sábado 16 octubre, 2021
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Cientos de familia bailaron con Orlando y su Combo

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Fundada por Orlando Peñaranda Moros, nacido en Rubio, un emprendedor que soñaba con el éxito y la popularidad, con la presencia en la radio y la televisión, el cariño y admiración del público, la agrupación irrumpe durante los años 60 en el medio artístico regional


Armando Hernández

Orlando y su Combo, “El ritmo inconfundible de Venezuela”, marcó una etapa inolvidable durante la década de los años 60 y 70, tiempo durante el cual se convirtió en la agrupación más popular del estado Táchira, ocupando lugares destacados en el corazón de una legión de admiradores que hoy, aun con melancolía, recuerdan sus canciones, sus cantantes, sus presentaciones en clubes, casetas y casas de familia, animando fiestas particulares, así como las actuaciones en el emblemático templete Los Ermitaños, que lo asumió como algo suyo y donde su presentación era obligada durante la Feria Internacional de San Sebastián.

Esta agrupación es un pedazo del Táchira de ayer, de sus ferias, alegrías, bailes y diversión. Fue creada por el genial Orlando Peñaranda Moros, quien logró superar las limitaciones y con orgullo, de manera ejemplarizante, se colocó al frente de este grupo musical, que no se cansaba de lanzar al mercado melodías que eran acogidas con gran aceptación por su público, que bailaba al ritmo de las canciones interpretadas, primero por el desaparecido ´Rafa´ Moreira, ´Paco´ López, y después por Omar Ferrer, el popular Caraota, considerados como sus fundadores. Más tarde ingresa Benny Rodríguez, el intérprete de “Feria de Manizales”, tema que en temporada de feria aún suena en las emisoras de radio, recordándonos esa época que no volverá. Fueron numerosos los cantantes que contribuyeron al éxito de una agrupación que los tachirenses llevan en la memoria y el corazón, con gran cariño.

Empresario con visión

Orlando Peñaranda Moros.

El combo nace por iniciativa del rubiense Orlando Peñaranda Moros, para ese entonces propietario de una tienda dedicada a la venta de discos que tenía sede en la zona comercial de San Cristóbal, adonde acudía la gente para adquirir las últimas producciones de las grandes orquestas del momento, entre las cuales se encontraban la Billo´s Caracas Boys, Los Melódicos y el sexteto Los Blancos, entre otras agrupaciones de ritmo tropical que se imponían en el mercado nacional.

Orlando se percató que en la región había espacio para nuevas agrupaciones musicales. Durante los años 60 existían en San Cristóbal orquestas y conjuntos muy buenos, de extraordinaria calidad, que acaparaban los bailes y presentaciones. Sin embargo, Peñaranda Moros, que tenía una gran visión para los negocios, percibe en el ambiente como si faltara algo. Considera que existía una brecha por llenar y que era posible lograr una mejor aceptación por parte del público, que tenía preferencia por los ritmos colombianos.

En 1963, tras lograr concertar acuerdos con un grupo de jóvenes músicos, salta al escenario con una agrupación denominada “Los Vikingos”, con la cual logra realizar varias presentaciones, pero pronto el emprendedor joven se da cuenta de que eso no era lo que quería. Si bien la agrupación efectuó algunas presentaciones con éxito, Orlando Peñaranda no estaba conforme porque, en realidad, quería otra cosa: una agrupación de más presencia y arraigo popular, capaz de obtener la aceptación en el exigente gusto público tachirense, influenciado de manera notable por la música del vecino país.

Peñaranda soñaba con los aplausos, el éxito y la fama, deseaba grabar discos, hacer presentaciones en los mejores escenarios y tener presencia, tanto en la radio como en la televisión. Era la época en que los denominados combos comenzaban a descollar, luego de la aparición del Supercombo Los Tropicales de Maracaibo. Pensó que ese espacio era fácil de llenar y solo se necesitaba la agrupación adecuada, con un repertorio que incluyera ritmos claves, como la cumbia, la guaracha y hasta el vallenato. Para eso, contaba con la colaboración de uno de los mejores arreglistas del momento, el señor Ramón Molina, gran intérprete del saxofón.

