sábado 8 agosto, 2020
Inicio Regional Desde hace 49 años el Táchira se lee en su Diario La...

Desde hace 49 años el Táchira se lee en su Diario La Nación

no views

La rotativa, el gigante que cada noche despierta para imprimir las noticias del estado. (Foto/Omar Hernández)

Los bustos de José Rafael Cortés, editor-fundador, y de Don Arquímedes Cortés, fundador, en la fachada de la sede del diario, en La Concordia. (Foto/Omar Hernández)

«En el nombre de Dios”, como ha sido la encomienda desde el día uno, Diario La Nación cumple este sábado 49 años al servicio del pueblo del Táchira. Aunque pertenecen a tres generaciones distintas, los nueve ganadores de los premios internos del 2017 son una representación del engranaje que hay detrás de las páginas del periódico más grande y de mayor circulación de los Andes venezolanos. Sus historias de vida y su vinculación con el medio de comunicación revelan, sobre todo, cómo 49 años después una legión de personas dedicadas sigue prolongando hacia el futuro el legado de José Rafael Cortés.

Una novedad que introdujo Cortés y que gustó a los lectores de finales de los años 60 y la década de los 70, fue la fotografía bien desplegada, incluso con la incorporación temprana del color y la impresión offset. “En Diario La Nación las fotos siempre se han caracterizado porque hablan por sí solas, informan y dicen la verdad”, evalúa Tulia Buriticá quien, a la par de cumplir bodas de plata con la empresa, recibió el Premio “José Rafael Cortés” como la reportera gráfica más destacada del año.

Diario La Nación significa todo en mi vida”, resume la exlaboratorista de fotografía que, con la misma disposición y amor al trabajo, cubre por igual un juego deportivo como una rueda de prensa. “Haciendo fotos aprendo todos los días”, expresa con emotividad.

Ahora las fotos del impreso también destacan en lanacionweb.com, la edición digital del diario en la que Héctor Yepes, Premio “José Rafael Cortés” al periodista del año, es redactor. “Recibo este reconocimiento con la cabeza abajo, porque aún soy un pichón en las letras”, comenta, con humildad, el joven periodista de 26 años.

El presente y el futuro que es lanacionweb.com está respaldado en números: alrededor de 2 millones de visitas al mes, más de 252.000 seguidores en Twitter, más de 90.000 en Facebook y más de 60.000 en Instagram han contribuido a posicionarlo entre los 25 portales informativos más leídos de Venezuela, según la firma Medianálisis. “El crecimiento de la web es posible gracias a un respaldo ganado de 49 años de tradición”, recuerda Yepes.

Más que una plataforma de trabajo, Diario La Nación significa para el periodista una oportunidad de crecimiento profesional y personal: no solo ha contribuido, desde los contenidos web, a la construcción de la opinión pública digital en la región, sino que ha cubierto distintas fuentes para la edición impresa, en la cual comenzó hace cinco años como pasante de Redacción.

Para que todo equipo periodístico esté completo, se necesita de un conductor. Francisco Cárdenas lo sabe. Empezó en el horario nocturno y continuó sirviendo al área administrativa antes de dedicar sus días a movilizar a quienes cazan la noticia en las calles del Táchira.

“Aquí somos una gran familia”, certifica Cárdenas, muy aplaudido el martes cuando recibió el Premio Jaime Botero Ángel como el empleado más destacado del año en el departamento de Transporte. Frente al volante, y a veces después de largas esperas, se siente privilegiado al conocer primero las novedades que al día siguiente impactarán a la sociedad regional.

Y, para que influyan, esas noticias tienen que estar bien presentadas. En esto es veterano Eduar León, merecedor del premio “Jaime Botero Ángel” por el departamento de Diseño.

En 49 años, Diario La Nación ha sido pionero en la región a la hora de destacar el potencial gráfico de la información, ilustrar los textos, incorporar la infografía y remozar la personalidad gráfica a las tendencias modernas. En los últimos 10 años el diseño ha evolucionado tres veces, describe León; un diseñador gráfico que, frente a su computador, se ha pulido en el buen uso de los programas informáticos.

Diagramar un periódico también implica trasnochos, guardias en momentos en los que el resto de la gente duerme o descansa. “Creo que es un reconocimiento a un trabajo bien hecho y a la colaboración que prestamos al equipo durante todo el año”, interpreta León.

Pendientes de lo suyo

Tipógrafo de tradición, Don Arquímedes Cortés decidió apoyar a su hijo José Rafael en su quinta salida periodística. Con 82 años, aceptó presidir Editorial Torbes y asumir el reto de fundar con los suyos Diario La Nación. En adelante, era común ver la imagen del patriarca condecorando a los empleados de sus empresas o compartiendo con ellos la celebración del día del Tipógrafo, según relata el cronista Luis Hernández Contreras.

