sábado 16 octubre, 2021
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Fidel recicla plástico y obtiene gasolina

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Bleima Márquez 

@bleimamr

La escasez de gasolina en Venezuela, y principalmente en Táchira, fue el motor que impulsó a Fidel Ontiveros a buscar alternativas para solucionar su problema. Luego de varios proyectos, logró obtener combustible del plástico, mediante un proceso llamado pirólisis.

Intevep evaluará las muestras para verificar la calidad de los productos. (Foto/Bleima Márquez)

La crisis generada en Venezuela por la escasez de gasolina fue el motivo que despertó la curiosidad y el ingenio de Fidel Ontiveros, un gentil y humilde caballero que vive en la calle Bella Vista, sector Urrego, parte alta de El Valle, municipio Capacho Nuevo.  Algunos de sus vecinos prefieren llamarlo Sergio.  Es un innovador que, de manera empírica y con cero recursos, desarrolló un proyecto para producir diversos combustibles a pequeña escala en su hogar. El proceso es parecido al de un alambique, aunque el impacto es diferente.

Fidel no tiene ningún estudio técnico ni profesional, apenas alcanzó el sexto grado de primaria, pero sí posee mucha imaginación y creatividad; además le gusta indagar en el inmenso universo del internet. Para ganarse la vida aprendió diversos oficios, y de eso come. Latonería, electricista, soldador, taxista, motorizado y manejo de maquinaria pesada, han sido algunos de los oficios que este habilidoso hombre ha desempeñado y que de alguna manera le ayudaron a construir un aparato con el que produce diversos tipos de combustibles: gasolina, gasoil, coque, grasa pesada y liviana. De esta manera solucionó el problema de movilidad en su motocicleta, e incluso el de algunos vecinos.

En sus intentos por remediar los problemas causados por la escasez de gasolina, Fidel diseñó otros sistemas, que desechó por diversos motivos, pero que ampliaron sus conocimientos, tanto en ingeniería mecánica como en otros procesos relacionados con la ciencia. Actualmente trabaja con un joven vecino, llamado Alejandro Soto, quien le ayuda porque apuesta al éxito.

Alejandro Soto, un joven que ayuda a Fidel, muestra los tipos de plásticos que utilizan. (Foto/Bleima Márquez)

“Lo que yo me imagino, lo hago”

En el 2019, Fidel generó hidrógeno para impulsar vehículos, pero, a pesar de que logró aislar estas moléculas del agua, desistió por el nivel de peligrosidad que implica. Después hizo un gasificador a base de leña, pero tampoco le gustó porque exigía un consumo muy elevado de materia prima.

El problema de la gasolina continuaba. Entonces comenzó a investigar sobre un proceso llamado “pirólisis”, que vuelve a un estado natural algo que ha sido transformado. En este caso Fidel trabajó con plástico. “Yo no lo inventé, eso ya estaba inventado. Solamente innové y, en dos pasos, saco gasolina”, aseguró y agregó que empezó con 250 minilitros, subió a medio litro y ahora hace tres litros de combustible, que equivalen a procesar tres kilos de plástico. “Lo que yo me imagino, lo hago”, comentó sonriendo.

¿Qué tipo de material utiliza?

—Trabajamos con plástico (polietileno de alta y baja) –responde Alejandro Soto-, pero debemos hacer una selección, porque no todos sirven. Por ejemplo, el polietileno tereftalato, conocido como PET, no lo usamos porque es contaminante.  Con ese tipo de material hacen envases de refrescos gaseosos, agua mineral, aceite comestible, entre otros, pero para sacar gasolina no.  Las bolsas colombianas tampoco sirven porque estas, en su mayoría, ya han sido recicladas. Pero las tapas de los envases PET sí son adecuadas; bolsas plásticas, pero las fabricadas aquí en Venezuela; potes de aceite de carro, entre otros. Todos los potes que vemos en la calle los recogemos, los vecinos también nos traen y hay una fábrica de gomas de tripoides que, en lugar de botar el envoltorio de la materia prima que usan, me lo obsequian.

—¿Cómo es el proceso?

—Primero viene la selección del plástico que vamos a reciclar, luego lo molemos con una picadora que construí con una tina y un motor de lavadora; y para cortar, una hojilla de guadaña. Una vez picado el material, lo introducimos en el reactor, donde es sometido a un proceso de pirólisis. Se trata de una máquina que fabriqué con una resistencia de 220, un termo cúpula, un extintor con tubería de media, un condensador, un reloj de presión que marca la temperatura de unos 400 a 500 grados.  Cuando la temperatura está muy alta se baja, o viceversa.

Narró que al comenzar la condensación, suben los gases, pasa por un sistema de enfriamiento que elaboró con un tobo con agua, una bomba de un cuarto de caballo de fuerza, un radiador de carro; y cae en líquido.  “Ese sistema es muy importante para evitar que recaliente y el primer combustible (materia prima), salga frío. Ese proceso se repite una segunda vez y es cuando se extraen los distintos productos combustibles.  El tiempo estimado es de 3 a 4 horas”.

 —¿Qué productos obtiene y qué cantidad?

—Yo saco tres litros en un día, porque ese es el rendimiento de mi máquina.  Lo primero que se logra es el combustible que se usa como materia prima para los demás productos. Luego obtenemos gasolina, después gasoil, posteriormente grasa liviana y pesada, y por último, queda el coquer, que viene siendo el residuo, pero también tiene utilidad industrial, por ejemplo, con eso hacen pinturas.

— ¿Qué se obtiene de un kilo de plástico?