Entre los primeros integrantes de la naciente agrupación está precisamente Molina, con su saxo alto; además del maestro trompetista, Rómulo Omaña; Samuel Cordero, en el bajo; Otoniel Cárdenas, timbalero; Marco Antonio Acero, en la conga; Rigo Tapias, para el güiro; el Italiano en la guitarra, quien es reemplazado pronto por Miguel Jaime, el eterno guitarrista de Orlando, quien venía de Los Vikingos. Pronto, tras el periodo de ensayos y completamente ensamblada, la agrupación sale a consideración del público con el nombre de Orlando y su Combo. Las canciones son interpretadas por ´Rafa´ Moreira, un gran cantante, ya fallecido, y ´Paco´ López. Los arreglos corresponden al maestro Ramón Molina, quien hacía las cosas con gran pasión, cuando de música se trataba.

Azucena, el gran éxito

La agrupación capta la atención del público y Orlando sabe que debe mejorar; por eso, incorpora a Jorge Ferreira, como segunda trompeta, y contrata los servicios del cantante Omar Ferrer, voz privilegiada para la música bailable.

La venta de discos que Orlando mantenía en el centro de la ciudad resulta de vital importancia para lo que sería el destino de la agrupación, pues es allí donde el director y propietario del combo establece contacto con gente vinculada a las casas disqueras. Les cuenta que ha creado una agrupación musical y necesita una oportunidad para demostrar su calidad. El promotor de Discomoda para los Andes, Carlos Ríos, se muestra interesado y se compromete a gestionar una entrevista con el señor César Roldán, gerente de la empresa de discos.

Peñaranda Moros se prepara para la gran entrevista, todo está en juego y decide no asistir con las manos vacías. Graba en los estudios de Ecos del Torbes un tema que sería su carta de presentación ante el empresario discográfico de Caracas, adonde viaja con sus alforjas cargadas de ilusiones, esperanzas y, por supuesto, la grabación bajo el brazo. El tema, “Ahí vienen los indios”, fue considerado por el empresario disquero como atractivo, pero en realidad la respuesta del público no es la esperada. Es en diciembre de ese mismo año cuando el proyecto Orlando y su Combo hace erupción y comienza a sonar por todos lados con “Azucena”, del cantautor colombiano Noel Petro, que con arreglo de Ramón Molina se convierte en gran acontecimiento musical.

La agrupación del “ritmo inconfundible de Venezuela” comienza a sonar por todos lados: en las emisoras, en los carros, en las calles; los comercios la colocaban a todo volumen y pronto sus discos se agotan, implantando un récord en ventas.

Orlando Peñaranda Moros sonríe, sabía que el anhelado éxito había llegado y eso era solo el comienzo.

Los éxitos se repiten uno tras otro. La agrupación logra “pegar” una gran cantidad de temas. Orlando recurre a las denominadas “Combolerias” para competir con los mosaicos de Billo´s y los “Recuerdos” de los Melódicos. Se impone con las canciones: Vámonos de Fiesta, ¡Qué siga la fiesta!, Vuelve al nido paloma, Trinidad, Antioqueñita, Brisas del Pamplonita, Zulianita, Ferias de Manizales, El Clavo, Donbi Donbi, La Bonga, Espumita del Río, La Cumbia Gaucha, Barola, Tu Humillación (bolero), La Silla Eléctrica, El Clavo, Panameña, Alicia Adorada, Esta Noche Vida, uno de sus mejores boleros, y muchas más que la gente no se cansaba de bailar. Su estilo y sonido único lo caracterizaban, para convertirse en la agrupación de moda. Un disco titulado “Orlando y su Combo en Colombia”, con canciones populares del vecino país, es todo un éxito en 1978.

Orlando y su Combo fue algo grande

En una de sus actuaciones.

Sus discos tienen gran demanda. Ritmos como el paseo, paseíto, la cumbia, guaracha, porro, merengue y la especial atención por los ritmos colombianos, mantienen a la agrupación en el tope de la popularidad. “Combolerias” logra gran aceptación y es considerada como una pieza de colección. Sus éxitos de los años 60 se mantienen en los 70 y gran parte de los 80, cuando Orlando decide emigrar hacia la ciudad de Valencia, estado Carabobo.

