miércoles 12 agosto, 2020
Inicio Regional Comerciantes intentan sobrellevar la cuarentena

Comerciantes intentan sobrellevar la cuarentena

192 views

Esta semana, San Cristóbal, al igual que muchas poblaciones del estado Táchira a las cuales se les ha permitido el privilegio de 7 días de cuarentena flexibilizada, volvió a acoger a una multitud de vehículos y personas, así como ha experimentado una relajación en los puntos de control y patrullajes en sitios claves.


Freddy Omar Durán

Son siete días que las familias aprovechan para aprovisionarse de artículos prioritarios y, si tienen tiempo, perder una mañana tras la caza del dinero en efectivo en los bancos; mientras que para los negocios y la informalidad representa una oportunidad de recuperarse, luego de un periodo de pérdidas.

A puro oído, desde muchos puntos de la ciudad, se puede sentir el “ronroneo” de una fiera que lucha por su sobrevivencia, de una urbe que si bien la semana pasada no durmió del todo, no la vio tan fácil para desenvolverse en tanto las autoridades se pusieron más estrictas. A ojo, las largas colas fuera de bancos y algunos establecimientos.

La semana flexible de la cuarentena trajo consigo, en la jornada matutina, nuevamente una gran conglomeración de personas y vehículos. (Foto/ Gustavo Delgado)

En esta nueva etapa de la cuarentena, sienten la dinámica de su vida, como un vehículo que debe esperar a que el semáforo se ponga en verde, lo cual depende tanto de las decisiones de la autoridad, como del comportamiento imprevisible del covid-19.

Esperando regresar a su casa

Domingo Cortés vino a participar en el Maratón de San Sebastián, en el marco de la feria de enero, y todavía no ha podido volver a casa; un hombre de la tercera edad que testifica cómo la cuarentena no los ha respetado.

— Así como nosotros respetamos la cuarentena, deberían respetarnos a nosotros también en los bancos y las busetas. A nosotros, los de la tercera edad, no nos toman en cuenta. Yo soy de Lara, vine a correr el maratón de San Sebastián y me salió un trabajito, con el que estaba haciendo unos reales para irme y se atravesó la pandemia— narró.

Actualmente trabaja como vigilante y comerciante, y duerme ahí mismo, donde labora.

— Me quiero devolver a mi hogar, pero el pasaje en un carro particular me vale cuatro millones de bolívares, para llegar a Valencia o Maracay, y de ahí hacer trasbordo. ¿Quién gana cuatro millones de bolívares? -preguntó-.

Falta coordinación

Para Fernando Ortega, el 7-7 representa un retroceso en la economía, que se siente en los hogares, porque no hay la coordinación suficiente, algo que se observa especialmente en la atención bancaria.

—Tenía un ingreso económico por la distribución de víveres importados -afirmó Ortega-, pero con esa pandemia los negocios comenzaron a cerrar. He querido volver a comenzar, pero con esto del 7+7, unos días cerrados y otros abiertos, es la misma cuestión, y no tengo ni garantizada la compra del producto, ahora con la frontera cerrada.

Nubia Leal, quien dedicaba su mañana a desbloquear la tarjeta de débito en una agencia bancaria de la ciudad, pues su siguiente oportunidad solo la tendrá dentro de 15 días, no se encontraba muy satisfecha con las últimas medidas tomadas.

—Es un caos. Quince días sale el covid-19 y quince días salimos nosotros. Esto es algo triste. Fíjese, aquí en la cola lo que hay en su mayoría son personas mayores, muchos de ellas ni siquiera han desayunado; deberían reforzar la atención, habilitando más personal y cajeros automáticos. Es terrible, siete días hay que trabajar y siete días tenemos que descansar. Yo soy peluquera y tengo mi negocio en el hogar; pero igualito, mucha gente no sale ni a la esquina durante la semana radical -declaró-.

- Advertisment -