miércoles 20 octubre, 2021
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Informe OCDE: oro de Turquía y de más de 10 países es «Hecho en Venezuela»

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¿Cómo es la estructura a través de la cual sale el oro de Venezuela? ¿Quiénes están detrás de estos flujos dorados? ¿Hasta cuáles destino arriba el mineral? Un documento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, son el resume en esta nota


El oro venezolano proveniente del Arco Minero del Orinoco y de otras zonas ilegales de explotación llega a más de una decena de países del mundo. Así lo revela la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que publicó el pasado 8 de septiembre el informe “Flujos de oro desde Venezuela: Apoyo a la debida diligencia en la producción y el comercio de oro en Venezuela”, para explicar las diversas rutas, legales e ilegales, por las cuales se trafica el metal dorado.

En el documento, la organización divide estos flujos en dos categorías: los centralizados, que siguen el rumbo del oro que se extrae de las minas y va a parar al Banco Central de Venezuela para luego ser exportado; y los dispersos, que es como se denomina a las múltiples fugas que existen en ese camino a través de la actuación de bandas armadas, militares y grupos irregulares que lo sacan del país.

A continuación, las claves para comprender cómo un metal que fue decretado como propiedad del Estado termina en las manos equivocadas por la vía del crimen organizado:

  • La pandemia nunca detuvo la actividad minera. Ni siquiera parece haber afectado a las rutas más importantes para exportar el metal. Al contrario, ha servido para que Nicolás Maduro consolide algunos esfuerzos por centralizar el procesamiento del oro, a pesar de que las reservas del Banco Central están en sus niveles más bajos en décadas.
  • Aunque el estimado de total producción de oro en Venezuela es un misterio, en el informe se estima que podría rondar las 75 toneladas anuales, cuyo valor en el mercado –para julio de 2021- equivale a unos 4400 millones de dólares. Ese número, se advierte, es un techo, pues se considera que la cantidad actual podría estar entre un tercio o la mitad de esa cifra (25 a 50 toneladas). Transparencia Venezuela considera que 70% de la producción se escapa a través del contrabando.
  • Cuando el oro se va de Venezuela sin pasar por el BCV, sale por aire, tierra y mar. Muchas veces, las rutas que toman son las mismas del tráfico de drogas, ya que quienes están detrás de estas operaciones son grupos irregulares como el ELN, las disidencias de las FARC y los carteles mexicanos, que actúan en cooperación con las Fuerzas Armadas venezolanas.
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  • El informe indica que a raíz del colapso del bolívar como moneda, el oro es utilizado como tal en transacciones ilícitas antes de que llegue al mercado global legítimo, a donde puede arribar años después de salir del Arco Minero del Orinoco. “En los complejos sistemas de criminalidad transnacional arraigados en Venezuela y los países vecinos, algunos grupos generan productos, otros pueden brindar servicios logísticos y otros pueden especializarse en lavado de dinero”, apunta la OCDE.

Un proceso con fugas

  • El informe indica que una operación típica del flujo centralizado del oro se desarrolla de la manera siguiente: el escenario es un pequeño yacimiento, con alrededor de una docena de mineros, y algunos financistas que los proveen de maquinarias sencillas, así como miembros de grupos guerrilleros o de bandas criminales, quienes se encargan de tomar parte del oro que se extrae. A estos se suma un personal de seguridad, en su mayoría guardias nacionales, que también se llevan una porción de la producción al comprar el metal a un precio inferior al del mercado.
  • Luego de que el oro sale de la mina se somete a un “proceso de amalgamación de mercurio” (que tiene lugar en los molinos de oro cercanos a los yacimientos) que asegura la obtención de una cuarta parte del oro del material crudo. “Una parte del oro recolectado por militares y funcionarios estatales y locales también va, a través de redes logísticas militares, a bases cercanas a Caracas”, dice el documento.
  • Los uniformados también extorsionan a los mineros a través de alcabalas que instalan de forma arbitraria, mientras que las autoridades locales se apropian de parte de estas ganancias.
  • “Las minas más productivas a menudo se ven obligadas a vender su producción directamente a representantes de las ‘Personas Expuestas Políticamente’”, que son la élite gobernante que incluye desde altos funcionarios hasta “enchufados”. Según diversas fuentes, apunta el documento, algunas de las vacunas en oro y cualquier otro tipo de extorsión hecha por los funcionarios pasan a ser “flujos dispersos” al salir de Venezuela.
  • Las plantas de cianuración continúan jugando un papel importante en la fuga del oro. Minerven toma el material arenoso que queda luego de que el oro pasa por un proceso de amalgamación con mercurio en las minas pequeñas, lo combina con arenas de las colas (material con restos auríferos dejados por las compañías mineras antes de la nacionalización de la industria del oro) y lo procesa para extraer hasta el doble de lo que se puede sacar con mercurio. No hay nadie que audite el procedimiento, así que no se sabe exactamente la cantidad de metal que puede producirse por esta vía. Detrás de estas plantas, que suman más de 30, está la elite política madurista. Se calcula que podrían producir unas 46,5 toneladas de oro al año.
  • El informe concluye que, debido a la incapacidad de Venezuela de refinar el oro, este metal sale del país en su forma “doré”, que es un lingote compuesto por una aleación semi pura. Esa pista aumenta la posibilidad de seguir el rastro del oro cuando llega a otros países.

