Daños en el asfalto e inseguridad en carrera 22 de Barrio Obrero

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El hueco de la capilla Los Ahorcados es una guillotina vial.

Varios son los problemas que agobian a la ciudad de San Cristóbal, pero a los focos de desperdicios, orgánicos e inorgánicos, la mala distribución en el servicio de gas, falta de alumbrado público en algunos sectores y la galopante delincuencia, ahora se le debe sumar también el embolado de la vialidad.

Solo basta un recorrido por las calles y avenidas sancristobalenses para apreciar el mal estado que impera en el asfalto. Huecos inundan la vía, semejando un campo de batalla asediado por la artillería enemiga.

Llama la atención un tramo de la carrera 23 de Barrio Obrero, iniciando desde la capilla Los Ahorcados, hasta la calle 15. En esas dos cuadras existen más de tres huecos que ponen en peligro a cualquier vehículo.

Lo que más resalta es que este problema lleva varios meses presente y no se ha realizado nada por darle una oportuna solución. Los conductores deben realizar maromas, al mejor estilo de los grandes pilotos del panorama mundial, para que sus llantas no caigan en ellos, evitando así averías en su tren delantero.

Pañitos de agua tibia

De acuerdo con comerciantes de la zona, no hace más de un año que una cuadrilla de la Gobernación del estado Táchira intentó hacerse cargo del hueco de la esquina de la calle 15 con carrera 23; no obstante, el trabajo no fue lo suficientemente bueno y a los pocos meses volvió a resurgir.

“En eso se perdieron valiosos recursos materiales y económicos, pues el objetivo principal, que no era otro sino el de aportar una solución con un largo plazo de duración, no se pudo concretar”, dijo Borrero, un hombre de 55 años que pasaba por la zona.

Amenaza vial

Tal es el caso del primer hueco, partiendo desde la capilla Los Ahorcados, el cual cuenta con casi un metro de profundidad, lo que le hace ser una verdadera guillotina para los vehículos que a diario transitan por la calle.

Igualmente resultan afectados quienes deben bajar por el Pasaje Pirineos, ya que el hueco está precisamente ubicado en todo el centro de las cuatro esquinas, interfiriendo tanto al que baja como al que cruza.

Por ser tan profundo, es más propenso a reventar llantas, dañar tijeras, tripoides, amortiguadores, tijeras, lápices y demás elementos que componen el tren delantero de un vehículo automotor.

“Esta situación acarrearía otro problema para el ciudadano, pues ahora deberá reparar su vehículo, aunque para ello deba hacer el esfuerzo de conseguir el dinero para adquirir el o los repuestos para sustituir lo dañado”, dijo Marcos Moncada, un conductor que estacionaba su automóvil en la zona.

También pueden llegar a ocasionar accidentes viales, ya que en su afán de evitarlos, el conductor debe desviar su vehículo del carril normal de tránsito, arriesgándose a impactar otro vehículo, bien sea parqueado o que vaya por el carril aledaño.

Igualmente, quien no tenga conocimiento de la situación y se encuentre con el hueco prácticamente en sus narices, pues deberá reducir drásticamente la velocidad, poniendo en peligro al vehículo que viene detrás de él.

Otros huecos

Para no salirse de Barrio Obrero, una zona bastante transitada debido a sus puntos comerciales y financieros, se pueden conseguir más averías en el asfalto, como es el caso de la plaza  María del Carmen Ramírez, conocida como Los Mangos, en la carrera 21 con calles 12 y 11, frente al banco Sofitasa; otro cráter peligroso que atenta contra el buen transitar vehicular.

También está el eterno hueco en la carrera 20 entre calles 15 y 16, en toda la mitad. Aunque anteriormente era intransitable, se hicieron los respectivos trabajos de reparación y quedó restablecido el paso; sin embargo, el causante del inconveniente está comenzando a reaparecer, por lo que es recomendable atacar el inconveniente ahora y no esperar que sea más tarde y complicado.

Bastante transitada es la calle que pasa por el Centro Comercial Villa Inmaculada, en la carrera 22 entre calle 10 y Pasaje Acueducto. Es un sector que tiene vida diurna, como nocturna. El mismo no escapa de esta problemática y también presenta su cráter, justamente en todo el frente del centro comercial.

El llamado es a los organismos competentes, bien sea del Gobierno nacional, regional o municipal, para que se aboquen a una solución a esta gran problemática que, en vez de sumar, está restando a las gestiones.

Favio Hernández / Fotos: Tulia Buriticá