miércoles 23 septiembre, 2020
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Observatorio de Libertad Sindical remarca pérdida de reivindicaciones en el sector salud

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Primer boletín de la organización contabiliza 114 trabajadores de la salud fallecidos durante la crisis sanitaria por la COVID-19, de los cuales 12 corresponden al estado Bolívar.

El Observatorio Venezolano de Libertad Sindical (OVLS) presentó su primer boletín La destrucción de la negociación colectiva en el sector salud. La recién fundada organización se propone monitorear, sistematizar, analizar y visibilizar las violaciones tanto de derechos individuales como colectivos de los trabajadores.

El documento termina señalando que habrá que reconstruir los derechos casi desde cero.

El documento termina señalando que habrá que reconstruir los derechos casi desde cero.

El informe expuso que el modelo político del expresidente Hugo Chávez, además de tener un control casi absoluto de la sociedad, suplantó los principales actores sindicales para conciliar con “movimientos laborales” adeptos a su sistema político.

Reflejan que el Acuerdo Marco del 1 de diciembre de 2000 fue el último acuerdo celebrado con la Confederación de Trabajadores de Venezuela y sus organizaciones afiliadas en el sector público. Allí desaparecieron las cláusulas que preveían comisiones paritarias para la gestión cotidiana del personal o para asignar beneficios sociales.

Destacan que en ese entonces también inició el desconocimiento de toda la estructura sindical como el Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos del Sector Salud (Sunep-SAS) y la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud).

De acuerdo con el observatorio, la unilateralidad en la fijación de los salarios se reforzó con la Ley del Estatuto de la Función Pública de 2002 debido a que reservó el sistema de remuneraciones a decretos presidenciales, permitió la reducción unilateral del personal y amplió la posibilidad de contratar personal fuera del ámbito de la carrera administrativa.

La organización expone que el surgimiento de la Federación Nacional de Sindicatos Regionales, Sectoriales y Conexos de Trabajadores de la Salud (Fenasirtrasalud) desplazó a los sindicatos independientes para beneficiar al Estado en el establecimiento de convenios colectivos que fueran echando de lado las anteriores conquistas.

El boletín rememoró como desde el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) aislaron al movimiento Fetrasalud al considerar inaceptable que una organización independiente no fuese afecta al proceso revolucionario, dejando espacio libre para que nadie incomodara ni reclamara al patrón Estado.

Bajo control estadal

En 2013, el convenio colectivo se estableció través de una reunión normativa laboral, la cual se alejó de la negociación colectiva libre y voluntaria, lo que le otorgó un alto control al Estado en el curso y destino de las negociaciones colectivas.

Asimismo, el Ejecutivo nacional pasó a tener la potestad de ordenar el arbitraje obligatorio, en caso de que no se logrará un acuerdo, le permitió centralizar la discusión en una sola mesa de negociaciones; durante su desarrollo, las negociaciones particulares de los ministerios se paralizaron.

El boletín reflejó que, en esa negociación de 2013, la organización sindical pro gobierno dejó perder el aumento salarial y la fijación de los tramos de la escala de sueldos. Además, la dotación del uniforme y el servicio de transporte, se transformaron en pagos únicos en cantidades insuficientes.

El informe detalla que el año 2018 pasó a la historia como el año en que desapareció la contratación colectiva, un deseo patronal hecho realidad. “El principal tema de una convención colectiva, el aumento salarial, se cede al empleador para que este lo fije unilateralmente. Este hecho ya había ocurrido en el convenio colectivo 2013-2015, pero el que comenzó a regir el 1 de enero de 2018 lo terminó de consagrar”, detalló el documento.

El documento termina señalando que habrá que reconstruir los derechos casi desde cero. “En una transición democrática, el empleador podrá negociar desde una posición privilegiada: pretender regresar a los beneficios anteriores lucirá como una concesión de su parte y exigirá contrapartidas. Cuando en realidad fueron derechos conquistados hace tiempo después de mucha lucha y esfuerzo”, finaliza el escrito.

Correo del Caroní

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