El alma del violín en las manos de Jhonny Mendoza

El alma del violín en las manos de Jhonny Mendoza

1841
Mendoza se ha presentado en escenarios de África, Italia, Guatemala, Honduras, España, Venezuela, entre otros países.

16 años fuera de Venezuela han sido el camino para  vigorizar el amor por la tierra tachirense y en especial por la ciudad de San Cristóbal, cuna del virtuoso violinista Jhonny Mendoza, quien está convencido de que esa decisión de buscar otras fronteras junto a su familia, fue un mensaje de Dios.

Con una trayectoria en  el área musical  de estudio, entrega, innovación, sensibilidad y pasión por el violín y otros instrumentos  de cuerda,  Jhonny Antonio Mendoza Rodríguez, quien creció  junto a sus padres y hermanos, en la calle 8 de Barrio Obrero cerca de la conocida quinta Villasmil en San Cristóbal, ha sembrado en tierras estadounidenses, todos sus conocimientos con un carácter más formado, por la equidad de su personalidad y el trabajo forjado por muchos años de erudición musical.

Vive en  Miami hacia el sur,  en la avenida 152, con su esposa Neira a quien con amor llama Chepina, sus 4  hijos y nietos. Comenta emocionado “gracias a Dios, los tengo a todos conmigo” y aunque uno de sus hijos está residenciado en otro lugar,  siempre está visitándolos. Los nombres de sus hijos son muy específicos  Jhoneira, Jhoneri , Jhoriany (él hace percusión y batería y grabó en  el CD homenaje a su abuelita que fue estrenado en el 2016, en el mes de octubre durante sus 90 años de edad en  San Cristóbal) y  Jhonny José,  estudia violín en la universidad tiene 18 años y  se fue  de dos años de edad, cuando la familia decidió tomar otro rumbo fuera del país.

Tiene una escuela de enseñanza llamada Academia del Violín, en la cual da clases desde alumnos  principiantes hasta avanzados. Hay muchachos  que al salir de la academia  van a la universidad y siguen asistiendo a la institución.

Emocionado Mendoza entre sus recuerdos cuenta  una anécdota: – Algunos  muchachos exalumnos de la academia  al  hacer  su tesis universitaria vienen y me consultan, con mucho gusto les sirvo de asesor. Por ejemplo: Jennifer, una estudiante que fue a hacer el máster en la universidad,  dijo que se atrevió porque había recibido clases conmigo. Ella  se mudó a Tampa; pero sigue viajando cada semana para recibir clase en nuestra academia y compartimos tocando juntos”.


¿Cuánto tiempo tiene la academia?

Jhonny Mendoza junto a su esposa Neira y su cuñado Marco Sayago. (Foto: Omar Hernández)

5 años por visión profética de mi esposa Neira,  como dicen los cristianos – sonríe y mira a su esposa, quien lo acompañó a la entrevista en la redacción de Diario La Nación junto a su cuñado Marco Sayago, otro músico tachirense- yo le digo a ella mi profeta. Desde que nos fuimos de Venezuela  con 600 dólares y vendiendo las cosas materiales de más valor para ese entonces y poder reunir el dinero. Al llegar a Miami, comencé a tocar  en diferentes lugares  de día y de noche.

Uno de los lugares donde permanecí  por 8 años, fue en un restaurante francés, me iba con el violín, la consola, la corneta, todos los días. Mi esposa  me observaba sin decir nada,  y mientras tanto ella y mi hija se inventaron un pequeño negocio de festejos que ha ido creciendo con el tiempo. Alquilaron un local y comenzaron a trabajar. Sin embargo, un día le dijo a mi hija: “Dejemos  este salón  para que tu papá comience a dar clases de violín”. Agrega con expresión de admiración- “Por eso le digo mi profeta.

Comenzó a dar clases, en sus tiempos libres  de la semana y hoy día, no solamente sus alumnos reciben la instrucción, sino que profundizó en otros instrumentos su estudio  y ha creado métodos para facilitar el aprendizaje del violín, además que ofrece clases de guitarra y piano. Confiesa que sus alumnos van desde los 5 años de edad hasta los 75 años.

Como una reflexión y con la experiencia de 16 años en otro país, en el que creció aun más como profesional y de manera personal señala que la música como profesión en América o en Norteamérica no es muy bien vista en algunas personas. En una reunión cuando le preguntan su profesión y dice soy músico, la gente duda de que se pueda mantener económicamente. Por ese motivo  asegura que en la academia uno de los objetivos es el de cultivar a la gente al verdadero valor del músico.

