Por el robo y homicidio de funcionario del Cicpc estarían investigados dos policías de Faes-Táchira

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Al menos dos efectivos de la Faes –Fuerza de Acciones Especiales-, estarían siendo investigados  por el robo y homicidio de un Detective Jefe del Cicpc-Táchira,  en hecho registrado, la noche de este miércoles, en una alcabala instalada en Palmira, en el municipio Guásimos.

La víctima  fue identificada como Ronny Antonio Ramírez Chacón, de 35 años de edad, quien durante varios años se desempeñó  como pesquisa de la División de Homicidios del Cicpc Táchira, y actualmente, con la jerarquía  de Detective Jefe, estaba adscrito al Bloque  de Búsqueda Táchira.   

El hecho tuvo lugar en la vía pública  del sector Curazao, en las adyacencias del Club El Remanso, por donde se movilizaba la víctima en compañía  de su familia, en dirección a su casa, conduciendo un vehículo, cuyas características no fueron precisadas.

De acuerdo a información aportada por una fuente ligada a la investigación, a Ramírez Chacón lo acompañaba  su esposa, su hija, y la señora de  servicio. En la vía, al encontrarse  con una alcabala móvil, redujo la velocidad y se detuvo, pues así se lo exigieron los funcionarios allí destacados.

El Detective  Jefe se identificó como funcionario del Cicpc –aseguró la fuente- pero aún así, bajo  supuestas amenazas de muerte, lo despojaron de sus pertenencias, como teléfonos, dinero en efectivo y su arma de reglamento, para  luego, sin razón aparente,  dispararle en dos oportunidades,  asesinándolo de manera instantánea.

Otra fuente señaló que a poca distancia del sitio del suceso, la Faes  practicaría  un allanamiento y  que al menos estos dos funcionarios que hoy estarían siendo investigados por el robo y  asesinato del Detective Jefe del Cicpc, formaban parte de ese procedimiento, pero que en un momento determinado se alejaron argumentando que  efectuarían un recorrido en la zona, que se supone  fue, cuando se originó el crimen de Ramírez.

Dijo también el informante, que cuando el resto de la comisión de la Faes, escuchó  la detonación, se retiró del  lugar que iban a allanar, dejando abandonado los teléfonos celulares de los dos policías que  hoy estarían siendo sometidos a averiguaciones por el hecho en mención.

En el seno del Cicpc-Táchira,  desde que se conoció lo ocurrido,  se respira sentimientos de  dolor, consternación e indignación, no solo  porque el detective Ronny era apreciado  por sus compañeros por su profesionalismo, entrega y don de gente, sino por la absurda forma en la que le quitaron la vida;  de allí, que aspiran  y trabajan  para que  su muerte no quede impune.

Miriam Bustos