lunes 29 junio, 2020
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Columbarios, sepulcros agrupados donde reposan las cenizas de los fallecidos

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“Con la Instrucción Piam et constantem del 5 de julio de 1963, se estableció que «la Iglesia aconseja vivamente la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos», pero agregó que la cremación no es «contraria a ninguna verdad natural o sobrenatural» y que no se les negaran los sacramentos y los funerales a los que habían solicitado ser cremados, siempre que esta opción no obedezca a la «negación de los dogmas cristianos o por odio contra la religión católica y la Iglesia»…” (tomado de la Instrucción Ad resurgendum cum Christo del 2016)


Por María Teresa Amaya 

La palabra columbarium es sinónimo de palomar y de esa similitud aparece ese término columbario. Este sitio es un campo santo o lugar de encuentro donde reposan los restos de muchas personas que al fallecer son cremadas o incineradas y trasladas a este lugar cuyo objetivo es infundir paz.

No es una moda, es un recinto conformado por nichos o sepulcros colectivos de forma cuadrangular. En ese espiritual espacio familiares y amigos se acercan y hacen oración, cantan o simplemente guardan silencio al visitar a su ser querido.

En un nicho pueden entrar hasta tres o cuatro cajitas o recipientes donde se encuentra la ceniza, todo depende del tamaño de la fosa.

Los primeros cristianos ante los columbarios crearon las catacumbas. Posteriormente ante las necrópolis –o ciudad de los muertos- los cristianos crearon los cementerios. “Pienso que reeditar hoy el nombre de columbarios para contener las cenizas de los que han de resucitar, aunque no indica una falta de fe, sí indica cierta falta de creatividad ya que estamos retomando un nombre pagano para un lugar santo que ya fue superado por los primeros cristianos”, expresa el padre Edgar Sánchez, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Carmen de La Concordia.

También existen los cinerarios que significa “lugar de las urnas con cenizas” o “lugar de las urnas cinerarias”. La diferencia entre uno y otro es que en los llamados columbarios cada urna está identificada con el nombre del difunto, y tienen un determinado tiempo de duración para permanecer en los nichos. Y en los cinerarios es un lugar común, donde no hay un nicho individual. De los columbarios la familia puede retirar la urna con las cenizas, cosa que no es posible en los cinerarios porque, al igual que los antiguos osarios, allí se depositan las cenizas de todos, agregó.

El Obispo de cada diócesis es quien tiene la potestad de permitir que en un determinado templo se elaboren columbarios e incluso cinerarios.

En San Cristóbal capital del estado Táchira, tres de los templos parroquiales tienen un columbario: En Barrio Sucre parte baja la Iglesia Nuestra Señora de Fátima, en la Unidad Vecinal la Iglesia Divino Redentor y el tercero se encuentra en la Iglesia Santísima Trinidad en Pirineos 2.

Personas de cualquier parte son recibidas en los columbarios manifestaron los sacerdotes. Asimismo, los trabajos de cada templo se han hecho por autofinanciamiento, con la puerta abierta para una extensión de los mismos.

“Respeto hacia la persona que ya no está”

Desde el año 2011 funciona el columbario de la iglesia Nuestra Señora de Fátima en Barrio Sucre, rodeado de unas jardineras en la parte superior, este recinto está situado en un semisótano del estacionamiento del templo.

Padre de la Iglesia de Fatima, Jairo Clavijo. (Foto/MTAmaya)

268 nichos hechos de concreto con puertas de metal forman parte de él, es un lugar rectangular con un lienzo de la Virgen de Fátima quien como madre abriga el lugar. En las paredes laterales se encuentran las bóvedas. El padre Jairo Clavijo, párroco desde hace 15 años, propuso esta idea, cuya primera parte se encuentra activa y los nichos están ocupados en este momento.

Comenta el sacerdote: En nuestra vida de fe y amor hay que cumplir con las normas de la iglesia, el papa Francisco recordó que las cenizas como el cuerpo se deben respetar. La iglesia católica acepta la cremación; pero con mucho respeto hacia la persona que ya no está.

Lo de los columbarios existe desde antes de Cristo se comenzó por hacer hoyos o pequeñas bóvedas, manifestó el padre Clavijo y agregó que en Europa esto es normal, es parte de una cultura, también en otras partes del mundo hay columbarios.

A este íntimo espacio se le conoce igualmente como palomar por su forma y no tiene medidas específicas. En la iglesia de Fátima en cada nicho se pueden colocar dos o tres recipientes. A cada fallecido se le hace su contrato por espacio de un año.

Al llevar las cenizas se realiza la eucaristía y luego el sacerdote acompaña a los familiares para depositar las cenizas en el nicho correspondiente, se bendice el lugar y se hace oración. Allí permanecen hasta que sus dolientes los dejen o renueven el contrato, cuyo precio es por un año.

“Es un espacio de reposo, oración, y sobre todo sumisión por la persona fallecida. No hay contaminación. En el caso del columbario de esta parroquia. Las personas pueden realizar visitas de lunes a domingo de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde”, expresó el párroco.

Para el padre Clavijo el acatamiento de las normas es imprescindible, por lo tanto, desde que las cenizas son colocadas en el nicho permanecen en el mismo, no pueden ser sacados por ningún motivo a menos que sus familiares decidan llevarse las cenizas a otra parte.