49 años después, el premio Arquímedes Cortés al trabajador más destacado del departamento de Administración recayó en manos de Estiven Uzcátegui. “Diario La Nación ha sido para mí una segunda casa que me ha brindado apoyo profesional y me ha abierto las puertas para emprender nuevas metas”, agradece el joven auxiliar de Personal, quien ha engrosado la lista de exbecarios del INCE que se han quedado a gusto en esta casa.

Una casa que es la misma ayer como hoy. Esa planta física de La Concordia que ha sido modernizada en casi medio siglo siendo habitada por cientos de personas, pero que requiere de la atención constante de trabajadores como Carlos Chacón, merecedor del premio Jaime Botero Ángel por el departamento de Mantenimiento.

“Mi reto es mantener operativas todas las áreas de trabajo, no dejarlas decaer. A mí me gusta lo que hago”, asiente Chacón, graduado de la Técnica Industrial y de la Esguarnac-Cordero y con experiencia en seguridad, cuyas funciones también ha prestado en Diario La Nación.

Chacón, de hecho, llegó haciendo vacaciones como vigilante; pero luego empezó a aplicar sus conocimientos técnicos en electricidad, plomería y reparaciones en general. “Uno tiene que ser polifacético”, considera. Con su dedicación al trabajo, este tachirense permite que sus dos hijas continúen sus estudios universitarios en Economía y Química.

Quien igualmente ha sacado adelante a su hija gracias a Diario La Nación es Isidro Pérez. Esta semana recibió con lágrimas de emoción el premio Jaime Botero Ángel, por su esmerado trabajo en el departamento de Vigilancia. “Para mí esta empresa significa mucho”, expresa el hombre de 64 años que ha trabajado sin descanso en distintos empleos desde que era un niño de ocho.

“Le agradezco a la familia Cortés por depositar su confianza en mi trabajo”, indica Pérez quien, de hecho, guarda en su memoria varias anécdotas de Don José Rafael cuando él empezó a laborar -también como vigilante- en otras empresas del Grupo Cortelar.

Amor a la rotativa

En una foto tomada el 23 de diciembre de 1968, día en que circuló oficialmente la primera edición impresa de Diario La Nación, se aprecia al editor-fundador, José Rafael Cortés, de camisa y corbata revisando el ejemplar; a su esposa y gerente general, doña Gloria Niño de Cortés, feliz ante la cámara; a varios trabajadores alzando las manos en señal de victoria y, al fondo, a la rotativa que acababa de imprimir el lanzamiento.

Sangre joven está ahora a cargo de esa grandísima máquina azul que significa el corazón del periódico. “La clave con la rotativa es conocerla bien”, confiesa Jeiner Suárez, el jefe de Producción. El registro, la tinta, incluso la temperatura del agua… todo tiene su punto exacto. “Conociéndola bien, hemos logrado que la impresión haya mejorado sustancialmente este año”, subraya el laureado con el premio Jaime Botero Ángel, por el departamento de Producción.

Cada vez que Suárez llama a otro medio de comunicación, por razones inherentes a su cargo, ha notado que presentarse como Diario La Nación “abre las puertas totalmente”. Dieciséis letras hechas marca nacional que no requieren de mayores explicaciones en el resto del país.

Cuando Suárez llegó a Diario La Nación apenas empezaba a cursar Ingeniería Mecánica. Todos sus estudios, los compartió con el trabajo en talleres. Ahora, titulado a sus 24 años, el oriundo del Zulia agradece a todos pero en especial a la memoria de esa gran señora de esta casa que fue Teresa Guerrero, quien precisamente le avisó de su ascenso. “En equipo, tenemos el empeño de seguir adelante”, se compromete.

Aunque sabía de mecánica, Johel Ruiz se aproximó a los secretos de la rotativa como quien descubre un tesoro. Limpiando bandejas y tinteros, calibrando rodillos y mantillas, se convirtió en uno de los encargados de hacer mantenimiento diurno a la máquina que también es una reliquia activa para la historia de la comunicación social en el Táchira.

“Esta es un área de trabajo muy bonita, aquí he desarrollado mucha responsabilidad”, dice complacido el joven capachense de 24 años luego de también recibir el premio Jaime Botero Ángel, por sus oficios en el departamento de Producción. El trabajo de este equipo es fundamental: ellos permiten, muy tarde en las noches, que Diario La Nación llegue a las manos de los tachirenses.

Así ha sido desde hoy hace 49 años y así se proyecta el periódico rumbo a su cincuentenario.

- Advertisment -