Macario Sandoval: “Estamos prestos a defender hasta el último aliento nuestro suelo patrio”

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El constituyente y orador de orden, Macario Sandoval, fue condecorado durante el acto oficiado en la plaza Bolívar de San Cristóbal, este jueves. (Foto/Omar Hernández)

 

“Que esta temática de la coyuntura actual ojalá sirva para comprender que para algo han de servir los hechos históricos, donde el pueblo se sobrepone a las vicisitudes y, como el David del Antiguo Testamento, debemos ser dignos descendientes del legado bolivariano, revistiéndonos de la entereza de estar prestos para defender hasta el último aliento el suelo sagrado de nuestra amada patria, de la Venezuela bolivariana”, así lo expresó Macario Sandoval, orador de orden en la sesión especial del Consejo Legislativo por el 19 de abril de 1810.

Al acto cívico-militar, efectuado en la plaza Bolívar de San Cristóbal, concurrieron diferentes autoridades, que llevaron ofrendas ante la estatua del Libertador. Encabezaron el acto el presidente del Consejo Legislativo, diputado Jonathan García, y el jefe de la Zodi Táchira, general José Noroño Torres, junto a legisladores, pueblo y dirigencia revolucionaria, ante quienes, luego de hacer un recuento histórico de la gesta independentista, invitó a reflexionar sobre la solicitud de intervención a Venezuela.

—Tendremos que estar preparados, como bien lo hizo el guerrero Guaicaipuro o como le dijo Bolívar al señor Bautista Irvine (agente de los EE.UU. de la América del Norte), en carta del 7 de octubre de 1818: “no permitiré que se ultraje ni desprecie al gobierno y los derechos de Venezuela.

Defendiéndolos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España, que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende”. Recordándole en otra misiva que: ´Por fortuna se ha visto con frecuencia un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos´—expuso Sandoval.

Mencionó que se dio paso a la creación de la República independiente, como finalmente ocurrió al aprobarse aquel 5 de julio de 1811 la sagrada independencia de la patria Venezuela, y que a decir de Manuel Vicente Gonzales, “Con buen pie nació la República, al haber respetado la opinión y voto salvado del diputado de La Grita”. “En este punto deseo acotar que, por justicia, necesario es destacar que el constituyente Maya finalmente firmó el acta de la Declaración de Independencia, que se halla resguardada en el Salón Elíptico del Palacio Legislativo, conocido como el Capitolio Nacional”.

—Lo anterior es solo un pedacito de nuestra dura, gallarda y hermosa historia patria, patria que hoy está sometida a un torbellino de contradicciones, donde hijos desnaturalizados, seres canallas, agentes de gobiernos y corporaciones extrajeras, han echado al lodo de la traición el más mínimo sentido de aprehensión y pertenencia del principio y concepto del significado de madre patria, al haber y seguir realizando gestiones ante instancias internacionales para que apliquen sanciones, cierren movilidad de entrada y salida del comercio normal entre naciones y de esa manera crear malestar, zozobra y dolor en la población, estrategia que apunta a creer que sacrificando y torturando al pueblo van a poder arrodillar a la patria de Bolívar— relató.

Autoridades cívicas y militares presidieron el acto por el día de la Independencia de Venezuela, desde la plaza Bolívar de San Cristóbal. (Foto: Omar Hernández)

“Esos venezolanos -acentuó el orador-, hijos indignos, traidores seres con fisonomía inhumana, que fueron paridos en territorio venezolano y que se han atrevido a solicitar invadir y ocupar militarmente nuestra patria, como si la autodeterminación e independencia de Venezuela estuviesen en regalía. Andan buscando que el primer postor tenga carta blanca para que se atreva a humillar la honra y dignidad del pueblo oriundo de la patria bolivariana”, condenó el constituyente.

Recalcó en su discurso que: “Urgente es que nos miremos en el lamentable espejo de pueblos como Libia y Siria, que en los últimos diez años han sido sometido al más horrendo suplicio del hegemón imperial, que como vampiro succiona el excremento del diablo y demás riquezas del subsuelo de naciones que poseen esos yacimientos y para ello utilizan la mediática que tergiversa y desinforma, a través de una gama de medios que uniforman las llamadas noticias, hasta convertir mentiras en verdades, al más parecido estilo fascista de los tiempos de Adolfo Hitler”.

—Es realmente una guerra de mil cabezas, con sus campañas psicológicas que trastornan y enferman millones de mentes, que sin detenerse a revisar la veracidad o falsedad de los hechos narrados o descritos por múltiples vías de las llamadas redes sociales se convierten en soldados amplificadores de lo que luego se convierte en la postverdad, y para reforzar la tergiversación de lo real, los todopoderosos, que se consideran dueños del mundo, adiestran y compran conciencias de nacionales, quienes actúan dentro y fuera del territorio patrio, como empleados de los intereses de naciones foráneas, gobiernos extranjeros y corporaciones mil millonarias que buscan apropiarse, en el caso venezolano, de los yacimientos petrolíferos, bauxita— resaltó Sandoval.

—Lo cierto es que desde hace tiempo, pero más aún hoy, penden como espada de Damocles anuncios y amenazas, muchos más graves e ilegales a la luz del derecho internacional, tal cual los aplicaron al pueblo del norte de África, que conocimos como la Libia de Gadafi, y en estos últimos seis años al pueblo de Siria, que hoy tiene regiones con gran parecido a la plataforma lunar por efecto de tantas bombas y misiles que han caído sobre esos espacios, hoy contaminados de una plaga deshumanizada de terroristas entrenados y financiados, entre otros, por corporaciones y el Gobierno de EE.UU., y, ese cuadro desolador, lo tengo que decir, para quienes amamos la paz, no lo deseamos y menos aún lo queremos para nuestra amada patria bolivariana de Venezuela—enfatizó.

De allí que, indicó, “mi reflexión apunta a que, indistintamente de la posición ideológica, condición social o económica o de creencia teológica, se debe reaccionar y superar el síndrome del avestruz que se ha posesionado en muchos de nosotros, en quienes pareciera importa un bledo si llegara a suceder que una madrugada, cualquiera de estas, tengamos la noticia o tal vez estemos dando la noticia o, por qué no decirlo, de que ni siquiera tuvimos tiempo de enterarnos que una lluvia de cohetes, de bombas inteligentes, cruzaron los cielos sobre los espacios de nuestra única y amada Venezuela, cayendo bombas sobre represas hidroeléctricas, hospitales, universidades, refinerías de petróleo, escuelas, gasoductos y hasta en los barrios más humildes de cualquier pueblo o ciudad, dejando miles de muertos y heridos, que los perros de la guerra calificarán como daños colaterales”.

–En este estado coyuntural quiero traer la alerta que nos viene haciendo el constituyente Julio Escalona: -“La operación bélica contra Venezuela está preparada en detalle, para algo tiene EE.UU. bases militares en territorio colombiano, el Caribe, Brasil y Perú, y como primer frente de avanzada el ejército neogranadino, así como grupos mercenarios que en otras oportunidades ya han introducido a suelo venezolano”-, olvidando la clase gobernante colombiana que el tropel del ejército de Bolívar, cuando entró a ese espacio suramericano, solo fue a llevarles la libertad—apuntó el constituyente Macario Sandoval. (LZ)