Inicio Sucesos Detectives del Cicpc aclararon homicidio de mecánico ocurrido en agosto pasado

Detectives del Cicpc aclararon homicidio de mecánico ocurrido en agosto pasado

En diferentes lugares del apartamento, las autoridades observaron un absoluto desorden y la falta de objetos, propiedad de la víctima.

Los hechos se presentaron en el edificio Reglevy, en la urbanización Juan Maldonado, en La Concordia, donde los vecinos encontraron, el 24 de agosto del 2020, el cadáver de Luis Humberto Ceballos García, a quien estrangularon en su habitación para robarlo.


Por Armando Hernández

Un hombre que supuestamente está involucrado en el asesinato de un mecánico, ocurrido en el mes de agosto del pasado año, para despojarlo de sus herramientas, partes de vehículos y objetos de uso personal, fue atrapado por funcionarios del Eje Contra Homicidios del Cicpc Táchira, que desde hace diez meses, cuando ocurrió el crimen, estaban abocados a las pesquisas y lograron ubicar al sospechoso tras amplio análisis del entorno de la persona fallecida, pues se determinó que este sujeto era amigo de la víctima y le visitaba en su apartamento.

Pese a que se mantiene hermetismo sobre el caso, se supo que el sujeto fue apresado en el sector conocido como “El Hoyo”, en la parte baja de La Concordia, hasta donde llegaron los investigadores a los efectos de procesar la información lograda mediante trabajos de inteligencia y labores de telefonía. Pese a haber trascurrido diez meses de ocurrido el homicidio, el sospechoso aún tenía en su poder algunos objetos propiedad del occiso, que han permitido vincularlo directamente con el crimen.

El homicidio

El lunes 24 de agosto del 2020, habitantes del edificio Reglevy, ubicado en la carrera 9 bis, entre calles 3 y 5 de la urbanización Juan Maldonado, en La Concordia, encontraron el cadáver de un vecino, identificado como Luis Humberto Ceballos García, de nacionalidad venezolana y 81 años de edad, residenciado en el apartamento No. 13, a donde ingresaron tras violentar la puerta principal.

Según se dijo, estas personas reaccionaron ante olores nauseabundos que invadían sus apartamentos y áreas comunes, por lo que decidieron organizarse para buscar el origen de esa fetidez, que se había convertido en un dolor de cabeza. Tras recorrer algunas áreas del edificio, llegaron hasta el apartamento donde residía Ceballos García. Tocaron a la puerta y llamaron a gritos, sin obtener respuesta. Fue en ese momento que uno de ellos advirtió que no lo veían desde el jueves o viernes anterior, por lo que, alarmados, decidieron violentar la puerta principal e ingresar al lugar. El mal olor arreció y el desorden, por todos lados, hacían presagiar que algo malo había ocurrido.

Siguieron hasta la habitación principal y allí estaba el octogenario, tendido en el piso, al pie de la cama, sin vida. Con una cuerda en el cuello y amarres en pies y manos.

Víctima de robo

La noticia sobre el crimen causó gran revuelo entre los habitantes del edificio Reglevy, que dieron aviso a la policía. Funcionarios del Eje Contra Homicidios acudieron para iniciar las investigaciones y determinaron desde un primer momento el robo, como móvil, pues sus herramientas de alto costo y repuestos para vehículos habían desaparecido. Se pudo constatar la falta de algunos electrodomésticos y se encontraron cajas de cartón repletas de objetos, embalados, y que el autor o los autores del crimen no habían logrado sacar del apartamento.

Tras realizar el levantamiento del cadáver, lo llevaron a la morgue del cementerio municipal para la respectiva autopsia. Se estableció que Ceballos García había sido estrangulado. También presentaba heridas de arma blanca. En la escena del crimen fueron colectados rastros dactilares y objetos que serían utilizados para reforzar el proceso de investigación.

Diez meses de pesquisas

El inicio de las investigaciones resultó un tanto complicado puesto que no fue posible conocer establecer detalles para identificar a los homicidas. Los vecinos no aportaron detalles y declararon no haber notado nada extraño hasta el momento en que detectaron el olor a descomposición.

El director del Cicpc en el estado Táchira, comisario general Jorge Luis Túa, se colocó al frente de las averiguaciones, junto al también comisario Carlos Rodríguez, supervisor de Investigaciones de la delegación estadal Táchira, y el inspector Dennis Abreu, jefe del Eje Contra Homicidios, quienes optaron por dar prioridad a lo que se conoce como el entorno de la víctima, De manera meticulosa, se procedió a realizar un análisis del círculo de amigos y conocidos del octogenario mecánico.  Se supo que Ceballos García no tenía enemigos y era una persona amable y amigable. Entre sus pertenencias había una gran cantidad de herramientas de alto valor económico y guardaba en su apartamento repuestos y partes para vehículos destinados a la venta, que habían desaparecido.

El mecánico solía recibir visitas en su apartamento, tanto de amigos como de posibles clientes, y esta parte fue considerada como clave por los investigadores, que comenzaron a buscar entre las amistades más cercanas al fallecido. Se comprobó que Ceballos había sido ultimado al menos 24 horas antes de ser encontrado su cadáver.

Un detenido

Pese a que los funcionarios no han revelado detalles sobre la investigación, trascendió que los trabajos de telefonía resultaron fundamentales para establecer las comunicaciones que la víctima sostuvo, previo al homicidio, y determinar la relación víctima- victimario.

Además, se analizaron mensajes de texto, wasap y Facebook, donde se lograron pistas que resultaron puntuales. En el barrio El Paraíso, en La Concordia, fue ubicado uno de los sospechosos, amigo del mecánico fallecido, quien se encuentra detenido, a órdenes del Ministerio Público, pero no se suministraron detalles. Será en el transcurso de la semana cuando voceros del Cicpc – Táchira revelen detalles sobre este particular. El caso está aclarado policialmente, se comentó

Salir de la versión móvil