países “ha sido clave para detener flagelos como el contrabando de extracción”.

Aunque, la mandataria regional, Laidy Gómez, denunció que “la gasolina venezolana todavía llena las pimpinas del Norte de Santander, pese a que la frontera se mantiene cerrada”.

En días reciente, el Gobierno nacional reforzó el bloqueo del puente de Tienditas, del lado venezolano, ahora sobre él pesan 15 containers llenos de arena y otros materiales, así como pesa la maleta de cientos de venezolanos que pasan a diario por las trochas. Es de recordar que la estructura no está en funcionamiento, no ha sido inaugurada.

Mientras, venezolanos y colombianos no dejan de transitar por los caminos verdes a 32 días del cierre de frontera, para satisfacer sus principales necesidades. Ni tampoco, quienes cobran peaje dejan de lucrarse.

Yuliana Ruiz