Amarú Vanegas gana otro premio internacional de poesía

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> Amarú Vanegas, ganadora del premio internacional de poesía Alfonsina Storni

Freddy Omar Durán

Amor con amor se paga; y el amor que Amarú Vanegas ha prodigado ha prodigado a la poesía bien retribuido está con un nuevo premio internacional de poesía, está vez el Alfonsina Stroni, convocado por el Grupo Editorial Sag Pigmalión de Madrid España.

Maestra de ceremonias del rito poético en el Táchira, esta polifacética dama también se ha destacado por una presencia escénica cautivadora, que, ya sean a partir de sus propios textos, o de otros autores, encarna y vivifica lo que entre las letras duerme. Desde su voz y su gesto se trasmuta, con sutil modulación, en un amplio espectro en lo que cual perfectamente cabe la gravedad, la tragedia, el arrebato, la ternura o el más elemental tono coloquial,  y así mismo procede cuando su acción se desenvuelve en escritura. Este aspecto, y muchos más, revela en la poetisa tachirense una filiación espiritual, con la autora argentina homónima del certamen.

Amarú Vanegas, en su faceta de promotora cultural, ha sido el vehículo y motor, junto a Kellys García y Daisy Benitez, de las iniciativas Púrpura Poesía y Trueque de Libros, puntos de encuentro para quienes rinden su personal tributo, en creación o elemental fruición,  a la poesía y el libro, propiciando espacios alternativos en medio de una urbe necesitada por la sabiduría y alivio posible solo a través de la literatura, trasladados más allá de los linderos del estado Táchira y Venezuela.

Por unanimidad, un nutrido jurado internacional  compuesto por José Luis “Marín Aranda” (España), María Antonia García de León (España), José Luis López Amigo (España), Ridha Mami (Túnez), Luz Stella Millán (Colombia), Gloria Nistal Rosique (España), Basilio Rodríguez Cañada (España), José Ramón Trujillo (España), Carlos Vásquez-Zawadzki (Colombia) y Ondina Zea (Honduras), decidieron que el poemario Añil recibiera el primer lugar entre un ingente grupo de escritoras participantes que enviaron sus obras desde varios países, alimentadas por la leche nutricia de la lengua española.

El primer premio consiste en la publicación del libro bajo el sello que organizó el concurso, y que próximamente será presentado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, pautada entre el 25 de abril y el 6 de mayo. Criptofasia, tercer lugar en el V Concurso de Relatos SttoryBox (España, 2016). Los laureles literarios ya han ceñido su frente pro los poemarios Dioses proscritos que mereció el  Premio Internacional de Poesía Candelario Obeso (Colombia, 2016), y Criptofasia, acreedor de un tercer lugar en el V Concurso de Relatos SttoryBox (España, 2016).

Sobre Añil se refirió el poeta Ernesto Román quien lo calificó como “un avance más de su trabajo fielmente sudado, pues Amarú Vanegas es, como ya lo sabemos, una artista multifacética: promotora cultural, actriz, productora y poeta. Pudiéramos decir que sus tres poemarios comienzan a ser la suma de sus experiencias artísticas, de sus convicciones culturales. El trabajo literario de Vanegas cuenta con un discurso que estimula, hincha, fabula y desgarra. Quiero decir con esto que este poemario titulado Añiles un recorrido y un soliloquio a la vez, frente al espejo humano de su propia vida. Lo arcano está en saber —y quizás lo ignoremos para siempre— quién y de qué lado del espejo pregunta, responde o sentencia”.

A estas palabras se puede agregar que los 39 poemas que conforman Añil son el fluir de un corazón que desnudo le da la cara al viento, que agarran al lector por el cuello y lo sacuden, que son el manifiesto estremecido de un ser que se desgarra, que se deleita, que toma la palabra cuando los demás decidieron el silencio en nombre de su condición de mujer, sin posturas proselitistas, y de la dolida y gozosa condición existencial que a todos nos corresponde sobrellevar.

Para muestra un botón, que no deja lugar a dudas de la acertada decisión del jurado, intitulado, La Caída: Lo confieso, /no quise encajar./Mezclé las formas universales,/probé los actos criminales y justos,/busqué en las lenguas ajenas mi propia respiración:/ninguna calzó, ninguna parte acoplaba./En esta vena mía algo jadea, se tuerce,/crece en direcciones inesperadas/rutas que se polarizan./Soy el espasmo de las cosas,/un algo que ronca./Solo los sueños tienen el mapa de siglos,/la parte del mito que me corresponde por herencia./Pero al fin y al cabo/¿cómo entender el mundo propio sin romperse?