Internacional
De la Espriella declara “agotado” el diálogo con grupos armados ilegales de Colombia
sábado 8 agosto, 2026
(EFE).- El abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella juró este viernes como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, en una ceremonia de investidura celebrada en un auditorio universitario de Cali, capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste).
“Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”, dijo De la Espriella al jurar ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, quien acto seguido le impuso la banda presidencial.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este viernes, en su primer discurso como mandatario, un giro en la política de seguridad y lucha contra las drogas, al afirmar que se acabó la vía del diálogo con los grupos armados ilegales.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, afirmó De la Espriella en su discurso de investidura, pronunciado en el Cantón Militar Pichincha, de Cali, mientras los invitados a la ceremonia seguían sus palabras desde la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, donde juró el cargo.
El mandatario, que durante la campaña prometió una política de mano dura contra las organizaciones armadas y criminales, aseveró que “la opción del diálogo está completamente agotada”, en referencia a las negociaciones de paz con grupos guerrilleros y bandas criminales de varios de sus antecesores.
“El Estado históricamente fue suficientemente noble. El Estado bajo el régimen que ha terminado fue suficientemente cómplice. En la hora del tigre será contundente y frentero contra el crimen”, continuó en su discurso frente a un centenar de uniformados.
En esa línea, De la Espriella aseguró que durante su mandato volverán las fumigaciones contra los cultivos ilícitos y defendió el uso de herbicidas que, según dijo, no afectarán la salud humana ni el medioambiente.
“Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la Honorable Corte Constitucional y no afectan de ninguna manera el medio ambiente”, dijo, e insistió en que “la coca ha traído muerte, corrupción y destrucción” y ha destrozado las selvas, desplazado a los campesinos y ha sido “el combustible para el narcoterrorismo” en Colombia.












