sábado 8 agosto, 2020
Inicio Regional Reinventarse para subsistir

Reinventarse para subsistir

no views

En tiempos difíciles, cuando la economía se complica, se reducen los ingresos y
un solo sueldo no alcanza para cubrir los requerimientos diarios, urge buscar
alternativas para salir adelante. Esta, quizá, es la génesis de gente emprendedora
y creativa que decidió hacer frente a la situación y no morir en el intento.

De allí surgieron quienes aprovecharon sus habilidades en algún oficio que nunca
les pasó por la mente ejecutar y el cual les permite completar los fondos para
llegar a salvo a fin de mes. Estas personas siguieron el camino de reinventarse
para subsistir.

Diversificar es la clave

Patricia Barra Mendoza es una abogada que, ante la falta de estabilidad en su
ejercicio laboral, decidió diversificar. Hace un año abrió una venta de repuestos
para motos cerca del centro de Rubio y desde ese tiempo entró en la competencia
de este rubro comercial, donde ya comienza a darse a conocer.

Pero su historia no termina aquí. Como vive en una finca, dispuso de un espacio
en su negocio para ofrecer una diversidad de productos alimenticios que ella
misma traslada hasta el lugar. Así es que los transeúntes pueden adquirir
limones, naranjas, toronjas, guineos, cambures y auyama, todo a muy bajo precio.
Su iniciativa partió en un momento que en la finca se recogió una cosecha
abundante de mandarinas y dice que se dio cuenta de que quienes compran al
mayor lo hacen a un precio ínfimo, para vender caro. Por eso, empacó sus frutas y
las vendió en la puerta de su tienda, con excelentes resultados.

El dinero que obtiene por este medio lo utiliza para cubrir los gastos de la finca y
demás pendientes que salgan. Ahora es punto de referencia en Rubio, por la
calidad de sus productos y los precios accesibles.

Aunado a esto, Patricia colocó una fotocopiadora y ofrece este servicio a quienes
necesiten reproducir un documento; así como también hace algunos trabajos
relacionados con su profesión de abogada.

Microempresa casera

Desde hace cinco años, Fredixa Pérez forma parte del personal administrativo de
la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, UPEL, con sede en la ‘ciudad
pontálida’. Es licenciada en Administración, y habla del gusto por su trabajo en
esta institución. Pero, ante el escaso ingreso que percibe como empleada
universitaria, tuvo la idea de poner en práctica una habilidad que le acompaña
desde muy joven: La repostería.

“Siempre me gustó hacer tortas y desde que mi hijo estaba pequeño le hacía su
ponqué de cumpleaños; al igual que para mis familiares. Era una diversión, que
después se vislumbró como posibilidad de trabajo”, explica.

La situación país le obligó a buscar otra entrada de recursos, por lo que comenzó
a incursionar en este campo, y a perfeccionar su trabajo a través de cursos
presenciales y online.

De esta manera, aprendió diversas técnicas de elaboración de tortas, así como
decorados en fondant, crema y merengue italiano, diseño y modelado de figuras.
Y fue más allá, pues ahora también prepara galletas, gelatinas decoradas,

ponquesitos, pasapalos dulces, alfajores, postres miniatura, suspiros, donas y un
sinfín de productos para deleitar la vista y el paladar.

Cuenta además con recetas familiares, que no revela, y con todo lo necesario para
la elaboración de los postres, pues invirtió en equipos de cocina, moldes y
utensilios.

Considera que lo más difícil para trabajar en estos momentos es la escasez de
insumos y su alto costo, pues estos suben a diario, en algunos casos los cobran
en pesos; y las constantes fallas de energía eléctrica que afectan a Rubio, pues
utiliza batidora y un horno eléctrico, debido a la falta de gas.

“Mi compromiso con la universidad es muy importante y no quiero dejar este
trabajo que me brinda grandes satisfacciones profesionales. Por eso, con la
repostería puedo equilibrar el presupuesto”, dice.

Afirma que a los tachirenses les gusta mucho compartir en familia y por eso se
dedica a ofrecer tortas, para todos los gustos y bolsillos.

Dos mujeres profesionales talentosas y creativas, que aprovecharon sus recursos
y habilidades para hacer crecer sus ingresos. Tiempos de crisis, tiempos de
cambio y crecimiento.

La repostería es el salvavidas de muchos.
La repostería es el salvavidas de muchos.

Norma Pérez

- Advertisment -