Colombia quiere más sanciones para propiciar un cambio en el país

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Carlos Holmes Trujillo, Canciller Colombiano

Colombia quiere más sanciones para propiciar el fin de la «dictadura» de Nicolás Maduro en Venezuela, dijo el miércoles el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo, quien planteará el tema en la reunión del Grupo de Lima el próximo lunes en Buenos Aires.

«Las dictaduras nunca se caen de un día para otro. Se caen después de que se crean las condiciones que llevan a que llegue el final», dijo a AFP durante una visita a Washington.

«Nos parecen muy bien los anuncios de sanciones que ha hecho la Unión Europea (UE) y vemos que las sanciones impuestas por Estados Unidos han producido un efecto positivo para crear esas condiciones», agregó.

Por eso, dijo, Colombia propondrá que los miembros del Grupo de Lima, el cual integra, adopten más medidas punitivas que contribuyan a forzar la salida del poder de Maduro.

«Lo importante es que cada país avance en lo que pueda con su legislación interna. No todos tienen la misma legislación, ni la misma capacidad para imponerlas, ni logran los mismos efectos. Aquí lo fundamental es el mensaje político y la acción posterior», subrayó Trujillo.

Conformado por una docena de países latinoamericanos y Canadá, el Grupo de Lima fue creado hace dos años para enfrentar la crisis en Venezuela, que se agudizó en 2018 con la reelección del Maduro en unos comicios desconocidos por la oposición y buena parte de la comunidad internacional.

La UE, que desde 2017 sancionó a 18 funcionarios venezolanos e impuso un embargo de armas al país, amenazó el martes con imponer nuevas sanciones a Venezuela si no se registran «resultados concretos» en las discusiones entre Gobierno y oposición en Barbados, auspiciadas por Noruega, para buscar salidas a la grave crisis política.

Estados Unidos, que encabeza la presión internacional contra el «régimen ilegítimo» de Maduro, ha aplicado en los últimos dos años una batería de sanciones contra la Venezuela de Maduro.

Congeló activos y bloqueó transacciones a decenas de funcionarios y exfuncionarios cercanos al mandatario, así como a entidades venezolanas. Además, restringió el acceso de Venezuela al sistema financiero estadounidense, y a fines de abril comenzó a regir un embargo de facto al crudo venezolano, crucial para la economía del país sudamericano.

Trujillo negó que el caso de Venezuela sea comparable al de Cuba, objeto de un embargo económico de Estados Unidos desde 1962, que no ha generado el cambio de régimen buscado.

«Este proceso es completamente distinto al cubano, la realidad geopolítica es otra», enfatizó.