Jhonny Mendoza, explica a los representantes la importancia que tienen los músicos en Venezuela, donde desde niños estudian obras grandes por eso implementa en Miami la educación venezolana y europea. Porque hay escuelas, donde solo les enseñan lo que toca la banda, comenta el maestro.


New Wine

Jhonny Mendoza junto a la banda New Wine.

Desde el 2008 forma parte de la banda New Wine (nuevo vino). El don legado por Dios, lo ofreció al servicio  de la comunidad a la que pertenece  en la iglesia cristiana. Con esta banda  viaja  a diferentes países.

Es una iglesia cristiana donde creemos en Dios y donde se juntan de todas las religiones. Allí formo parte de esta banda con sus respectivos cantantes, en total son como 200 personas. La agrupación tiene como unos 20 años. Cantantes como Ricardo Montaner y algunos músicos de Guaco  han sido parte de las producciones de esta banda.

Cuenta Jhonny Mendoza que para los viajes hay rotación de músicos, a veces no le corresponde ir a determinado viaje. Y sigue contando su historia a través de las buenas leyendas  de su vida.

“Durante  una presentación con la banda, en una auditorio inmenso íbamos entrando los músicos y  a un costado estaban un par de esposos y él le comenta en el preciso momento que entré yo: mi amor esta es la banda original, ella responde: ¿por qué sabes? Y él le dice, porqué viene el maestro”, suelta una carcajada y baja su cabeza  con sumisión.

“La humildad lo debe caracterizar a uno, si Dios es amor, uno debe manifestar el amor que tiene por las personas, con un abrazo, con un gesto, eso es servicio, para mí eso es muy valioso”
Al respecto señaló: “Las personas se te acercan con bondad, admiración, te extienden la mano, te felicitan por la música y ese contacto  llena el alma. Entonces, es importante resaltar que  la humildad lo debe caracterizar a uno, si Dios es amor, uno debe manifestar el amor que tiene por las personas, con un abrazo, con un gesto, eso es servicio, para mí eso es muy valioso”.

Integran la banda músicos  rusos, italianos colombianos, dominicanos, españoles venezolanos y el único tachirense  es él. Manifiesta que tienen un concepto musical de mucho respeto y disfrutan lo que hacen con amor y aptitud.


¿Por cuantos países ha viajado?

Jhonny Mendoza junto al apostol Guillermo Maldonado.

Toda Latinoamérica, Sudamérica y Centroamérica, participé en  Europa y  África  con una selección de músicos y coro, 18 personas aproximadamente.

El pastor Guillermo Maldonado, quien tiene el ministerio cristiano más grande de EEUU, es de Honduras y la esposa colombiana, dentro de  la enseñanza de la biblia, se hace una buena producción con música. Se innova  mientras se dan los ejemplos como: Jesús viajó los 40 días por el desierto. A esa enseñanza,  se le coloca música con efectos, además de los temas cantados.

Hay mucha gente que va a recibir la palabra de Dios, gente que trabaja en los campos, gente que no tiene documentos. Yo abro siempre mi corazón para que al interpretar el violín junto a mis compañeros,  se identifiquen con amor. Porque si yo voy a una iglesia y me tratan mal, no hay amor. Estoy en otro país, manifiesta cada extranjero, recuerdo a mi familia, vine  a trabajar para enviarles algo, mucha gente llega así a buscar a Dios, para llenar su alma de ese amor infinito. Ese es mi punto de vista como cristiano.

Exterioriza estremecido: “A pesar de los años fuera cuando llego a San Cristóbal, siento que ha sido poco tiempo y no veo la cantidad de años que he estado fuera, me siento muy tachirense”

“Madre” motivo de encuentro en 2016

Mendoza ha tenido la oportunidad de viajar por varios países del mundo a mostrar su arte.

El punto de reunión en San Cristóbal, fueron los 90 años de su señora madre María Benilde, celebrados junto a sus hermanos y familiares el 27 de octubre de 2016. La idea de grabar el CD  era que de los hijos, nietos, bisnietos, tataranietos  y los cuñados participaran.

