Migración y demografía

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Oscar Roviro Villamizar*
La historia sociopolítica de la región latinoamericana esta matizada por
diferentes movimientos poblacionales, las migraciones también ahora
denominadas “diásporas”, son contingentes poblacionales que se trasladan
a otros países en la búsqueda de nuevos horizontes de desarrollo personal y
su entorno familiar. La migración es el desplazamiento de una población de
un lugar de origen a otro, lleva consigo un cambio de residencia habitacional
y muchas veces de tipo de trabajo, esencialmente por razones de los
cambios dentro del enfoque demográfico como grupo social. Los
movimientos migratorios se basan en la ecuación de la oferta y la demanda,
los países abren las fronteras para captar la inmigración como fuerza laboral
y técnica en los momentos de despegue económico y transferencia
tecnológica. En las diásporas está implícito un fenómeno sociopolítico, los
países abren las fronteras para facilitar la emigración para aliviar la falta de

fuentes de ocupación laboral y para lograr fines políticos de los grupos en
el ejercicio del poder.
La emigración en la región hacia otros países, han obedecido a otros
factores distintos a la evolución de propia de la demografía como sociedad
de pertenencia en cuanto al sexo, edad, cultura moderna, ocupación laboral
y se aprecia la necesidad de emigrar por razones socioeconómicas y
desventajas en las oportunidades de desarrollo. Después de la Segunda
Guerra Mundial el mundo se globalizo con movimientos migratorios,
surgieron de los pueblos europeos hacia Latinoamérica diásporas humanas
que fueron la base de desarrollo tecnológico y social de varias naciones.
Respondían a una planificación de las necesidades de los países receptores
y a las características de los grupos sociales según la demanda migratoria.
Según el informe de desarrollo humano emitido por la agencia Pnud (siglas
en ingles) de las Naciones Unidas, indica que existen mil millones de
migrantes entre desplazados internos, externos y una dinámica permanente
de flujos migratorios.
Las fronteras no se cierran lo que se necesita, como se hizo en
Latinoamérica, es adoptar leyes internacionales migratorias para facilitar la
estructuracion y desarrollo del planeta. Los recientes estudios del
desarrollo humano registran que los grandes flujos demográficos
migratorios en el universo, en los próximos 20 años la distribución la
población del planeta cambiara. La India con más de 1.500 millones de
habitantes superara a China y con el fin de la política del “hijo único”, se
quedara con unos 1.200 millones y el continente africano representara el
25% de la población mundial. El informe también indica que no existe una
adecuación entre el crecimiento demográfico y la capacidad de integración
social entre los pueblos, el clima y la demografía generaran dispersión de
grupos. Las Naciones Unidas indican que la Unión Europea es la región con
mayor migración de refugiados, es un grave problema social y de la
seguridad y en la actualidad, las 27 naciones están negociando un “Acuerdo
de Migración Compartida”.
Los informes indican que la región latinoamericana ha tenido un
movimiento migratorio de unos 40 millones de habitantes, especialmente
hacia Norteamérica, Centro América, países europeos y en los últimos
tiempos los desplazamientos intrarregionales entre naciones y se han
incrementado con la situación socioeconómica en Venezuela. Los
movimientos de personas en la región, se escapan de los factores
demográficos y esencialmente al ser producidos por razones
socioeconómicas y sociopolíticas, generando una diáspora especifica

especialmente de la clase media de jóvenes calificados, causando una
apreciable fuga de cerebros y especializados en detrimento del desarrollo
nacional. En este marco, se destacan las diásporas de la Revolución
Cubana en la década de los sesenta, la dictadura chilena en los ochenta y
ahora la crisis venezolana, influyendo en las realidades de las sociedades de
pertenencia de varias naciones latinoamericanas y los Estados Unidos.

(Oscar Roviro Villamizar)*

Gral. de Brig, oscarroviro@gmail.com y @rovirov