ESCALOFRIANTE, por decir lo menos, la entrega del reportaje de ayer en este periódico calzado bajo la firma del periodista Daniel Pabón, que trata sobre los salvavidas para no ahogarse ante la crisis económica, que no solo nos está comiendo sino devorando nuestro bienestar de vida y capacidad de compra…LOS CONSEJOS brindados por reconocidos economistas son buenos. No mejores que cualquier ama de casa que mide lo que lleva al mercado y lo que pueda traer, pero que lamentablemente se van al foso ante una inflación imparable, que en esa misma edición refleja el aumento del kilo en las carnes y los pollos, es decir, en llevar menos a la mesa, en empobrecer más a los demás…PERO LO MAS triste, es que los entes oficiales como que están mirando para otro lado, que se sigue con la cantaleta de las promesas, que van derrotando fantasmales guerras económicas, pero que no ofrecen concretos resultados que contengan el alza de precios, que acaben con la escasez, que devuelvan la tranquilidad a la familia venezolana…LAS CONCLUSIONES de este trabajo periodístico son desesperantes, como la aplicación de la venta de garaje, el ahorro en otra moneda que no sea el devaluado bolívar, el que desista de su póliza de seguro, el que, en fin, se mueva en endeudamiento tras endeudamiento con el uso de la tarjeta de crédito…Y ASÍ COMO en la salud, en el ministerio de las finanzas se producen cambios intermitentes, solo se otea para el futuro un más de lo mismo, pero nada que se convierta en un dique que pare la inflación, la pérdida en el Producto Interno Bruto, la confianza necesaria para cuando menos asirse a la otra salvavidas oficial, como es el préstamo exterior, para poder sobrevivir en este tan aciago 2017, cuyos vaticinios señalan que será peor que el pasado…ANUNCIARON la venta de la harina Pan y, por dos o cuatro paquetes, volvieron las impresionantes colas. Señalan la distribución de las bolsas Clap y no se sabe a quiénes favorecerán, mientras el resto agoniza de mengua, los muchachos enflaquecen cada día más; la leche no llega a los niños y ancianos, y la incertidumbre como que llegó para no irse, y en lugar de estar proyectando para un futuro mejor, nos encontramos programando por saber qué vamos a comer mañana, como si esto fuera Biafra o Nigeria…AHORA SÍ que estamos mal y vamos a peor. Urge que alguien gire el timón económico hacia soluciones sustentables, pues las recomendaciones para medio poder alimentarse es solo la aceptación de rodillas de una impotencia para poder vivir como Dios manda. Fuertes y sanos, tanto la familia como la colectividad, el país en general.

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Y ESTO, es todo por hoy

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MENTIRAS  Universales:
“La salida es la economía informal”

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DIOS los bendiga…¿Saben?

VÍCTOR MATOS