21 temas  en diferentes ritmos bambucos, valses, jazz y música autóctona de su padre José Pablo Mendoza  y que él había escuchado cuando tenía 6 años, conforman este disco compacto, todo grabado a distancia entre EEUU y Venezuela. Obras musicales que toda la vida le han gustado a su mamá.

Jhonny Mendoza grabó a sus hermanos en una computadora durante su visita anterior al país.  Se llevó las grabaciones editó y se dedicó a perfeccionar ese gran regalo para su señora madre. Con orgullo y sentimiento explica: “sentí la confianza, la intimidad con cada uno de los que participaron en la grabación, los Mendoza reunidos”.

Reveló algunas de esas actuaciones de los protagonistas, al señalar que “mi  nieta tocó  una canción en el piano. Mis hermanos mayores también colocaron ese granito de amor a esta producción familiar y en esta edición hice el acompañamiento, no toqué el violín”.

Marco Sayago su cuñado tocó el violín y  compuso una canción para su suegra. Uno de sus hijos interpretó también el violín. Mientras que este polifacético músico tachirense, hizo una amalgama con diferentes instrumentos, interpretándolos de acuerdo al tema entre ellos: la guitarra, la mandolina,  el ukelele hawaiano, cuatro puertorriqueño, el tres cubano entre otros.

Exteriorizó  que combinó el sentimiento que cada uno tiene hacía su mamá y él trató de armonizar y colocarle el acompañamiento, más acorde con el corazón.

-“La emoción se manifestó porque era un homenaje para ella. Mi mamá está muy emocionada y nosotros también de escuchar a mi hermana Mireya tocar el tiple en una canción. Al  quedarme en el estudio en Miami y  procesar cada tema, al sentir  que era mi familia, me quebrantaba y me salían lágrimas de alegría”.

Uno de los temas que más le llegó a su alma, es el dedicado a su hermano Carlos Calica Mendoza, “Caliquita” quien falleció hace algunos años. Compuesto por su hermano Cristo, quien también interpreta el piano. La esposa de Pablito Mendoza, también participó y  su esposa Neira también canto un vals.

El destello de esta entrega musical la  colocó el maestro Luis Hernández (cronista de San Cristóbal),  quien además de ejecutar el piano en un tema que  su  padre compuso a su hija, escribió el texto del CD. Participaron unas 30 personas en esta ofrenda musical.


La evolución

Mendoza tocó para los periodistas de la redacción de La Nación. (Foto: Omar Hernández)

Desde que se fue de Venezuela partió con un ideal. En su esencia siempre ha sentido que ha cumplió con un deber como músico tachirense, en San Cristóbal particularmente. Menciona con satisfacción al grupo Cuerdas Andinas que en su tiempo artístico, evolucionó la música, con un estilo novedoso para ese momento.

Recuerda a su hermano Carlos Calica Mendoza y manifiesta: “Humildemente el aporte que mi hermano hizo con la flauta es un baluarte. Yo veo videos de los violinistas tocando el pajarillo y me llenó de gozo. Así lo hacíamos con Cuerdas Andinas.

Porque si voy unos años atrás, cuando estaba  en Caracas y terminábamos de ensayar, con la sinfónica que era la gran juvenil que tenía el maestro José Antonio Abreu, al finalizar los ensayos, él  se iba  a su oficina; pero yo no sabía cuál era la oficina del maestro y comenzaba a tocar en los pasillos ritmos de pajarillo, música venezolana, joropos. En ese momento tenía 11 años de edad y a todos los niños de la orquesta les encantaba que yo hiciera eso ahí. Se reían y me rodeaban.

Un día el maestro sale y con mucho respeto me dice hijo, esa música no la podemos hacer aquí. Yo le pedí disculpas y hasta ahí llegaron esas tertulias. Pero, seguí por fuera tocando la música venezolana.

De repente todos tenemos un sentimiento, y eso viene del espíritu y es Dios quien le viene a uno marcando el camino. Y que emoción me da ahora  cuando veo a  la Simón Bolívar en Italia, o en cualquier parte del mundo y escuchar la interpretación de ese pajarillo, con tremendos arreglos. El maestro no lo vio en ese tiempo; pero eso sucedió y hoy vemos a donde va la música venezolana”.

