Un mundo de conocimiento al alcance de todos

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La biblioteca pública de Rubio aún es muy visitada.

Niños, jóvenes y adultos acuden a diario a la biblioteca pública de Rubio. Todos con un propósito similar: Van en búsqueda del saber que allí se ofrece a quien lo necesite, pues sus estantes llenos de libros cumplen con la valiosa función de dar luces contra la ignorancia. Y ahí, ese conocimiento está al alcance de todos.

Su sede actual, en la avenida Manuel Pulido Méndez, permite el fácil acceso a los visitantes, y cuenta con un personal calificado, dispuesto a brindar asesoría y atención a los más de 200 usuarios que cada día ingresan a sus instalaciones.

Por la cantidad y calidad de su material bibliográfico, es catalogada como la segunda más importante de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Táchira. Su creación data de 1974, cuando fue inaugurada por la primera dama de la República, Blanca Rodríguez de Pérez.

Adecuada a los tiempos actuales, la Biblioteca, bautizada con el nombre de Jesús Acevedo Sánchez, quien fue cronista de la Ciudad Pontálida desde el año 2002, hasta su fallecimiento el año pasado, cumple con una serie de actividades fuera de sus muros. La intención es interactuar con las comunidades, siempre en la difusión de la cultura y la educación.

Biblioteca itinerante

Un equipo de diecisiete personas labora en la biblioteca, bajo la coordinación del licenciado Arfilio Jaimes, quien ocupa este cargo desde hace dos años y medio, desde donde impulsa diversas acciones para acercarse a la colectividad.

Arfilio Jaimes, coordinador de la Biblioteca.

Por ello, tienen diferentes programas, entre los que figuran las “Cajas Viajeras”, que consisten en un lote de veinte libros, que se llevan a comunidades y escuelas, en calidad de préstamo, por aproximadamente tres semanas.

Aquí se incluyen textos escolares con los que no se cuenta en las escuelas, así como cuentos e historias y leyendas del Táchira.

También la biblioteca itinerante, donde salen con libros a las plazas, paradas de transporte o lugares concurridos, con el fin de promocionar los servicios que ofrecen e incentivar a las personas al hábito de la lectura.

Cumplen con visitas a colegios, escuelas, y centros de atención de adultos mayores, como el caso de un comedor para ancianos ubicado en el sector Bolivia, a donde acuden a leer cuentos y realizar actividades de recreación.

Conjuntamente con el Club de Leones, efectúan actividades culturales en la sede, en las que se incluyen danzas, teatro, charlas y ciclo de cine acerca de Rubio. A esto se suman las exposiciones de orquídeas.

Además, en agosto realizan el plan “Aventura en Vacaciones”, para niños y jóvenes, y durante todo el año organizan festivales de lectura.

Promoción y rescate

De acuerdo a su experiencia, Arfilio Jaimes explica que la masificación en el uso de internet, hace algunos años, redujo considerablemente el número de usuarios a las bibliotecas, pero que después las personas regresaron y la cifra de visitantes se incrementó.

Ahora les afectan otras circunstancias, como la falta de transporte, pues a quienes viven lejos del casco urbano se les dificulta trasladarse; o si llegan hasta el lugar, deben apurarse para poder tomar el colectivo que les lleve de regreso.

Para solventar un poco este problema, gestionan el préstamo al hogar, donde quien necesite un libro puede llevarlo a su casa, cumpliendo algunos requisitos.

Esto funciona muy bien, especialmente para personas de poblaciones cercanas a Rubio, que necesitan buscar una información específica, como es el caso de Delicias.

Por los momentos, trabajan en horario de contingencia, de 8 a.m. a 2 p.m., aunque en caso de haber usuario, lo extienden hasta las 4 p.m., ya que hay funcionarios que residen cerca y prestan su colaboración en este sentido.

En la sede atienden visitas guiadas con estudiantes de primaria y secundaria; en estas ocasiones aprovechan para dar a conocer sus servicios y la forma como se debe acceder a la información.

Requerimientos

Aun cuando se cuenta con once computadores para ponerlos a disposición de los usuarios, estos se encuentran resguardados en San Cristóbal, ya que no existe una conexión a internet para su funcionamiento.

Esto también dificulta realizar las labores administrativas, como envío de documentos y otras acciones que deben ejecutarse.

A pesar de ello, se mantiene el interés por contribuir a difundir la lectura, la búsqueda de información y el aprovechamiento de esta cantera de sabiduría de puertas abiertas. Como decían los egipcios “Las bibliotecas son el tesoro de los remedios del alma”.

Norma Pérez