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La familia bajo ataque

Carlos Casanova Leal

Hoy el mundo perdió la ingenuidad, todos los actores políticos y sociales del planeta están identificados por sus discursos y propósitos, por tanto, usted tiene que saber quién está en contra de sus valores y principios, estar al corriente de quiénes quieren transformar la institución de la familia, sabiendo cómo se disfrazan, para que a sus ojos esos propósitos sean imperceptibles.

Para los comunistas es central el objetivo de abolir la familia, lo han dicho y escrito, en el manifiesto comunista, argumentan sus razones en los siguientes términos: “¡Abolición de la familia! […] ¿En qué fundamento se basa la familia actual, la familia burguesa? Sobre el capital, sobre la ganancia privada”

Y Engels, cuando escribe sobre los principios del comunismo, ¿Cuál será la influencia de la sociedad comunista en la familia? “Transformará las relaciones entre los sexos en un asunto puramente privado, que concierne solo a las personas involucradas, y en la que la sociedad no tiene oportunidad de intervenir. Puede hacerlo, ya que elimina la propiedad privada y educa a los niños sobre una base comunitaria, y de este modo elimina las dos bases del matrimonio tradicional: la dependencia arraigada en la propiedad privada, de las mujeres en el hombre y de los hijos sobre los padres”.

No por coincidencia, el nuevo Congreso de los Estados Unidos, de mayoría Demócrata, ha iniciado sus sesiones con un denominado lenguaje inclusivo, conforme al cual ahora,  al cerrar la tradicional oración inaugural, lo hacen con una fórmula inédita: “Amen, and a-woman”.  No obstante, la palabra “Amén” en latín significa ‘así sea’. En modo alguno es una palabra con género. En esto no existe ingenuidad, lo hacen con propósitos claros.

Nancy Pelosi propuso un documento de trabajo de 45 páginas, donde se incluye el llamado lenguaje inclusivo, y han presentado un cambio en la normativa para reemplazar palabras como padre, madre, hijo, hija, hermano, hermana, tío o tía, con otras de género neutro.

De esta manera, Pelosi y los Demócratas retoman la ideología socialista-feminista articulada por Shulamith Firestone en el decenio de 1970: “Se ha hecho necesario liberar a la humanidad de la tiranía de su biología” y “eliminar la propia distinción de sexo [para que] las diferencias genitales entre los seres humanos dejen de tener importancia cultural”.

Ahora bien, ¿cuál es la razón para que una minoría le imponga a una mayoría un rechazo a su propia anatomía y género?

Este lenguaje que se pretende es una bomba de profundidad para desaparecer la familia, ya que la identificación jurídica de padre y madre determina los nexos consanguíneos en relación a los hijos. ¿Cómo se expresan entonces las relaciones hereditarias si no existe familia?

Detrás del leguaje inclusivo viene la ideología de género, la que pretende borrar las diferencias naturales de hombre y mujer.

El primer paso para defender la familia y esta civilización es evitando se impongan estas ideas de leguaje inclusivo, y defender nuestro género, defendiendo la familia como la célula fundamental de nuestra sociedad.

Por ello, de ahora en adelante, usted no puede apoyar a nadie sin saber y conocer su pensamiento.

Lo invito a que comparta este artículo, lo converse con sus familiares y amistades, se lo envíe a los docentes de sus hijos y nietos, compártalo con los sacerdotes, y pastores, para que estemos todos dotados de argumentos y convicciones, con ello no nos sorprenderán como sucede ahora en el Congreso de EE.UU., que le quieren imponer a sus ciudadanos disposiciones que no las conocieron previamente, y que en principio señalan es para el Congreso, pero hecho ley es de obligatorio cumplimiento de todos.

En estas posiciones, los marxistas y el partido Demócrata están coincidiendo, y nos lo están diciendo.

Dios nos bendice.

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