En 1967 ingresa a Orlando y su Combo una de las voces más privilegiadas de nuestro país, la del sensacional Joe Urdaneta, quien llega precedido de gran nombre pues ha tomado parte en agrupaciones nacionales e internacionales de gran valía. Urdaneta grabó con la Billo´s 14 temas, junto a Felipe Pirela y ´Cheo´ García, tras lo cual marcha a Colombia, donde cantó con las orquestas de ´Lucho´ Bermúdez y ´Pacho´ Galán. Es la nueva adquisición de Orlando y su Combo, pero retorna al país contratado por Luis María Billo Frómeta, no para actuar con la Billo´s Caracas Boys, sino para formar parte de otra orquesta de nombre Karavana, que Billo también manejaba. Esto no agradó al cantante y, tras cumplir con el compromiso firmado de grabar un LP, se traslada al Táchira e ingresa al staff de cantantes de Orlando y su Combo, según acuerdo previo. Poco tiempo después, Urdaneta se marcha. Su última presentación fue en La Grita. Su voz es reemplazada por el gran Omar Ferrer, protagonista de una extraordinaria cadena de éxitos.

El combo era conocido por su producción en el  campo de la música tropical bailable. Ante el auge de un nuevo ritmo conocido como salsa, en el año 1967, Orlando Peñaranda lanza al mercado dos temas en un disco titulado “Salsa con mi combo”, producido por Discomoda, uno de los temas lleva este título y es interpretado por ´Rafa´ Moreira.

Omar Ferrer recuerda con melancolía esos años y hace referencia a las habilidades de Orlando Peñaranda Moros. Presentaba algunas dificultades para hablar y caminar, pero en los negocios era un verdadero lince. Eso le llevó, en aquel entonces, a cobrar quince mil bolívares por baile y eso era mucha plata. Los Melódicos los ganaban, y Orlando tuvo la oportunidad de ganarlos también, expresa el popular Caraota.

“Orlando fue una institución y significa para mí un recuerdo grande, algo bonito, que no olvidaré nunca, ni lo olvidarán los cantantes que estuvieron con él, dice luego. Caraota recuerda a un cantante, de nombre Enrique Torrealba, de Maturín, a quien Orlando consagró con un LP de boleros que fue recibido con gran éxito por los amantes de la música romántica. Ferrer dice que llegó a grabar varios boleros, entre ellos los temas “Odio Gitano” y “Ayúdame a Vivir”.

Benny Rodríguez, también fue cantante de Orlando y su Combo, con participación destacada, no fundador, pero sí de los primeros. Es intérprete de “Feria de Manizales”. Actualmente está radicado en Caracas, donde prepara la grabación de un tema con su hijo, el artista internacional Sixto Reis, que expresó su admiración por Orlando y su Combo y el cariño por quienes fueron sus compañeros.

Benny recuerda su ingreso a la agrupación. Explica que tenía tan solo 16 años y cantaba con amigos en serenatas y eventos de tipo privado. Cuando lo escuchó Omar Ferrer, quedó maravillado por su voz y calidad interpretativa. Omar llevó a Benny a la agrupación y entra en sustitución de ´Paco´ López, que había decidido mudarse a Caracas. Beny recuerda con emoción esa época inolvidable y su primera gira a territorio colombiano. Era menor de edad y Orlando debió conseguir un permiso especial para que pudiera viajar. Fue en Colombia donde grabó “Feria de Manizales”, un pasodoble que se convirtió en gran éxito y aún se mantiene vigente y se escucha con frecuencia en las emisoras de radio, especialmente en temporada de feria.

Orlando y su Combo regresa

En una de sus actuaciones.

En la actualidad, la agrupación Orlando y su Combo está de regreso. De nuevo sus notas se escuchan en el Táchira. Se niega a desaparecer del firmamento artístico y musical de nuestra región. Se hacen inmensos esfuerzos por reactivar el combo de los grandes éxitos y de marcado sentimiento popular. No obstante, la situación país y la pandemia, entre otros factores, han influido para que esto no se haya concretado aún. El empresario Nicolás Porras Molina es un enamorado de este proyecto y le ha puesto el pecho para echarlo a andar. No está solo en este propósito y, a pesar de las adversidades, sigue adelante en su esfuerzo por recuperar la agrupación del “ritmo inconfundible de Venezuela”. Junto a él están Omar Ferrer y Juan Romero, como vocalistas, y un grupo de destacados músicos enamorados de este proyecto. Quiere revivir el Combo y sus éxitos. Traer de nuevo los viejos temas, como “Azucena”, “Vámonos de fiesta” y “Vuelve al Nido Paloma”, entre otros que forman parte de la antigua estructura musical del grupo.

Orlando y su Combo está aquí. Sigue vigente y volverá a los escenarios, a reverdecer laureles e imponer de nuevo sus temas musicales, dice Omar Ferrer.

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