— De un kilo de plástico consigo un litro de combustible que sirve de materia prima para sacar: 200 mililitros de gasolina, 700 mililitros de gasoil, cerca de 100 gramos de grasas, entre pesada y liviana, y de coque queda muy poquito. Las grasas sirven para los tripoides de los carros, rodamientos, cadenas de motos, entre otros usos.

 Las muestras serán evaluadas

Óscar Forero, director de Fundacite Táchira, conoció el caso y se trasladó al sitio para verificar la información.

Luego de conversar, observar el procedimiento y constatar que efectivamente Fidel obtiene diversos tipos de combustibles con su aparato y el procedimiento llamado pirólisis, Forero informó al Instituto Venezolano de Investigación Petrolera (Intevep). Fue así como sostuvo una videoconferencia con el presidente del instituto, Carlos Canelón.

El acuerdo entre Fidel, el director de Fundacite y el Intevep, fue evaluar las muestras para verificar la calidad de los productos (gasolina, gasoil, grasa liviana, grasa pesada y coque) para luego tomar otras decisiones.

“Fundacite, como ente que fomenta el desarrollo de la ciencia y la tecnología, se enteró de este proyecto y visitó al innovador. Lo primero que hicimos fue contactar al Intevep y conversar con el presidente, Carlos Canelón. Él se mostró interesado en conocer qué métodos aplica Fidel. El primer paso planteado fue realizar estudios en los laboratorios de Intevep y, por tanto, se enviarán 100 mililitros de muestra de cada producto para conocer la calidad. Por ejemplo, en el caso de la gasolina, saber el octanaje”, sostuvo Forero y agregó que en algunos países donde usan el proceso de pirólisis, el gasoil es de buena calidad, pero la gasolina no tanto; en ese caso lo que hacen es un filtrado adicional para mejorar el octanaje.

De acuerdo con el director de Fundacite, una vez realizado el análisis de laboratorio y saber la calidad de cada uno de los productos que produce, podría comenzar a comercializarlos para que pueda generar algo de ingresos y, al mismo tiempo, dar a quien desee comprarle una especie de confianza de que el producto es de calidad. De lo contrario, se comenzaría a buscar el método o procedimiento para mejorar el octanaje o los atributos de las grasas.

Óscar Forero explicó que todo proceso de innovación debe tener un proyecto. Lamentablemente, Fidel no lo posee, pero “Fundacite puede ser el ente que lo asesore, apoye y ayude para elaborar un proyecto, tenga algo diseñado y pueda buscar financiamiento, público o privado”, dijo.

Hay testimonios

Alirio González aseguró haber usado esta gasolina en su motocicleta, con buenos resultados. (Foto/Bleima Márquez)

Alirio González, quien también vive en la calle Bella Vista de El Valle, vecino de Fidel, aseguró que ha utilizado en su moto la gasolina hecha en la modesta vivienda del sector.

“También soy vecino de nuestro gran amigo, Sergio o Fidel. Me regaló un litro de gasolina, se lo eché a la moto y creo que es de buen octanaje, porque yo todos los días me movilizo de El Valle a San Cristóbal, tanto de ida como de retorno, y mi motocicleta trabajó perfectamente. Incluso tenía una falla, al parecer de bujías, pero con esa gasolina prende de toque y está trabajando perfectamente bien”, afirmó González y acotó que “ojalá alguna institución le brinde apoyo, porque se necesita sacar el proyecto adelante, como empresa”.

Otto Rosales, educador que habita en el mismo sector que Fidel, ha sido testigo de la dedicación y esmero con que hace estos productos. Además opina que es importante que este tipo de procesos se mantengan porque, en estos momentos, Venezuela tiene que buscar nuevas alternativas de energía, y piensa que es maravilloso que la comunidad se integre en las soluciones.

Otto Rosales, vecino de El Valle, piensa que las instituciones deberían apoyar, con criterio serio y sano, ese proyecto. (Foto/Bleima Márquez)

“Las instituciones deberían de verdad estudiarlo con cuidado y apoyar, con criterio sano y ético. Estas serían formas alternas de ir cambiando el concepto, porque siempre tenemos valor y no lo valoramos. Es una asombrosa experiencia que deberían auparla, con concepto responsable, para que la comunidad y Sergio reciban el beneficio”.

Quiere mejorar el país

Fidel Ontiveros sueña con tener su propia empresa, para ayudar a su comunidad y generar empleo. (Foto/Bleima Márquez)

Fidel afirma que quiere mejorar el país y, como consecuencia, su nivel económico y el de su entorno. Por eso, pide a los entes correspondientes que le ayuden para emprender con ese proyecto. Los productos que elabora son hechos en una muy pequeña escala.

Sueña con instalar una pequeña o mediana empresa de combustible, para producir entre 20 y 30 mil litros de combustible a base de plástico, porque está convencido de que de esa manera ayudaría al país y también al ambiente. Le daría un buen uso a ese material, luego de ser desechado por muchos. Recordó que los residuos del plástico tardan entre 100 y 1.000 años en degradarse.  Además, al reciclarlos se consumirían menos cantidades de materias primas, de recursos naturales y energéticos no renovables.  Y como valor agregado, mejoraría su calidad de vida y la de muchos  tachirenses que tanto sufren porque no encuentran gasolina ni gasoil para sus vehículos.

“Ya le tengo nombre a mi futura empresa, si es que la puedo conformar, se llamará Recicombus Mis 3 Dayanas W y E,  en honor a mis hijos”, refirió finalmente Fidel.

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