lunes 30 enero, 2023
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CONTRARRELOJ…

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Por Homero Duarte Corona

LA SEMANA PASADA me puse a la tarea de investigar la historia de la Vuelta al Táchira en Bicicleta, y entre los libros de mi pequeña biblioteca me encontré con uno muy interesante, cuyo autor es un zuliano que vino a esta tierra de Dios y se quedó por siempre, el periodista Humberto Boscán. ESTE MARACUCHO, porque si mal no recuerdo era nativo de Maracaibo, pues la gente tiene la costumbre de decirle maracucho el nativo del Zulia, algo que no es así, sino estoy equivocado. BUENO, PERO sin caer en la polémica, lo importante es que este hombre, ya ido de este valle de lágrimas, echó raíces en San Cristóbal, se quedó por siempre; aquí se casó con una tachirense y tuvo sus hijos, se divorció y en segundas nupcias se unió a una colega suya y nuestra, Beatriz Urrea. POR SER amante del ciclismo, sobre todo del Giro Andino, se dedicó a recopilar datos y escribió “Historia de la Vuelta al Táchira”, cuyo prólogo lo escribió Jesús Romero Anselmi, otro periodista, de los denominados de la vieja guardia. A ROMERO y también a Boscán el periodismo tachirense les debe mucho, especialmente al primero, quien fue uno de los pioneros como nadie para que se creara en el Táchira, la Carrera de Comunicación Social a través de la ilustre Universidad los Andes. UNA HISTORIA larga, digna de un capítulo aparte; en esta ocasión el tema tiene que ver con la Vuelta al Táchira, título que utilizó Humberto Boscán para la portada de su pequeño libro, al cual le dedicó las primeras 14 ediciones. TENIA EN mente hacer una segunda edición de: Historia de la Vuelta al Táchira, pero la muerte lo sorprendió cuando aún tenía mucho que darle al periodismo y a la región. HONOR A quien honor merece, y quienes conocimos a Boscán sabemos de toda su valía. EN LA capital tachirense se desempeñó como Corresponsal del Diario Panorama de Maracaibo, también trabajó en Diario Católico y fue autor de una polémica columna: “Figúrese usted”, donde hacía críticas a políticos y en fin trataba de todo el acontecer de la región, las necesidades del pueblo. FUE JEFE de prensa de la Lotería del Táchira por muchos años, y en lo particular me honro de contarme entre sus colegas y amigos. CON LA venia de él estamos sacando extractos de su libro para dar a conocer a través de esta tribuna lo ocurrido en la Vuelta al Táchira en las 14 primeras ediciones. CUANDO EL aficionado, lector o simplemente quien gusta del ciclismo de competencia, se encuentra con una serie de vivencias de lo que fueron los inicios del giro tachirense, una competencia donde sus principales mentores quisieron hacerlo grande y a lo postre lo consiguieron, porque pese a que la Vuelta al Táchira es una competencia provinciana, en los hechos superior a la Vuelta Ciclista a Venezuela, tienen que sacar como conclusión sobre los héroes que tiene este tipo de eventos. ES VERDAD que los principales actores son los ciclistas, máxime en los comienzos de esta justa del pedal, que transitaban por carreteras destapadas, algo sí como caminos de recuas; también fueron y siguen siendo protagonistas, los dirigentes, acompañantes y en fin muchos héroes anónimos, que el aficionado no conoce, incluso personajes que están en la carrera y quienes andamos en la carrera, en este caso los periodistas, los vemos antes de la salida de la caravana y en la llegada, se trata de quienes colocan las vallas, y como ellos otros más.