Expresó Jhonny Mendoza que donde se encuentran ahora la música venezolana tiende a  desvanecerse como en un mar y entra la música de la nueva era. Sin embargo, dentro de su repertorio en un trío que también integra desde hace años, con un guitarrista paraguayo y un pianista argentino, ejemplares músicos, nunca falta un vals o cualquier ritmo venezolano que enaltece su espíritu inquieto y entra colado entre las combinaciones  de melodías que interpretan en cada escenario. Hacen música de sus países nativos y tienen en el repertorio ritmos de todo del mundo.


¿Qué le ha regalado Estados Unidos?

-Expresa-  ¡Guaaooo!  -y suspira-, aprendí que uno puede tener su propio negocio, aprendí a querer más  a la familia, a compartir con ellos, aprendí a ser más papá, esposo, hermano y abuelo. Hay que estar trabajando a diario, todo es cotoso. Se debe llevar todo en orden. Tuvimos la oportunidad de contar con una familia  que nos orientó bien y por eso hicimos las cosas correctas, y poco a poco hemos visto todas las bendiciones del Señor, por algo Dios nos trajo hasta este lugar.

Junto a Juan Areco, guitarrista paraguayo.

Agradezco a Juan Areco, nosotros llegamos un domingo y el martes siguiente habían audiciones en un hotel, yo le coloqué todo mi amor. Quería trabajar, fue difícil al principio llegar a trabajar, luego de la audición, me llamaron al fin de semana siguiente y me sentí muy feliz.

Desde que comenzamos con la academia y el negocio de mi esposa y de mi hija de festejos Party Rental, paso a paso hemos ido creciendo fuimos creciendo. Al principio alquilados, ahora tenemos nuestra casa propia  y yo me quedé con la academia y la casa de festejos la mudaron a otro lugar y ellas también han fortalecido su negocio, sin perder la calidad, ese es el secreto.


¿Cuáles son los sueños más inmediatos?

 

Dios le da un propósito a uno desde pequeño, yo trabajé tanto con el violín me preparé con estudios académicos profundos de armonía, estética musical, conocimiento de otros instrumentos a parte del violín, puedo decir que manejo todos los instrumentos de cuerda: violín, bajo, chelo, también toco guitarra, cuatro, mandolina y otros más. Aprendí a diseñar a nivel musical que es una cosa que no hacia aquí en Venezuela.

Tengo cinco libros de teoría y solfeo que titulé: Como Aprender la Música de Una Manera Práctica. En los 5 libros se dan 84 lecciones. Es el resumen,  del resumen de la música. Entonces el libro diseñado pregunta y explica sobre el pentagrama y luego ejercicios. Las clases son por ciclos. Tres ciclos: desde el preparatorio a tercer año, del cuarto al séptimo y del octavo al decimo.

Sicológicamente puedo decirlo, estoy como trabajando el subconsciente en las personas. Los voy sincronizando rítmicamente. Allá es diferente que aquí. Si tengo un alumno de violín va sola hora a la semana, entonces tengo que prepararle el hábitat  para que funcione como un músico de aquí. Una semana aquí, pueden ser 6 meses allá. Diseñé un método para piano, también para guitarra, bajo el mismo patrón, enseño un piano netamente académico a base de reflejos. En una clase de piano trato de romper el parámetro. El tiempo es oro y yo soy un apasionado de la enseñanza. 

Jhonny Mendoza practicando con alumnos en su academia.

Manifiesta Jhonny Mendoza sentirse complacido porque desde  la primera clase los muchachos salen tocando. En la academia de Mendoza hacen graduación y concierto final. Salen preparados y ellos escogen para donde irse o en que van a invertir su tiempo con la música. “El método que uso es que toquen primero y después leemos la música y aprendemos las notas. Los voy enamorando e inconscientemente las van viendo y este sistema me ha resultado más eficaz.  Los evaluó por clase, aprenden a memorizar, los acompaño con la guitarra. Es importante destacar  que damos beca a los muchachos que no pueden cancelar”.

Ofrecen diferentes instrumentos de cuerda,  clase uno a uno. Asegura que ha aprendido que  cada hora es importante. Los sábados comienzan a las 7:00 de la mañana  y culminan su labor a las 11:00 de la noche dando clase sin parar.

Destacó que tienen un estudio de grabación, creado por ellos mismos en familia y es otra entrada donde  van músicos a grabar.


¿Qué piensa del futuro?

