domingo 22 mayo, 2022
InicioRegionalDiscreto 115° aniversario del Ateneo del Táchira

Discreto 115° aniversario del Ateneo del Táchira

197 views

Se suma un nuevo año, en que por motivos de pandemia, el Salón de Lectura, Ateneo del Táchira, no ha celebrado los solemnes actos con motivo de su aniversario, esta vez el número 115.

Por iguales motivos no ha estado en la cabalidad de sus funciones en su sede, y sus puertas permanecen parcialmente cerradas, aunque quien lo desee puede pasar por el emblemático edificio del centro de San Cristóbal para presenciar la exposición de arte presente en sus pasillos, y disponer de los servicios de la biblioteca.

La historia del Ateneo del Táchira, como bien reseñó Ernesto Román, en una publicación acerca de su más reciente época, publicada un par de décadas atrás, está llena de aperturas y clausuras, de florecimientos y sequías, de apogeos y ocasos, sin por ello perder su dignidad de emblema de la cultura regional.

La necesidad de acceder al conocimiento a través de la lectura fue el germen que dio inicio al Salón de Lectura Ateneo del Táchira. (Foto: Freddy Omar Durán)

Si bien nació en 1907, casi como una necesidad de un grupo de intelectuales necesitados de un lugar para sus tertulias y saciarse de conocimientos encerrados en los libros y publicaciones de la época, su crecimiento y relevancia dentro de la sociedad le ganaron el derecho de contar con un magnífico inmueble, inaugurado en abril de 1938, que prácticamente se ha apropiado del nombre, la identidad y el prestigio de una institución que ha sido más que solemnes estancias.

Muchos de sus eventos han contado con un aforo desbordante, incluso en sus dos plantas; otros se han caracterizado por un discreto público; no obstante, ser todos en semejante medida valiosos para las artes plásticas, el teatro, la música, la educación y la vida social y política de la región.

Muchos de los discursos allí pronunciados, especialmente en su día central, el 19 de abril, se han convertido no solo en joyas de la oratoria, sino en clases magistrales de lo que significa la tachiraneidad, evocando fechas, personajes y acontecimientos de relevancia histórica.

Por allí han transitado las más encumbradas figuras sociales, políticas y culturales de talla nacional e internacional; e igual lo han hecho los tachirenses de más humilde prestancia, de todas las edades, condiciones sociales y géneros.

Justicia histórica

El tiempo le hizo historia a José Antonio Guerrero Lozada, como figura fundamental en la creación del Salón de Lectura Ateneo del Táchira, aunque esta no sería posible sin la presencia de un grupo de personas a su alrededor con iguales inquietudes.

Desde el Café La Francia, propiedad del mencionado, se intrigaría no lo malo, sino lo bueno de provecho colectivo, que saliéndose de la informalidad adquiriría un carácter de personalidad jurídica al frente del cual una junta directiva adscribiría un compromiso bajo acta que, aunque propio de una sociedad de principios del siglo XX, vale su relectura para nuestra actualidad:

“Nosotros los suscritos, ávidos de algún saber y tratando de llenar uno de los vacíos que experimenta la ciudad de San Cristóbal, como lo es la lectura selecta para tantos coterráneos que anhelan una instrucción que no se alcanza en nuestras primarias aulas, ni es accesible a las fortunas módicas y queriendo de nuestro coterráneos todo el que quiera aprender lo pueda, hemos resuelto fundar por primera vez en San Cristóbal, a manera de Caracas, Valencia, Maracaibo, una Biblioteca, si no pública, sí al servicio de una Asociación”.

Hoy el sentido particular de esa Asociación se mantiene, al frente de la cual han estado ilustres tachirenses, y cuyo documento constitutivo se firmó el 19 de abril de 1907, aunque ya no bajo fondos privados, sino a partir del recurso aportado por el Estado regional y nacional, enfocados al mantenimiento del patrimonio arquitectónico, su programación anual y el personal que allí labora. Pero más allá de eso, el Ateneo del Táchira pertenece a un colectivo que lo lleva su querencia y lo ha sabido valorar como pilar fundamental de la cultura regional, que ansía revivir su papel protagónico.

Freddy Omar Durán

- Advertisment -
Encartado Publicitario