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EN El LIBRO sobre la Vuelta al Táchira, uno de los pocos que se han escrito, independientemente sea de las primeras catorce ediciones, el autor hace alusión de un número de personas que fueron fundamentales, claves en la creación de carrera por etapas que luego de más de medio siglo tiene un nombre bien ganado en el contexto internacional, entre los más destacados el médico Roberto Trijillo, ya fallecido, Pedro Maximino Pérez, también ido al mas allá, y los profesores Lucidio Martínez y Abel becerra, entre otros. GRACIAS A dirigentes de la talla de quienes fueron pioneros, que se entregaron en alma y vida por una causa como la Vuelta al Táchira, a cambio de nada, sin ningún interés, sólo el amor por ver crecer a una “criatura”, en este caso un evento que siempre soñaron, convirtiéndose a la postre en un estandarte dentro del deporte tachirense y nacional. GRACIAS AL Giro Andino, Venezuela se dio a conocer allende de las fronteras patrias, con grandes logros como conseguir la sede del Campeonato Mundial de Ciclismo en 1977 en San Cristóbal, que fue la clave para la construcción del Velódromo “J.J. Mora” de Pueblo Nuevo, considerado uno de los de mayor aforo del universo, con capacidad para un poco más de más de 15 mil espectadores. PARA LOS dirigentes de entonces, una especie de mecenas, verdaderos quijotes, tomaron como ejemplo a los hermanos colombianos, comenzando por dirigentes, prensa hablada y escrita y por ende los propios protagonistas, ciclistas de gran renombre para entonces, casos Martin Emilio Cochise Rodríguez y Alvaro Pachón Morales, entre otros. CARLOS ALVIAREZ Sarmiento un joven venido de Lobatera, capital del mismo nombre, empleado de Cadafe en San Cristóbal, amante de la radio y del ciclismo, con la ayuda de técnicos colombianos y venezolanos montaron unos equipos en radio móviles de la emisora Ecos del Torbes y de esta forma llevaron las incidencias de la primera edición del giro tachirense, año 1966 en compañía del locutor y narrador Carlos Arturo Rueda, de origen costarricense pero formado en Colombia. MÁS ADELANTE la cadena Radio Cadena Nacional (RCN) envió sus transmóviles a San Cristóbal, encabezados por Alberto Piedrahita Pacheco y José Antonio Chourio narradores estrellas de la radio colombiana además de los comentarios del argentino-colombiano Julio Arrastría Brica, mejor conocido como el “Viejo macanudo”. PASADOS LOS años, y cuando ha transcurrido más de medio siglo, es mucha el agua que ha corrido debajo de los puentes. LA VUELTA gigante de América como fue bautizada en su momento la justa del pedal tachirense, hace rato se puso los pantalones largos, aunque primero tuvo que superar una serie de escollos, demostrar con hechos los progresos, aprender bien la lección de sus maestros colombianos. A NIVEL de radio ya no es una cadena venida de afuera, ahora son hasta ocho o más cadenas radiales, por lo menos tres plantas de televisión, aunado a toda la tecnología existente a estas alturas en el mundo, quienes llevan el acontecer de la carrera por etapas del Táchira. EN LO competitivo hubo que esperar siete años, hasta 1973, para terminar con la hegemonía de los vecinos colombianos, quienes ganaron el Giro Andino entre 1966 y 1972. EL CARABOBEÑO Santos Rafael Bermúdez, ya desaparecido, rompió con el hechizo, se proclamó campeón en 1973; frente al gimnasio cubierto de la Concordia fue paseado en hombros por los aficionados y luego levantó el trofeo que lo acreditaba como el primer nativo en llevarse La Corona. CELEBRADA LA edición 55 este año, un venezolano, nacido en Santa Cruz de Mora, territorio merideño, José Rujano, es el único en ganar en cuatro ocasiones la competencia; otro nativo de suelo emeritense Freddy Vargas, tiene el récord de ser hasta ahora el único en ganar la justa andina en condición de novato, año 2002. YA HABRÁ tiempo de seguir hablando de este apasionante tema. NO PODEMOS cerrar esta tribuna sin agregar un escrito que envió al grupo “La imagen de Ciclismo, nuestro amigo, el docente, profesional universitario y excelente comentarista de ciclismo Iván Alirio Ramírez. En el escrito Iván habla de algunas de las tantas vivencias a través de los años en la Vuelta al Táchira, en esta ocasión con su paisano Pedro Mora, ambos nacidos en Pregonero, capital del municipio Uribante.


Buenos días glorias del ciclismo y buenos amigos.

Tengo muy buenos recuerdos con mi gran amigo y paisano Pedro Mora “El Chacarito”

Los dos somos de un bello pueblo tachirense llamado Pregonero.

Lo “acompañaba” con regularidad a entrenar por las empinadas montañas de nuestro terruño y pongo comillas en acompañar porque ya a los dos kilómetros me había soltado de rueda.
Escuchábamos la transmisión de la Vuelta al Táchira pegados a un poste de la luz porque la señal de Ecos del Torbes llegaba muy débil, a eso le sumamos que Pregonero está protegida por cuatro murallas naturales.

Pedrito, me dijo en alguno de esos momentos: algún día yo estaré en la Vuelta al Táchira representado a mi pueblo, le respondí que yo también haría realidad mi sueño de asistir al evento, así fuera de aguatero.

En 1983 La Vuelta al Táchira, fue salió por primera vez a Pregonero, ya había vivido una llagada en la primera edición en 1966, pero la partida se realizó al día siguiente del sector Las Porqueras, en pleno páramo La Negra.

Pedrito Mora, se estrenó como ciclista en la Vuelta en 1983 con el equipo Gobernación del Estado Táchira, mientras que yo debutaba ese mismo año como Comisario encargado de la «chismosa» la pizarra informativa de las diferencias de los punteros con el lote y los pasos intermedios: premios de montaña y metas volantes. Por cierto, mi motorizado era nada menos y nada más que esa gran personalidad que ha entregado tantos años de su vida al ciclismo, mi amigo Carlitos Gutiérrez.

Coincidencialmente fue la primera vez que un ciclista nacido en el Táchira ganaba la Vuelta, el gran Mario Medina.

En esa Vuelta participó un muchachito de apenas 17 años por lo que el profesor William Marcano, presidente de la ATC, debió pedir autorización a la Confederación Panamericana de Ciclismo para que pudiera ser inscrito, ese muchachito era el ruso Viacheslav Ekimov.

También formaron parte del pelotón: mi compinche Enrique “El Águila” Campos, quien se estrenó en la Vuelta, ganando la primera etapa, el tradicional circuito de las avenidas España y 19 de Abril y también se alzó con la victoria de la etapa entre Pregonero y Táriba. Junto a él otros tantos como: Martín Ramírez, quien al año siguiente en 1984, se tituló campeón de la importantísima prueba europea, la Dauphine Liberé, por encima de Bernard Hinault y de Gred LeMond que completó el podio.
Grandes recuerdos que se mantienen frescos en mi memoria.

Saludos Pedrito Mora y gracias por sus emotivas palabras para conmigo, su amigo Iván Alirio Ramírez.
Comentarista de Ciclismo.

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