Siempre voy hacia lo que el Señor me indica, lo que yo siento en mi corazón, tengo el proyecto de tener una radio por internet. Tengo alumnos como Cristh de 22 años de edad,  que entró ilegalmente a los EEUU y uno de sus testimonios es que va por el desierto con mucha gente y siente un helicóptero que les corta el camino, el coloca la maleta en el piso se escondió bajo un árbol, no lo vieron sentía el helicóptero cerca del árbol moviéndose. Se quedó quieto y luego avanzó unos kilómetros de rodillas para no dejar las huellas. Entonces, esa emisora que quiero hacer es para que esa gente, se pueda comunicar con su familia, puedan hablar.  Él dice que ese fue el propósito que Dios tenía para él conocerme a mí -sonríe-. Me encanta derramar apoyo y ayudar a todas las personas.


Diferentes producciones

Este inquieto violinista que en escena  se ve vibrar en diferentes partes del escenario por su  fluida  forma de expresarse ha participado en varias producciones con Enrique Chias, cuya agrupación obtuvo  un grammy con la producción de Juan Areco.

Mencionó también producciones que han abarcado  grandes realizaciones con el pastor Guillerno Maldonado y una grabación para Tulio Chemiscini. Con Juan Areco participa en una banda donde hacen música de calidad y grabaciones.

Ha sido parte en más de 100 producciones para diferentes personas. Los proyectos personales, también lo nutren mucho, son cuatro en este momento; pero ya está comenzando a grabar, por lo que comenta que  “creo que este tiempo que he estado sin hacer producciones para la música venezolana, es como un proceso de madurez aun mayor y quiero lograrlo”.


 “Solo uno”

Su pasión por enseñar lo hace sentir feliz y comprometido. (Foto: Omar Hernández)

Está dominando otros instrumentos a parte del violín. Toca también viola de amor un instrumento de 12 cuerdas, está explorando instrumentos étnicos y otros tipos de música. “Quiero hacer una producción donde yo toque todos los instrumentos”.

‘Solo uno’, sería el nombre de la producción. Un instrumento que no dominaba era la guitarra;  pero ya la estoy entendiendo. “Otra cosa que visualizo es la armonía, porque la armonía, es algo que tiene un concepto pleno, como lo hicieron los grandes compositores. Pero también está la extensión que fue en Brasil, donde se extendió la música y la armonía. Entonces también tengo ese concepto, uniendo esos dos conocimientos, plantee un nuevo concepto,  de cómo puede leer un guitarrista su instrumento y un pianista de manera más simple”.

Por ejemplo: al decirle a un alumno toca EbM7 (mi bemol mayor séptima), el muchacho comienza a pensar  mucho sobre la ubicación, entonces yo he hecho un estudio pleno de eso  que si yo le digo, toca Gm (SOL menor), luego toca la triada de sol, que es SOL, LA, RE.  El bajo lo coloca en SOL, no cambia nada más deja el mismo SOL y ponemos el bajo en MI bemol y  con ese cambio el EbM7 se hace más digerible, explicó inspirado.

“Pienso que Dios me ha puesto todo este camino. Donde hoy en mi vida de recorrido musical y comprensión, la quiero y la sigo estudiando. El estudio de un músico es infinito, como el de un medico, siempre hacen la comparación. El médico tiene herramientas y equipos, nosotros con nuestro instrumento”.


Lo personal y su pasión por enseñar

Jhonny Mendoza y parte de su familia.

Inspirado expresa con sentimiento: “He hecho una evolución tremenda en mi vida personal,  armónica, melódica y rítmicamente y de repente ahora donde me encuentro en mi vida, agradezco a Dios. Ahora comienza uno a sentir preocupación de impartir lo que aprendió. Entonces al orar le pido a Dios, Señor fréname un poquito y dame un chancecito aquí en la tierra para poder  enseñar, esa es mi pasión por enseñar.

Es una cosa que la vida me dio me llevó hasta acá y ahora quiero frenar y no ser arrebatado, porque el arrebatamiento que el Señor tuvo con mi hermano Calica, con quien queríamos hacer un proceso más, pues eso me enseño que el tiempo es oro, dormir menos, yo duermo muy poco. Ni duermo para tratar de hacer las cosas. A veces son días de trasnocho de acuerdo al compromiso.