Los destinos del oro del BCV

  • Mientras que las reservas en oro de Venezuela comenzaron a caer en 2014, las de Turquía empezaron a elevarse aceleradamente a partir de mediados de 2017. Estos cambios, afirma el informe, están vinculados. El tráfico ha sido facilitado por los vuelos de Turkish Airlines, cuyas operaciones entre Caracas y Estambul iniciaron justamente ese año. Uno de esos envíos, con 36 millones de dólares en oro, fue justificado por el entonces ministro de Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, quien aseguró que el cargamento iba a ser refinado en ese país. No hay registro de que el oro haya regresado. El arquitecto de todos estos intercambios es Alex Saab.
  • Así como ocurre con Turquía y vuelos cargados de oro hacia este país, existen otras rutas a donde ha ido a parar el metal venezolano tras ser sacado de Venezuela por la vía del BCV. A Dubai fueron enviados a firmas como Noor Capital y Goetz Gold LLC; hasta Uganda, a donde fue entregado a la African Gold Refinery, y a Irán, a donde salió en vuelos de la aerolínea Mahan Air, justo cuando se reportó un intercambio con esta nación enviaba aditivos y equipos a las refinerías petroleras de Punto Fijo.
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  • En otros casos, el oro ha ido a parar directamente a empresas como la italiana Casillo, con la que se pactó la compra de productos agrícolas a cambio de lingotes. El lobby de toda la transacción lo hizo el fallecido astro del fútbol, Diego Armando Maradona.

¿Quiénes están detrás de los “flujos dispersos”?

Guerrilla

La guerrilla colombiana conoce bien el negocio del oro ilegal porque lleva años haciendo lo mismo en su país. Por eso se presume que el metal podría estar siendo utilizado para lavar ganancias provenientes de la venta de estupefacientes y armas, lo que lo convertiría en un elemento que financia el terrorismo.

Tras la disolución de las FARC-EP, el ELN emergió como el grupo guerrillero dominante en la frontera colombo-venezolana y consolidó su poder dentro del país. Se conoce bien su actividad en las zonas mineras de los parques nacionales Caura (Bolívar) y Yapacana (Amazonas), e incluso en los yacimientos de El Callao en donde trabajan con la protección de los militares. También se ha confirmado que controlan los flujos de gasolina, comida y otros productos en las poblaciones aledañas a los ríos Autana, Cuao, Guayapo y Sipapo, en Amazonas. Tienen además un fuerte presencia en Apure y una base en Falcón que les da acceso a las islas ABC (Aruba, Bonaire y Curazao), a donde se ha comprobado el tráfico del oro.

Las disidencias de las FARC también están en el negocio del oro. Se encuentran en áreas mineras de Amazonas, Bolívar y Apure bajo las órdenes de comandantes como “Gentil Duarte,” “Iván Mordisco” y “Leonardo Posada”. Mientras, los miembros del “Frente 16” y el “Frente Acacio Medina”, cuyo líder es “Jhon 40”, están a cargo de una empresa criminal con múltiples actividades como la minería ilegal, la extorsión y el tráfico de drogas que desarrollan tanto en Atabapo (Amazonas) como en Zulia y Táchira. En este último, dominan los pasos fronterizos ilegales por donde sale el metal dorado.

Carteles mexicanos

El informe asegura que los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación están involucrados en el tráfico del oro venezolano, pues se sabe que llevan varios años en Colombia y que se aprovechan de estas rutas y sus buenas relaciones con jefes de las disidencias de las FARC para sacar el metal del país.

GAOS

Aunque su participación en el tráfico del oro es mucho menor que la de los grupos guerrilleros colombianos, los “grupos armados organizados” (GAOS) están en el negocio. El Clan del Golfo (también conocido como Los Urabeños), que opera en zonas mineras lejos de la frontera con Venezuela, se alió en los últimos años con el ELN para controlar las trochas o pasos fronterizos ilegales por donde también pasa el oro. Estas agrupaciones son consideradas como la “tercera generación” de los carteles colombianos de narcotráfico y trabajan enlazados con los carteles mexicanos.

