“Dirigidos por Guaidó se hunden aún más con sus golpes de Estado”

309
Politólogo Eduardo Marapacuto.

“A veces las ilusiones se confabulan en la maldad de los hechos consumados, que se avivan en la pedantería de la alta traición y el lenguaje del odio, la violencia y la tramoya, que inevitablemente llenan de incertidumbre y causan angustia en algunos sectores de la población”,  refiere el profesor y politólogo Eduardo Marapacuto, quien señala que: “cualquier intento de golpe de Estado por parte de los grupos opositores está destinado al fracaso, porque hay un pueblo organizado y un gobierno apegado a los postulados constitucionales”.

“Perdieron el rumbo”

Insiste Marapacuto en que todos estos intentos fallidos de los enemigos, internos y externos, forman parte del “golpe frustrado”, de un guión de pensamiento prefijado, de una euforia efímera, donde las promesas cabalgan en el vacío de la nada y se hunden en el ocaso de las causas perdidas.

Dice que, “precisamente,  pareciera que la oposición perdió el rumbo y pervive en el espejismo de lo irreal, pero igual, así estén perdidos, sus prácticas terroristas y desestabilizadoras merecen el más olímpico de los rechazos y los desprecios por parte de la población venezolana y los pueblos del mundo y amantes de la paz”. —Con estas prácticas recurrentes de los intentos de golpes de Estado, la oposición o los dirigidos por Guaidó se hunden aún más y no solo lanzan piedras sobre el tejado constitucional, sino que quieren destruir este país para gobernar sobre la tierra calcinada -repuso-.

Destaca el docente universitario que así tiene que verse y denunciarse, “porque las amenazas contra la estabilidad del país por parte de estos grupos reaccionarios deben ser cuidadosamente neutralizadas. Hay que estar vigilantes con estos grupos de la extrema derecha que, ante su manifiesto desespero, quieren subvertir el orden constitucional a través del magnicidio y atentados contra la primera combatiente, Diosdado Cabello y otros asesinatos selectivos”.

Refiriéndose a la oposición y sus deseos fallidos, Marapacuto destaca que: “cuando de un cuerpo solo queda el esqueleto, fotografía y radiografía coinciden, lo cual quiere decir que por más patadas que den sobre su propio ataúd, sus acciones de saltos y golpes no serán más que sueños de humo y de niebla”.