Vivienda de Yesenia Berosteguí al borde del colapso por problemas de aguas blancas

1057

25 meses de espera que no aguantan uno más porque una vivienda está al borde del colapso al no ser solucionado su problema de aguas blancas.

La tragedia de Yesenia Berosteguí, propietaria de la casa ubicada en la calle 18 Nº 8-43 del Barrio San Pedro, la ha llevado a recurrir hasta la Gobernadora del Estado Laidy Gómez, aunque Hidrosuroeste sea el ente más directamente implicado en un bote que no solo fluye sino que ruge.

Estudios técnicos no han faltado; lo que faltan son soluciones inmediatas.

Un colapso que no solo apunta a una planta física, pues también afecta la tranquilidad de quienes habitan un hogar anegados por todas partes, con la habitación principal totalmente inhabilitada.

La procesión en la búsqueda de soluciones ha sido larga, tocándose instituciones como la Alcaldía, La Gobernación, los bomberos, Protección Civil Táchira, Acueductos Rurales, y finalmente los medios de comunicación social, habiéndose agotado los otros recursos.

Los estudios técnicos ya han descartado nacientes o la afluencias de algún acueducto rural. Además cuando Hidrosuroeste ha cortado el servicio en el sector paredes y pisos se secan de milagro.

La señora Borasteguí ha recurrido a medidas desesperadas típicas de estos casos como romper paredes para poder drenar las aguas blancas; pero son solo paliativos…

Incluso dentro de la misma comunidad se repararon algunas tuberías deterioradas vinculadas al sector comercial; pero esto no trajo alivio a la familia aquí requerida.

Si bien Hidrosuroeste le ha venido haciendo seguimiento al caso, este año, de acuerdo al testimonio de la señora Borasteguí, han justificado su insuficiente atención al mismo alegando que gran parte de su personal ha renunciado para irse al exterior. La afectada no acepta tal argumento pues ella dice que como maestra el hecho de que gran parte de su alumnado haya desertado no significa que ella deje su trabajo abandonado.

Falta técnicamente por determinar si la avería viene de esa vivienda o de alguna vecina; pero sea una u otra la situación la intervención directa le corresponde a las cuadrillas de Hidrosuroeste

Las aguas blancas brotan de las paredes y también de los ojos de la afectada, que teme que de un momento a otro su vivienda se desplome: el caudal que se rezuma no solo viene en ingente cantidad sino que lo acompaña un rugido con el que solo se presagia lo peor. Las señales de humedad están por todos lados, y las mismas son señales de deterioro, de cuyas consecuencias la suerte y el Creador la pueden salvar, a menos que se actúe cuanto antes.        (Freddy Omar Durán)