El Estímulo | ¿Qué hay detrás de la Zona Económica Especial en Táchira?

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Puente internacional Simón Bolívar, San Antonio del Táchira. (Foto: mundo.sputniknews.com)

El gobierno de Táchira activó la Zona Económica Especial (ZEE) el 26 de agosto en los municipios Bolívar y Pedro María Ureña de la región, sin embargo, dista mucho de ser lo que prevé una figura como la que el mandatario regional trata de vender.

Empresarios y comerciantes fueron los primeros sorprendidos con el anuncio del impulso de ciudadelas comerciales en una frontera deprimida y sin incentivos a la producción industrial, uno de los principales enfoques contemplados en el decreto publicado en  Gaceta Oficial 40.553 del 3 de diciembre de 2014, explica un trabajo especial del portal El Estímulo.

La oficina de exportaciones de la gobernación tachirense anunció la activación de la ciudadela comercial con la venta de productos en moneda extranjera (pesos, dólares y euros) a compradores del exterior.

Alrededor de 42 empresas autorizadas que entraron en el proyecto empezarían a ofrecer a clientes colombianos y de otros países, textiles, calzado, vidrio, plástico, metalmecánica y productos agroalimentarios, entre otros rubros, aseguró Nelson Ortega, secretario de Producciòn y Exportación de la gobernación del Táchira.

“Las tiendas especiales abrirán sus puertas a partir de las 9:00 am de este sábado 26 para hacer el acompañamiento a los ciudadanos colombianos y de otras nacionalidades, que deseen conocer cómo serán los mecanismos para realizar las diferentes operaciones comerciales”, precisó Ortega el pasado mes de agosto.

Ortega dijo para El Estímulo que el objetivo es reducir el flujo de efectivo en la zona fronteriza y catalogar las ventas como operaciones de exportación desde territorio venezolano.

“Se va a disponer de un circuito electrónico que permita agilizar estas operaciones a través de las casa de cambio instaladas en frontera, autorizadas por la Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) y el Banco Central de Venezuela”, señaló.

A tres semanas de haber sido “activada”, El Estímulo pudo constatar otra realidad.

La Zona Económica Especial se ha convertido para los habitantes de San Antonio y Ureña, más en una utopía que en una oportunidad. Luego de su promulgación en diciembre de 2014, nada concreto se ha logrado para su activación más allá de anuncios gubernamentales.

La llegada de una comisión que daba a conocer la apertura comercial fue una sorpresa para los habitantes, empresarios y comerciantes de la localidad, pues aseguran que “no hay condiciones” en la frontera tachirense para que se active la Zona Económica Especial.

Comercios y empresas cerradas, proliferación de negocios informales (buhoneros) más de cuatro cortes diarios de luz, sin servicio de Internet ni telefonía celular, además de la escasez de dinero en efectivo, es la realidad en la que sobreviven los comerciantes de los municipios fronterizos del Táchira con Cúcuta, Colombia.

Isidoro Teres, presidente de la Cámara de Comercio de Ureña, advierte sobre los posibles tropiezos que se puedan presentar porque en materia aduanera y fiscal en Venezuela el comprador no tendría ningún inconveniente, pero la Dirección de Aduanas Nacionales (DIAN) de Colombia y la policía de ese país si podría poner reparos porque hasta el momento no existe un convenio que incluya a Colombia.

Sin embargo, Ortega asegura que después de realizada la compra se puede dirigir a la aduana principal de San Antonio, con la factura de venta en moneda extranjera con una autorización que indica que se realizó una transacción comercial de una tienda de la ciudadela comercial  Una vez fiscalizada la mercancía y cotejada con la factura se permitirá el paso hacia Colombia.

La figura jurídica que fija la ZEE debe estar administrada por un Consejo Gestor y en este momento lo único que se sabe en la frontera es que el gobernador del Táchira José Gregorio Vielma Mora, fue designado como autoridad única en el tema.

“Él debería encargarse de nombrar a todas la personas que integren el Consejo Gestor, entre ellos los alcaldes de los municipio de frontera, representantes del sector industrial y empresarial. Además de promover la elaboración de un régimen municipal especial”, dijo Teres.

Lo único que hay en este momento son expectativas de la población y el sector empresarial de que las llamadas ciudadelas comerciales sean los primeros pasos para que esa Zona Económica Especial pueda iniciar operaciones de manera legal, dijo el presidente de la Cámara de Comercio de Ureña.

