Seguimos sin información oficial sobre la realidad de la gasolina

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Foto: EFE/Archivo

En la mañana del viernes, como periodista en búsqueda de información oficial, nos contactamos con el sargento Sequera, asistente del general Manuel Gregorio Bernal Martínez, comandante de la Región Estratégica Operacional (Redi Los Andes), lo que, según nos informaron, lo convierte en la máxima autoridad militar de la región.

Nuestra intención era, y sigue siendo, obtener su versión –lo que la haría oficial-, de la situación de la gasolina en nuestra región, luego de que circulase por la redes una supuesta posición suya que demuestra su preocupación por lo que ocurre en las colas.

— “No sé lo que tardemos en acabar con las mafias del combustible, pero junto al pueblo no daremos tregua al vicio” dice el texto en WhatsApp, atribuido al jefe militar. “Ustedes y yo, agrega, y yo con Dios por delante, acabaremos con todas esas mafias. Si los administradores de las E/S y los funcionarios se prestan para sinvergüenzuras, los usuarios de la cola me cierran la estación de servicio, repito, me la cierran y me llaman al…” y da un número telefónico.

A ese número precisamente llamamos, y nos atendió muy cortésmente el sargento Sequera. Le dijimos que nos llamó favorablemente la expresión del general Bernal, porque creemos, si es cierta, que siente preocupación por las penurias de los tachirenses para adquirir combustible.

Y explicamos que nuestra intención como periodista, es verificar con él la autoría de esas palabras, y, si es cierto, repetimos, servir de vía, como es la sagrada misión del periodista y del medio, para que la gente en el Táchira se entere, sepa qué hacer, y entienda que por fin, hay alguien interesado en ayudar.

¿Es cierto lo de su mensaje en las redes? ¿Qué pasa con la gasolina? Son las preguntas, entre otras, que queremos hacerle al general Bernal, para ayudarlo a que se cumpla su deseo de que se acaben las mafias de la gasolina en el Táchira, que bastante daño han hecho al tachirense trabajador, y para que, además, el pueblo pueda tener un reposo, sin angustia, sin problemas para surtir gasolina.

No se pudo ese viernes. Tampoco este martes. Nosotros seguiremos a la espera. Puede que hoy sea el día.

Humberto Contreras