Grupos de Medio Oriente

Para la OCDE, la numerosa diáspora libanesa y siria en distintos países de Latinoamérica ha facilitado la presencia de grupos del Medio Oriente que están vinculados a la fuga del oro y en operaciones de lavado. En pueblos como El Callao, muchas tiendas de compra y venta de oro están controladas por familias árabes, mientras que otras se encargan incluso de financiar las diversas actividades dentro de los mismos yacimientos.

“Nada de esto es necesariamente ilegal, pero proporciona un contexto de por qué grupos de Oriente Medio, desde organizaciones criminales hasta organizaciones terroristas, podrían intentar explotar a la diáspora sirio-libanesa para generar y lavar ingresos. Las principales preocupaciones en este contexto, entonces, no son tanto el contrabando de oro como el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo”, indica el informe.

El documento señala que Venezuela podría ser en la actualidad un bastión de Hezbollah en la región. Al menos así lo señaló el ex director del Servicio Bolivariano de Inteligencia, Cristopher Figuera y lo apunta la presunción de que ese grupo, que solía moverse por el sur del continente, haya mudado sus operaciones al país.

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Los otros destinos

  • Colombia es el primer destino del oro venezolano y no es solo por la cercanía. A través de una cantidad de actores que se suman a la cadena de suministro y distribución del mineral –desde narcotraficantes hasta guerrilleros y grupos armados que participan activamente en el tráfico del oro- el metal precioso penetra la porosa frontera entre ambos países y, una vez en Colombia, es sometido a procesos de lavado y legitimación que permiten que termine en manos de privados en Estados Unidos o Suiza. 
  • República Dominicana se ha convertido en el punto de inversión ideal tanto para Personas Políticamente Expuestas (PEP) como para enchufados, quienes compran propiedades inmobiliarias de lujo con dinero producto del lavado. Su ubicación geográfica y la cercanía con Estados Unidos hacen que la isla sea una escala de tránsito clave, tal como ocurre con el narcotráfico. Hasta allí llegan aviones de flotas privadas que no solo salen de Venezuela desde los aeropuertos grandes, sino también de las pistas de las zonas mineras.
  • El paso de oro de Venezuela a Brasil es un hecho. No solo porque los lingotes atraviesan la frontera entre ambos países a través del intercambio habitual que ocurre en estos espacios en donde también se trafica gasolina y alimentos, sino porque las actividades mineras en ambos lados de la línea cada vez son más frecuentes, porque hay grupos de garimpeiros que son enviados a las minas venezolanas para ejercer labores de supervisión y porque hay vuelos en helicópteros que salen de las minas hasta Brasil.
  • El hecho de que la exportación de oro desde Surinam país sea mucho mayor a su producción enciende las alarmas y así lo demuestran las importaciones del mineral de de este país registradas en Suiza, Dubai y Bélgica. Las transacciones de oro en la nación suramericana son muy opacas y apenas unos pocos trabajadores de tiendas de compra y venta de oro admiten que hasta ellos ha llegado el metal venezolano. “La variedad de posibles modalidades y vectores de criminalidad vinculados con el oro en Surinam plantean un riesgo considerable, incluido el de que el oro venezolano se lave en la cadena de suministro legítima”, apunta el informe.
  • Hasta Guyana el oro venezolano llega por aire y hasta a pie. Sale del país a través de avionetas que pueden trasladar alrededor de 200 kilos de oro en cada viaje y arriba a pistas clandestinas en la frontera. De allí es llevado a Lethem, en la frontera con Brasil, y luego a la capital: Georgetown. El informe menciona que las operaciones de minería tanto en Venezuela como en Brasil están asociadas al secuestro y robo de cientos de botes en las costas guyanesas, que tienen como propósito extraer los motores para usarlos en la explotación del mineral. También hay denuncias que comprometen a prominentes comerciantes de oro de ese país con el metal del Arco Minero del Orinoco.
  • Hasta México llega el oro venezolano por la vía del narcotráfico. Los carteles de la droga, aliados con guerrillas y otros grupos armados en Colombia, utilizan las mismas rutas por donde se trasladan estupefacientes.
  • Si bien las islas ABC no son un punto de tránsito importante para la OCDE, sí se registran algunos modestos movimientos de oro tanto en Aruba como en Curazao. Las islas Cayman también han figurado en la escena del tráfico del mineral a raíz de la incautación de 100 kilogramos de oro doré provenientes de Venezuela en 2019. El cargamento iba a Suiza.
  • El tráfico de oro venezolano en Panamá está estrechamente vinculado con Colombia. Desde allí despegan vuelos charter y privados y zarpan botes de pesca que llevan el metal hasta el itsmo.
  • En equipajes de mano llega el oro venezolano a Estados Unidos, específcamente a Florida, proveniente de Surinam o Guyana. A Suiza e India también está volando desde República Dominicana. A este último, se presume que esté saliendo desde Bolivia, debido al intercambio importante que esa nación ha tenido con Venezuela en las últimas dos décadas.

runrun.es

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