Lo que dicen los empresarios

Durante un recorrido por la frontera, los empresarios consultados pidieron mantener sus nombres en reserva. Coincidieron en que se ha pretendido crear una figura vinculada a la oferta de ciudadela comercial que no cumple como lo establecido en el decreto.

“Crearon unas tiendas bajo la sombra de la ciudadela. El decreto se Zona Económica Especial es muy claro y dice que para crear la ciudadela comercial tiene que existir una orden emanada de los órganos legales que son los encargados de instrumentarla y hasta el momento no existe ninguna instrumentación legal que la rija a tres semanas de haber sido instaladas. Después de dos años y medio de la promulgación del decreto de ZEE, lo único conocido es lo que hicieron ahorita”, precisó un empresario de San Antonio.

La disposición de un régimen económico especial para la frontera se centró principalmente en promover la producción manufacturera y tan solo un artículo de este proyecto menciona las ciudadelas comerciales. El impulso de la actividad manufacturera para generar empleo e inversión no se está logrando, aseguran los entrevistados

Los sectores que convergen dentro de la figura del decreto de la ZEE están deprimidos y los que que se están instalando son empresas del sector plástico que no está incluido en el decreto de ZEE, destacó un empresario y constató El Estímulo, aunque Ortega dice que hay también de calzados, productos químicos, metalmecánicos y textiles.

“Se está creando una figura que se desconoce en la localidad. Funcionarios ligados a la aduana principal de San Antonio del Táchira nos han comunicado que no existen instrucciones de la Servicio Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) para dar un tratamiento a la salida de productos de ninguna ZEE porque no saben qué es eso”.

Algunos empresarios que han decidido participar en las tiendas o ciudadelas comerciales, señalaron que lo están haciendo porque se ven forzados, ya qu luego podrían no ser considerados en otras decisiones.

“El sector plástico depende del suministro de materia prima y si usted no se anota en esta vuelta, no es tomado en cuenta para que le mantengan, le aumenten o no le quiten el cupo de materia prima”.

Las tiendas de venta de mercancía en divisas están violando la Ley de Aduanas, la Constitución, la reforma a Ley del Régimen Cambiarios y sus Ilícitos, hasta tanto no se reglamente algo que la respalde, precisaron expertos en materia de comercio exterior.

¿Cómo funciona?

“La compra se hará solamente a través de un circuito electrónico entre Italcambio y la tienda autorizada dentro de la ciudadela comercial. El cliente pagara 5 dólares o su equivalente en pesos colombianos solo una vez para adquirir la tarjeta que puede ser recargada diariamente hasta por 1.000 dólares o su equivalente en pesos, que es lo permitido en el tránsito aduanero”, señala Ortega.

Se va a la tienda, se compra el producto y se paga con la tarjeta y recibe un comprobante o constancia de la mercancía adquirida dentro de la ciudadela comercial, dijo un empresario.

La única casa de cambio en este momento autorizada por el Comité Cambiario en los municipios de frontera entre Venezuela y Colombia es Italcambio, aunque Ortega asegurò que más adelante se podrían instalar Zoom y Western Unión.

El dinero producto de la transacción le será reembolsado al empresario en un plazo aún no determinado, indica un comerciante de la zona.

Del valor total de las transacciones solo 80% será entregado al comerciante en pesos colombianos cuya tasa de cambio diaria la dicta la oficina de exportaciones de la Gobernación del Táchira. El 20% restante queda en Italcambio por el uso del servicio del punto, de acuerdo con informaciones suministradas en reuniones sostenidas entre la coordinadora regional de Italcambio y empresarios de la zona. Aunque el debate continua por el destino final de ese 20%.

“No sabemos si Italcambio me lo quitará totalmente o si me devuelve una parte en bolívares, y hasta ahora se desconoce la tasa a aplicar”, dijo a El Estímulo un empresario de la zona.

Ortega asegura que el porcentaje a cobrar por Italcambio a los empresarios por operación y servicio se estableció de mutuo acuerdo con la casa de cambio igual que el tiempo de reintegro de la divisa.

Los puntos de venta dentro de la ciudadela comercial que se instaló a pocos metros de la avenida Venezuela, en la salida de San Antonio hacia San Cristóbal, no se han activado porque la oficina de Italcambio prevista para iniciar operaciones allí, no ha sido instalada.

