¿Orgasmo infame?

172

Recordando el pasado reciente. No me refiero al orgasmo que se tiene en una relación sexual. No señor. Me refiero a la convulsión, a la inquietud de losciudadanos en una sociedad en crisis. A la algarabía, al escándalo, inducidospor la paranoia de muchas personas en esta hora menguada. Porque lo que experimenté en un auto mercado en la ciudad de San Cristóbal (vale la pena recordarlo), es para la reflexión. De allí el título de este artículo de opinión. Una señora, joven ella (25-30 años), mientras la gente hacía las colas para cancelar la deuda de los rubros encontrados, señaló, ante los oídos y miradas estupefactasde los preocupados clientes: “Coño, esto parece más bien un orgasmo…”. Claro, Me magino que el símil se debía a la cantidad de personas que iban y venían, (sonrientes unos, molestos otros), de un lado a otro dentro del supermercado buscando el rubro necesario para satisfacer sus necesidades. Ahora se busca efectivo y lo más econóico.

Una voz de una niña que estaba en un pasillo repleto de palos de escobas y paños de cocina, me sacó de mi estupor: “Mamá, ya van a sacar papel tualet”. El tiempo como que se detuvo. En segundos, el pasillo se llenó de un rio de gente que pedía no empujar. Un grito de un hombre con una braga azul y logo del establecimiento, gritó con voz amarga: “¿Qué pasa?,tranquilos que para todos hay”. Una señora de la tercera edad le indicó a un señor (me imagino su esposo), “mira a ver si consigues aceite y café”. Mientras esto pasaba, salí de la cola para buscar una latica de aceite de oliva.Casi me atropellan. Una masa de hombres y mujeres llegó en tropel al lugar. Logré escuchar a una señora decir: “Esos eran los que estaban allá arriba haciendo cola. Como se enteraron que aquí iban a sacar papel tualet se vinieron para acá”.

Los comentarios abundaron como de costumbre. Y es curioso, porque lo que la gente comentaba nada que ver con la supuesta invasión de los Estados Unidos a nuestra querida Venezuela. Esta experiencia la trasladé a las afirmaciones de Nicolás Maduro Moros, en el contexto de una invasión norteamericana, cuando señaló que“Lo más extraordinario (…) es la reacción del pueblo venezolano que se ha lanzado a las calles a defender su derecho a la soberanía, a la paz”.Todos los allí presentes, en las largas colas para pagar, hacían referencia a lo que estábamos viviendo en aquel momento.Cada cual narraba un evento. Nunca oí algo sobre la supuesta invasión de los yanquis a nuestro pueblo. Nadie habló sobre nuestro sistema educativo. Ninguno hizo referencia a la inseguridad. Todos estuvieron abocados al “orgasmo” del aquel momento casi alucinante. Embarazoso. Repleto de contradicciones y de esperanzas truncadas.

Las personas en las colas se miraban como extrañas. Hablaban y miraban lo que cada uno tenía dentro del carrito del supermercado. “¿Amiga, Ud.dónde encontró azúcar?” Interrogó una cliente a su par en la otra cola paralela. “Esta mañana, pero se acabó rápido” Fue la respuesta de la compatriota aludida. Las dos miraron el carrito como perdidas en el espacio. Me dije: No es fácil. Y recordé una frase vista en algún lugar en las páginas Web: “Éramos felices y no lo sabíamos”. Dios quiera que todo pase en sana paz. Es nuestro gran deseo. Que cada quien se mire a los ojos llenos de felicidad. Es el clamor popular.  Para evitar “orgasmos” infames. No deseados. Se abre el debate.

alfredo.monsalve10@hotmail.com

@monsalvel

(Alfredo Monsalve López)