Disparándole a la cabeza asesinaron a joven en vereda del barrio El Paradero

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El cadáver fue retirado a través de veredas en una cobija que fue aportada por miembros de la comunidad
El cadáver fue retirado a través de veredas en una cobija que fue aportada por miembros de la comunidad

La víctima fue encontrada por vecinos en la vía pública, según el parte de las autoridades, que se apersonaron para las investigaciones y tras proceder al levantamiento del cadáver, lo llevaron a la morgue del Hospital Central, como “desconocido”, ya que no le encontraron documentación alguna.


Armando Hernández

Un hombre, de aproximadamente 30 años de edad, fue encontrado muerto, con dos impactos de bala en la cabeza, en horas de la mañana del sábado en la vereda 5 del barrio El Paradero, en la parte baja de La Concordia, hasta donde acudieron las autoridades policiales con la finalidad de hacerse cargo de las investigaciones y tratar de establecer la identidad de la víctima, que según los lugareños no es del sector.

A eso de las nueve de la mañana, una habitante del barrio, que salió de su casa para ir al mercado, se encontró con un hombre, aparentemente sentado en el piso y recostado a un muro de concreto, con los pies extendidos hacia la vereda 5 de la parte alta del Paradero, que a la vez es vereda 4, parte baja del barrio Las Margaritas.

La mujer, al pasar por el lugar observó al extraño y le habló, sin obtener respuesta, por lo que inmediatamente se percató que estaba sin signos vitales. De inmediato retornó a su residencia para alertar a los vecinos sobre la presencia de un cadáver en el lugar.

En la vereda 5 del barrio El Paradero, cerca de donde mataron al desconocido, existe una capillita en memoria de otra persona víctima de homicidio, según el comentario de vecinos
En la vereda 5 del barrio El Paradero, cerca de donde mataron al desconocido, existe una capillita en memoria de otra persona víctima de homicidio, según el comentario de vecinos

La situación fue verificada y notificada a las autoridades policiales. Poco después se apersonaron en el lugar funcionarios de la Policía Estadal para verificar y terminaron por asumir el control del área para preservar posible evidencia. Los oficiales de Politáchira ubicaron un perímetro de seguridad en el cual quedó el cuerpo de la víctima, que vestía franela negra, manga larga, pantalón azul marino, con vivo rojo, similar a los que utilizan algunos empleados de estaciones gasolineras, y botas deportivas negras, de marca. A sus espaldas llevaba un morral negro, cuyo contenido no fue revelado por las autoridades.
Cerca del cadáver, en la vereda, fueron encontrados varios casquillos de bala, que se cree pudieran ser del calibre punto 40 y cuya presencia hace presumir que el arma de fuego utilizada para cometer el crimen pudiera ser una pistola de alta potencia.

Detectives de la División Contra Homicidios del Cicpc Táchira llegaron minutos después para asumir el control de las investigaciones y proceder el levantamiento del cadáver, que fue trasladado a la morgue para la correspondiente autopsia. Durante una revisión preliminar de la víctima se confirmaron, como causa de muerte, heridas por arma de fuego en la región cefálica y se comprobó que dos de los balazos los recibió a la altura de la región parietal derecha. Colectaron los casquillos de bala y realizaron un rastreo por la zona en busca de evidencia. El morral que la persona fallecida tenía terciado a la espalda, en apariencia vacío, también pasó a formar parte de la evidencia.

Cuando se estaba practicando la rutina policial, llegó una comisión motorizada de la Policía Nacional Bolivariana, que de inmediato se sumó a la seguridad en el lugar y ayudó luego a retirar el cadáver del barrio, a través de estrechas veredas, envuelto en una cobija que fue facilitada por una vecina.

—El hombre no está identificado porque no portaba documentos y no fue reconocido por los vecinos -se escuchó decir a uno de los funcionarios-, para agregar que en la morgue del Hospital Central se restablecería la cantidad exacta de disparos que recibió.

Algunos vecinos, consultados por las autoridades, manifestaron que por algunos ruidos escuchados se presume que el crimen pudo haber ocurrido a eso de la una de la madrugada. “Yo estaba viendo una película, cuando escuché algunas latas caer y el tropel de personas correr, pero por la oscuridad no vi a nadie”, explicó para aclarar que no recuerda haber escuchado disparo alguno.

De momento, los posibles móviles que se manejan tienen que ver con el ajuste de cuentas, la venganza o una riña, por lo que se espera aclarar las dudas en la medida que se avance en las investigaciones.