“Ahora donde me encuentro en mi vida, agradezco a Dios. Ahora comienza uno a sentir preocupación de impartir lo que aprendió”
Hablo poco inglés; pero lo he aprendido a través la música como es un lenguaje universal. También he tenido experiencia por ejemplo: un alumno chino de 75 años de edad, y el acuerdo fue que su hija estaría a mi lado, porque el señor no habla inglés ni español. En la primera clase no habían pasado ni 20 minutos y su hija nos dejo solos y de una manera muy particular nos entendimos – suelta una carcajada-  el señor toca el erru chino y quiere leer las partituras y entenderlo. Su familia también estudia en la academia y son muy aplicados.

Me encanta andar bicicleta, tengo condiciones y facilidad para eso, recorro nueve millas algunas veces, voy escuchando música, me encanta escuchar mucho a Vicente Amigo, un guitarrista español, lo acompaña un grupo de música irlandesa. Escucho también a Cuerdas Andinas. Música venezolana y siempre  me voy al parque a  disfrutar de la naturaleza y los animales. Les tomo fotos. Me detengo frente a un lago y observo las tortugas, los paticos.


¿De la situación de Venezuela que nos puede decir?

Con respecto a eso hice un himno, no protestando, sino añorando la Venezuela  que merecemos, noto que el país se dividió, las familias se han dividió, hacemos siempre oración por nuestro país, uno viene con amor, a visitar a su familia cada cierto tiempo.

Quisiera que hubiese el cambio, no sé hasta donde el gobierno está ayudando a las personas. Quisiera que hubiese un cambio, porque el cambio es oportunidad y que las oportunidades fueran por cinco o seis años.

No es bueno ser vitalicio en una institución. No se puede ser el director perpetuo, no es saludable. Me gustaría el cambio para Venezuela. Tenemos en la academia como alumno a un  señor, es un veterano en la guerra de Vietnam, él estuvo viendo extremidades y sufre mucho por eso. Aprendió a tocar bajo, y él me cuenta que la música lo libera, yo el ejemplo que doy es que cuando él me cuenta que estaba en la guerra y los vietnamitas iban acercando a los americanos, ellos lanzaban bombas alrededor para que los vietnamitas dejaran el campamento donde estaban  en el momento.

Dice que esas bombas caían a paso de uno, o sea que los mismos americanos se asustaban y podían fallecer. La música lo libero un poco de eso; pero eso es lo que yo veo de Venezuela¸ estamos como ese soldado americano bombardeándonos por todos lados, tratamos de cubrirnos de la situación; pero las bombas caen muy cerca y  finalmente la música libera.

Eso que hizo  el cuatrista tachirense,  Rafael Martínez, de hacer un retro y escribir una y tema todos los días en el 2016, no es protesta; sino tratar de hacer algo más, eso es maravilloso me gustaría aportar más.


El  Mensaje

Yo creo que el mensaje del soldado. Los músicos estamos recibiendo mensaje de nuestros propios aliados que disparan para defender;  pero también recibimos las esquirlas que caen y la música va siempre sin censar delante.

También  le digo a Venezuela que Dios derramó aquí mucho talento por todo el país. Yo creo que es el país más rico en talento, no hay músico venezolano que no sea bueno; sin embargo,  tenemos que pensar que somos los soldaditos que reciben el ataque y hay que seguir luchando para alcanzar mejores metas, porque ya un músico venezolano desde pequeñito tiene el futuro hecho. La música evoluciona desde los niños, porque somos producto de eso.

La música es parte esencial de su vida.

El Sistema de Orquestas que el maestro Abreu diseñó y lo puedo decir es el mejor sistema decir uno que viene del sistema es bendición, es bueno disfrutar cuando vemos un niño de 14 años que toca igual a uno de 50 años. Eso se ve solamente en Venezuela.

Somos un ejemplo de músicos hay que seguir luchando, yo creo que el cambio pronto viene. Hay que tratar de no sumergirnos mucho, en la televisión o en lo que sucede, tratar de sentir los golpes y las decepciones y no sentirnos con falta de ética, respeto, cultura y diplomacia, el político es diplomático, el músico es diplomático. El ejemplo sería el político.  Un gobernador o  un presidente, es humano pero la ética y  la verdadera diplomacia,  es lo más precioso si se le da el valor que ella tiene, sentir que alguien representa al país y lo sabe representar con respeto a los demás, ese es el deber ser.

“Yo represento a mi país como músico, con la humildad, con el amor y con mucha diplomacia”….-hizo un silencio y se le salieron las lagrimas de emoción-.

 

(María Teresa Amaya)