Por lo tanto, las primeras semanas han autorizado a las tiendas a vender en efectivo en moneda extranjera y quedarse con el 100% de la venta, nada novedoso en la zona donde normalmente se venden productos de esta manera.

“Todo es mediático, todo es verbal. Hasta el momento no hay ni una sola instrucción, comunicación o decreto de la Gobernación del Táchira que indique cómo van a operar las tiendas. Se sabe que cada persona puede comprar hasta 1.000 dólares diarios, pero ¿cuánto puede vender el comerciante al día? ¿Qué capacidad tiene Italcambio para respaldar tantas transacciones diarias?, se preguntó un comerciante fronterizo.

Señala que aquí se está violando la Ley porque hasta ahora se desconoce el origen de las transacciones hechas por Italcambio.

Ortega insiste en que no existe un precio fijado para la divisa, si el empresario vende 1.000 dólares se le reintegra el mismo monto. No hay límites de venta a los empresarios. Si se venden 20.000 dólares se devolverán los mismos 20.000 descontando los porcentajes que cobra la casa de cambio, precisó Ortega.

“¿Dónde hay un convenio cambiario queestablezca que las ZEE van a desarrollar transacciones financieras y que la casa de cambio Italcambio es la encargada de recibir los pagos? ¿Dónde está el reglamento que explique de dónde obtiene Italcambio las divisas para el reembolso de las operaciones a la tienda, cómo se obtienen esos pesos?”, cuestionó.

Otra de las situaciones irregulares es que no existe ningún permiso previo, solicitud o requerimiento que se deba cumplir para ser parte de la referida ciudadela.

En la frontera se estarían estableciendo sucursales de empresas con domicilio principal en el centro del país.

“Ya hay empresas de otros municipios del Táchira, establecidas en la frontera, operando dentro de la llamada ciudadela comercial y uno de los requisitos contemplados en el decreto de ZEE, es que deben ser empresas de la localidad fronteriza”.

Para adquirir en alquiler un local de 50 metros cuadrados dentro de la ciudadela comercial, el empresario debe cancelar un monto mensual de 400.000 bolívares. Para la adjudicación se debe cancelar dos meses de depósito y un mes de alquiler por adelantado, más 21.000 bolívares anticipados por concepto de condominio. En total, debe disponer de 1.275.000 bolívares.

Colombia pone obstáculos

Ortega dijo desconocer que la DIAN no está permitiendo el paso de materiales plásticos por el puente internacional Simón Bolívar,a pesar de que El Estímulo comprobó que ello es así.

“Lo que dices no está acorde con las operaciones que hemos realizado. El plástico si está pasando. No sé cuántas denuncias has recibido pero estamos vendiendo. Aunque la DIAN diga que no la mercancía está llegando a Colombia”.

Aunque aseguró que han vendido gran cantidad de mercancía no reveló el monto total de las ventas en lo que va del mecanismo.

“No puedo revelar cuanto hemos vendido porque es parte de nuestra estrategia comercial. Los medios colombianos si entienden el objetivo último de esto. Nosotros buscamos revalorizar el bolívar, esa es la estrategia de fondo”, dijo.

Las ciudadelas (vitrina comercial) no es el objetivo principal de la ZEE, que lo que busca es potenciar sectores estratégicos ya instalados en la zona.

“La ciudadela busca establecer empresas de cualquier parte del país en la zona para ofrecerlos a un cliente potencial como Colombia. El artículo 16 del decreto 1496 es amplio” para permitir la participación de empresas foráneas (nacionales e internacionales) que vienen a instalarse y comercializar sus productos.

“Nuestra ciudadela comercial no tendría mayores diferencias con la Zona de Colon en Panamá. Hacía allá vamos nosotros”, señaló.

Las empresas nacionales Tapa amarilla, Sal Bahía, Suzuki y motos Bera, serán parte de la ciudadela comercial y a nivel local el sector café, empresas MM y metalmecánico, revela.

Los puntos de venta están instalados en cada tienda autorizada. Las empresas dentro de la ciudadela comercial pagarán impuestos nacionales hasta que no esté lista la normativa de la Zona Económica Especial.

“Estamos apurando para incluir a todas estas empresas dentro del Convenio Cambiario Nº 34, ahí si reintegrarían al Banco Central el 20% de sus transacciones”, señaló el funcionario.