Cruz Roja compara ayuda a Venezuela con la realizada en Siria, país devastado por la guerra

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Cruz Roja compara ayuda a Venezuela con la realizada en Siria, país devastado por la guerra

El pulso entre el gobierno de Nicolás Maduro y el líder opositor Juan Guiadó por la entrada de ayuda humanitaria a Venezuela vivió dos nuevos capítulos.

La Federación Internacional de la Cruz Roja (Ifrc) anunció que comenzará dentro de 15 días una operación de ayuda en el país sudamericano que, por su magnitud, dijo que es comparable a la que desarrollan en Siria, un país devastado por la guerra.

La decisión tiene lugar poco más de un mes después de que los intentos de la oposición de llevar al país cargamentos con material humanitario terminaran en altercados a lo largo de las fronteras con Colombia y Brasil.

Entre tanto, un cargamento con 65 toneladas de medicinas y material médico procedente de China arribó este viernes al país, según anunció el vicepresidente venezolano para el área económica, Tareck El Aissami.

En febrero pasado, otro cargamento con fármacos y material quirúrgico llegó a Venezuela procedente de Rusia, otro de los países que apoya al gobierno de Nicolás Maduro.

¿En qué consiste la ayuda de la Cruz Roja?

Según anunció el presidente de la Ifrc, Francesco Rocca, se ofrecerá asistencia a unas 650,000 personas, aunque aclaró que esto no solucionará la crisis que atraviesa el sector de la salud en Venezuela, sino que será solo “un inicio”.

La operación, que ha sido aprobada tanto por el gobierno de Maduro como por Guaidó, incluirá toneladas de alimentos y suministros médicos.

“Si todos van a respetar lo que se discutió, esta es una operación muy similar a lo que está pasando en Siria en cuanto al número de personas que van a ser atendidas“, agregó.

En principio, el organismo con sede en Ginebra contempla la entrada de plantas eléctricas para dotar de energía a los hospitales públicos, equipos médicos y kits quirúrgicos.

“No se puede aceptar que niños o seres humanos mueran por falta de luz, no es una patología la falta de luz”, dijo Rocca.

En menos de un mes, el país ha sufrido dos apagones nacionales que han dejado sin suministro buena parte del territorio por más de 72 horas.

¿Por qué causa polémica la ayuda?
Tras proclamarse presidente interino en enero pasado, Guaidó solicitó ayuda humanitaria a la comunidad internacional para intentar aliviar la profunda crisis que atraviesa Venezuela.

Varios países, liderados por Estados Unidos, enviaron cientos de toneladas de alimentos y medicinas, pero el gobierno de Maduro rechazó su entrada al país.

Según la versión oficial, Venezuela no vive una crisis humanitaria y su población no necesita “migajas” que en realidad buscan justificar una intervención y un “golpe de Estado”.

Pero Naciones Unidas estima que cerca de un cuarto de la población de Venezuela (unos siete millones de personas) necesitan ayuda humanitaria.

Varias organizaciones internacionales y opositoras denuncian desde hace meses un aumento de la desnutrición y de enfermedades en consonancia con el deterioro de las condiciones de vida en el país.

La nación vive desde hace años una profunda crisis económica, con hiperinflación, carestía de alimentos y medicinas que ha llevado a millones de personas a emigrar.

¿Qué significa la aceptación de la ayuda?
La disputa por la entrada de la ayuda era uno de los puntos principales de conflicto entre Maduro y Guaidó.

De acuerdo con el enviado especial de la BBC a Venezuela Will Grant, más allá del obvio alivio para los venezolanos que se beneficiarán de la asistencia, la ayuda trae consigo un cambio crucial.

“Es un reconocimiento implícito del presidente Maduro de que efectivamente existe una crisis humanitaria en Venezuela a pesar de sus repetidas negaciones en los últimos tiempos”, señala.

Guaidó consideró que la aceptación de la ayuda humanitaria de la Ifrc era una admisión de fracaso por parte del gobierno.

Maduro, por su parte, no comentó de momento la decisión, aunque en otras ocasiones ha señalado que la situación que vive su país es resultado de una “guerra económica” respaldada por Washington.

 

Agencias