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Conductores preocupados denuncian fallas causadas por la gasolina iraní

Según denuncian muchos conductores a través de los medios, la gasolina que se expende actualmente en el país es de muy baja calidad y afecta el funcionamiento de los vehículos. (cortesía/El Estímulo)

“Buen día, amigos, disculpen la pregunta que voy a hacer: A mi carro se le queman mucho las bujías. Se las he cambiado varias veces en poco tiempo. Ya me tiene arruinado. Me dicen que es por la gasolina que se está despachando”.

Esta angustiosa pregunta, publicada esta semana en un chat de usuarios de gasolina, es parte de un casi murmullo nacional, que ya cobró vida a través de las redes sociales y, obviamente, de los medios, tanto nacionales como internacionales.

Un murmullo nacional que se grita en comentarios y en suposiciones, pero que, pese a lo común del mismo, el gobierno nacional no se ha dignado emitir una información aclaratoria, o medianamente aclaratoria, para dar un poco de sosiego a los conductores que confiadamente acuden a las estaciones de servicio, adonde el gobierno les indica que deben ir, para usar su cupo de gasolina.

En general, el comentario de los afectados es que la gasolina iraní afecta el funcionamiento de sus vehículos, generando fallas en el encendido y en los inyectores, que se obstruyen casi de inmediato. Incluso algunos aseguran que han tenido que recurrir a mecánicos para bajar el tanque y limpiar el sistema completo, ya que la gasolina “ensucia” todo y causa fallas, que pueden llegar a afectar el motor.

Las explicaciones que se dan, a falta de una respuesta oficial del Gobierno, como se dijo, es que esa gasolina acorta la vida del motor, porque, supuestamente, es de muy bajo octanaje (aseguran que es de 83 octanos) y no facilita el funcionamiento del motor, ya que el plantel automotor venezolano funciona básicamente con gasolinas de 91 y 95 octanos.

Los comentarios al respecto empezaron a hacerse públicos poco tiempo después de llegar el primer cargamento de gasolina iraní, en mayo 2020, pues los conductores comenzaron a sentir las fallas de sus vehículos y, en consecuencia, los costos que implica la correspondiente visita al mecánico.

Los principales efectos de la baja calidad del combustible, supuestamente, se sienten en las bujías, las pilas de la bomba de gasolina, los filtros, inyectores y todas las piezas que forman parte de la cámara de combustión.  Hay daños más graves, como el llamado “pistoneo”, que significa una seria afectación al motor del vehículo.

Falla recurrente

Los síntomas, según muchos afectados, comienzan cuando el carro ha permanecido apagado más de tres o cuatro horas. Algunas veces menos. Especialmente en la primera arrancada del día, cuando hay que intentarlo varias veces para lograrlo.

El carro tiembla y se siente sin estabilidad en el motor. Explican algunos, que ya han pasado por esta situación, que la gasolina trae mucha agua. “Cuando el carro está en reposo, el agua se asienta y al momento del encendido, eso es lo que llega al sistema de inyección. Por eso, hasta que esa agua se evapore, no prenderá el carro. En ese proceso, se dañan las pilas de la bomba y se tapan los inyectores”.

Los expertos en el problema mecánico causado señalan que es importante chequear los inyectores y las bujías con regularidad. Además, se pueden probar algunos aditivos existentes en el mercado para elevar el octanaje de la gasolina, aunque debe estar bien asesorado al respecto, pues no todos son lo que dicen sus etiquetas.

Pero, antes de usar el rendidor de octanaje, debe usar un limpiador de inyectores y agregar un aditivo para gasolina, antes de surtirse de nuevo. En cuanto al “pistoneo”, la recomendación es que se debe acelerar suave, evitar arrancadas bruscas, y al escuchar el ruido, se debe soltar el acelerador.

Qué dicen los que saben…

El economista y experto en temas petroleros, José Toro Hardy, quien fuera miembro principal del directorio de Petróleos de Venezuela durante el período 1996-1999, fue consultado por medios nacionales sobre el tema. Aseguró que «no hay pruebas concretas de que la gasolina ha causado daños en los carros».

Aunque explicó que no estaba seguro del tipo de gasolina que se importa desde Irán, aclaró que, para saber las verdaderas características del mismo, habría que hacerle un análisis químico, lo cual aún no se ha hecho.

Sin embargo, admite que, siguiendo las fuentes extraoficiales según las cuales probablemente al país llegó gasolina de alto octanaje, es posible que la hayan mezclado con gasolina cruda, que estaba almacenada en alguna de las refinerías del país y no se había procesado por falta de aditivos.

— Quizá hicieron una mezcla no adecuada, y esa pudiera ser una de las razones por las que la gasolina no sea de la misma calidad, pero todo es hipotético, dijo.

Esta tesis es coincidente con la manifestada por Freddy Alvarado, un laboratorista de la refinería El Palito, quien explicó a un portal noticioso capitalino que no es un problema específico de la gasolina de Irán, sino que obedece más bien a la situación de las refinerías nacionales.

Dijo que el combustible que se procesa no recibe el mismo tratamiento, pues no pasa por el mismo proceso químico que se hacía anteriormente, ya que las plantas que producen la gasolina de mayor octanaje están paradas. La planta de alquilación de El Palito, dice, capaz de producir gasolina de 97 octanos, está parada.

Supuestamente, debido a estas fallas, lo mejor que puede producir la industria actualmente es un octanaje de entre 80 y 83, lo que podría ser las dos opciones que se expenden en las bombas del país. (Tomado del portal Talcualdigital.com)

El problema del bajo octanaje

“El índice de octanaje determina la capacidad de antidetonación que tienen los combustibles cuando la mezcla entre el carburante y el aire se comprime dentro del cilindro de un motor.

Un funcionamiento adecuado de este sistema consistiría en que el cilindro comprima la mezcla hasta activar una bujía que se encargará de transmitir una chispa de encendido dentro de la cámara de combustión, lo que provocará la detonación, que a su vez generará energía.

Una gasolina con alto octanaje permitirá que la mezcla pueda comprimirse en el cilindro sin explotar, hasta que la bujía haga su trabajo y desprenda la chispa. De esta forma, el motor del vehículo puede mantener el control del momento en el que se efectuará cada detonación.

Por el contrario, si el octanaje es inferior al requerido por el vehículo, la mezcla tenderá a detonar como producto de la compresión, y no de la chispa transmitida por la bujía. Por lo tanto, la detonación ocurrirá antes de tiempo, provocando un mal funcionamiento, que suele ser denominado como «autoencendido».

Esta explosión anticipada no solo desaprovecha el rendimiento de la gasolina y la energía que debería generar la cámara de combustión, sino que obliga al pistón a bajar antes de tiempo, cuando todavía se encuentra en su etapa de subida, una falla que puede generar sonidos extraños en el motor, conocidos popularmente como «pistoneo».

En condiciones normales, el problema debería desaparecer o mejorar simplemente abasteciendo el tanque con una gasolina que posea el octanaje recomendado por el fabricante. Sin embargo, el mercado de combustible venezolano no ofrece esta opción”.

Humberto contreras

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