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Aumentan los carros con fallas luego de surtir gasolina iraní

Al sistema de inyección y a las bujías debe hacérsele mantenimiento de manera constante (Foto: Raúl Márquez)

Hace cinco meses, el vehículo de José Escalante, un Ford Fiesta 2009, no le quiso encender y lo dejó varado en la ciudad de San Cristóbal. Fue una falla imprevista, pues según lo comenta este habitante del municipio Fernández Feo, hacía pocas semanas le había cambiado las bujías, los cables de la distribución y la pila de la bomba de gasolina.


Por Raúl Márquez

Los costos de mantenimiento del sistema de inyección pueden oscilar entre los treinta mil y los cien mil pesos colombianos, dependiendo de la magnitud de los daños que presente.

Recuerda que cada vez que viajaba a la ciudad capital del Táchira, aprovechaba y llenaba el tanque de combustible. Cuando comenzó a llegar la gasolina iraní, a precio dolarizado, lo catalogó como una solución viable, pues comprarla en la calle le salía al doble del costo.

«Fue una alegría de tísico, pues si bien me ahorraba unos cuantos pesos, la gasolina iraní comenzó a generar fallas en mi vehículo, al punto de que tuve que cambiarle la pila de la bomba de gasolina, a pesar de que estaba prácticamente nueva», comenta Escalante.

Con el paso de los días, las fallas siguieron. Entonces, un amigo mecánico le comentó que debía hacer mantenimiento a las bujías, al menos, una vez a la semana, si quería que el carro no siguiera jugándole malas pasadas.

«Ya el mantenimiento del vehículo se me había convertido en un gasto desproporcionado, que no podía seguir costeando. Soy docente y comerciante informal y me toca ´parir’ para mantener a mi familia, por lo que, finalmente, decidí venderlo. Comprobé que era verdad lo que se ha dicho de esta gasolina traída de Irán. Muchos amigos y vecinos dicen que es mejor la colombiana, que aunque más cara, al final uno no debe gastar tanto en mantenimiento», relata.

Daños en el sistema de inyección

Edicson Pulido es mecánico automotriz. Trabaja en un taller familiar, ubicado en San Rafael de El Piñal, jurisdicción del municipio Fernández Feo. En cuanto a este tema, puntualiza que, en efecto, desde hace unos meses, vecinos y clientes habituales han buscado su ayuda debido a que sus vehículos presentan fallas, presuntamente relacionadas con el uso de la citada gasolina.

«Entre los daños reportados y que hemos podido verificar tras revisar los vehículos, encontramos bujías enchumbadas, inyectores y pilas de la bomba de gasolina sucias y filtros obstruidos, lo que al final conlleva fallas del encendido del automotor y traqueteos bruscos del motor», precisa.

Vale resaltar que desde que el combustible iraní comenzó a distribuirse en el país, en el mes de junio de 2020, las denuncias acerca de sus efectos negativos no se han hecho esperar. En tal sentido, José Toro Hardy, experto en la materia, indicó a través de medios nacionales que se trataría de un combustible con un octanaje menor a 91 y 95. Es por ello que produciría tales daños a los automotores.

Mezcla de colombiana y venezolana

Además de hacerle un mantenimiento constante, casi semanal, al sistema de inyección, a las bujías, a los filtros de la bomba de gasolina, e incluso al tanque como tal, explicaron los fernandenses que según la experiencia de muchos de ellos, estas averías y fallas han disminuido cuando mezclan la gasolina colombiana con la venezolana.

En este particular, Carmen Casique, habitante de Naranjales, señala que, efectivamente, el problema de su vehículo con respecto a estas fallas ha disminuido desde que, siguiendo el consejo de un familiar, mezcla la gasolina colombiana con la venezolana.

«Parece una locura, pero a eso hemos llegado. Me dieron el dato, lo he venido haciendo y las fallas ya no son tan constantes como antes. De hecho, a veces, aunque más costoso, adquiero el combustible del vecino país. Por supuesto, de igual modo, debo hacerle mantenimiento a las bujías, que fácilmente se impregnan de una especie de aceite que las hace fallar», asevera la dama.   

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