Algunos de estos nichos en la iglesia de Fátima tienen fotografías de las personas fallecidas y sus nombres. También pequeños ramitos de flores artificiales, imágenes de Dios, la Virgen o algún santo. Próximamente se tiene prevista una ampliación de este columbario.

“Es un campo santo”

Con dos años de activación el columbario de la iglesia Divino Redentor en la Unidad Vecinal, está formado por 240 nichos con sus puertas de madera, en ella se coloca el nombre y la fotografía del fallecido.

El padre Iván Jaimes, párroco de la iglesia Divino Redentor muestra los nichos en el columbario del templo. (Foto/ MTAmaya)

“Es un campo santo, la iglesia católica acepta la cremación por lo tanto las cenizas no deben permanecer de un lugar a otro. El ser humano en un momento de su vida pide que lo entierren o lo cremen y por eso los restos deben descansar en paz” dice el presbítero Iván Jaimes, párroco de este templo en el que presta sus servicios desde hace 7 años.

Con espacio para dos personas en cada bóveda. Está rodeado de un ventanal donde la luz del día lo ilumina y la santa cruz lo identifica como un sitio de silencio y oración.

Este columbario se encuentra en una zona contigua de la parroquia. Tiene sus bancas donde los visitantes permanecen el tiempo que deseen. Las visitas son en horario de oficina y hasta las 7:00 de la noche.

Igualmente se realiza un contrato anual y en algunas ocasiones el recipiente ha sido sacado del nicho para algunas ocasiones, rezos o misas. Los familiares se hacen responsables con documento firmado previo convenio establecido con el párroco.

El padre Jaimes comentó que esta es una modalidad entre las normativas de funcionamiento del columbario; pero que este sitio sagrado es el mejor lugar donde deben reposar las cenizas de todas las personas que son cremadas. “Están alejadas de escándalos y profanaciones”, agregó.

“Reposan en un lugar de paz”

En la parte alta de la capital del estado Táchira en el sector de Pirineos II construido con 271 nichos, el columbario de la iglesia Santísima Trinidad, tiene año y dos meses abierto al público.

“Es un lugar de encuentro con un ambiente de paz y luz. Las cenizas deben reposar en un área donde se siente la tranquilidad. Este palomar puede dar seguridad y evitar el sacrilegio”, confiesa el padre Miguel Antonio Duque, párroco de este templo.

Columbario de la Iglesia Santísima Trinidad en Pirineos II, cuyo párroco es el padre Miguel Duque. (Foto/MTAmaya)

El reto de la iglesia católica –comenta el padre- es el de formar a los fieles con un verdadero mensaje de lo que significa el columbario.

Ubicado en la entrada principal de la iglesia, al lado izquierdo. Es amplio, iluminado y a su alrededor hay zona verde. La serenidad se hace presente con tres imágenes: Jesús resucitado, La Virgen de Fátima y un Ángel como guardián.

El horario de visita al columbario es de 5:00 de la tarde a 7 de la noche todos los días y los domingos de 7 de la mañana a 12 del mediodía. Los nichos son grandes y pueden alojar tres recipientes con las cenizas. Cada nicho tiene los nombres grabados y su fecha de nacimiento y fallecimiento. Hechos de madera y formica.

Hay en este columbario una fosa común donde se ubican aquellas cajas o recipientes cuyos familiares desaparecen y al pasar el año de contrato no renuevan. Todos los trabajos se han realizado por autofinanciamiento.

Proyectos para nuevas construcciones

Agregó el padre Duque que hay propósitos en algunas iglesias para incorporar columbarios entre ellas: Cristo Rey en Las Lomas; Santísimo Salvador en la avenida Ferrero Tamayo y en la basílica de San Antonio de Padua en la población de San Antonio del Táchira.

En otras poblaciones del estado entre ellas Tucapé en el municipio Cárdenas y Santa Ana en el municipio Córdoba hay columbarios y crematorios.


¿Qué dice la iglesia sobre la incineración?

“En este caso la iglesia católica es madre y maestra: vela por la dignidad de las cenizas de sus hijos, y enseña con claridad y caridad como deben proceder los familiares del cremado”, comentó el presbítero Edgar Sánchez.

Inspirados en la Instrucción del año 2016 Ad resurgendum cum Christo, el padre resume en cuatro puntos lo último que la iglesia ha dicho sobre la cremación:

Primero: La iglesia recomienda que se conserve la piadosa costumbre de sepultar los cuerpos de los difuntos.

Segundo: La iglesia no prohíbe la incineración o cremación de los cuerpos, sino que la deja a la elección de la persona, y que no sea elegida como una práctica para renegar de la fe.

Tercero: lo que prohíbe la iglesia es que los cuerpos incinerados de los difuntos sean esparcidos por el aire, o echados a un árbol, a un río o al mar o conservados en las casas o mezclados con barro o cerámica, nunca ha sido una práctica cristiana, sino que deben ser colocados en un columbario.

Cuarto: el rito de la cremación o incineración se considera litúrgicamente concluido cuando las cenizas del difunto contenidas en un cofre, son depositadas en un cementerio o en un columbario; y con este último acto que concluye el rito podemos decir verdaderamente sobre el difunto que descanse en paz.