lunes 6 diciembre, 2021
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En El Valle se cultiva la papa francesa Sassy

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Un proyecto agroalimentario está dando sus frutos en la aldea Tres Esquinas de El Valle, municipio Capacho Nuevo. Se trata de cosechas de papa Sassy, sembradas con semillas procesadas en laboratorio. El rendimiento estimado de la cosecha es de 27 toneladas por hectárea


Por Bleima Márquez / @bleimamr

En las laderas de la aldea Tres Esquinas, tranquila y hermosa población de El Valle, municipio Capacho Nuevo, parroquia doctor Juan Germán Roscio del estado Táchira, a 1.200 metros sobre el nivel del mar (msnm), se desarrolla un proyecto nacional de producción de semilla de papa (solanum tuberosum), tipo Sassy.

Antonio Huérfano, docente del Programa Nacional de Formación Agroalimentaria de la Misión Sucre, núcleo Capacho, explicó que los campesinos que integran la comuna Labradores de la Montaña Cipriano Castro y los estudiantes del sexto trimestre de la referida institución de educación universitaria de esa localidad, ya están obteniendo los frutos deseados.

“Alianza científica campesina”

 Óscar Forero, director regional de Fundacite, declaró que esa institución impulsa el proyecto denominado “Alianza científica campesina», cuya finalidad es trabajar con los conocimientos de la ciencia, en conjunto con los ancestrales de campesinos que se encuentran desplegados por todo el país.

Al respecto, explicó que esta alianza es promovida por el ministerio de Ciencia y Tecnología, a través de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), y en el caso específico del Táchira se incorporó la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite).

De acuerdo con lo expuesto por Forero, en esta región andina hay ocho núcleos semilleristas, distribuidos en diferentes municipios de esta entidad andina, como Uribante, Capacho Nuevo, Pedro María Ureña, entre otros.

Uno de los aspectos positivos es que han logrado sembrar papa desde la etapa prebásica (cuando sale del laboratorio), en tierras bajas, gracias a modificaciones en la genética de la semilla. “Se han logrado acoplar semillas que tradicionalmente eran de pisos altos. También consiguieron introducir variedades en niveles intermedios”, aseveró Forero.

Papas en Tres Esquinas

Uno de los núcleos de semillas más cercanos a San Cristóbal, con resultados positivos, está en la parroquia Juan Germán Roscio, aldea Tres Esquinas, del municipio Capacho Viejo.

Cuentan con 3 mil 200 tubérculos sembrados de manera orgánica en un terreno propiedad de los productores del lugar. Se trata de una variedad de papa francesa denominada Sassy, con la cual, a través de Productores Integral del Páramo (Proinpa) y con el apoyo del ministerio de Ciencia y Tecnología, han logrado desarrollar la semilla.

El rendimiento estimado de la cosecha es de 27 toneladas por hectárea, una cifra alta al compararla con las nacionales, que alcanzan 13 toneladas.  “Este resultado obedece a las características genéticas de la semilla”, indicó Forero.

También señaló que multiplicar este tubérculo va a garantizar la generación de procesos de soberanía alimentaria y un cambio en la cultura de los cultivos, en el caso de la papa, un rubro esencial en la dieta del venezolano, en especial en el Táchira, entidad donde tradicionalmente ha ingresado papa de contrabando, bien sea a través de la semilla o de consumo.

“Queremos cambiar esa realidad, obviamente estamos comenzamos, hacemos un trabajo de hormiguita, pero creemos que en un futuro no muy lejano podemos generar un importante impacto dentro de la economía tachirense”, expuso Forero e indicó que Táchira requiere un aproximado de 4 mil toneladas de semilla de papa certificada al año para la siembra.

El profesor Huérfano informó que la variedad de papa Sassy, categoría básica, fue sembrada en diciembre del 2020 en un área de 750 metros cuadrados, y al transcurrir 110 días de su ciclo vegetativo obtendrán alrededor de 60 mil tubérculos, equivalentes a 1,3 toneladas de semilla. Luego será clasificada y almacenada por espacio de dos meses para iniciar el nuevo ciclo de siembra.

El docente especificó cada uno de los pasos necesarios para cultivar la semilla de papa (Solanum tuberosum) de forma orgánica: selección, arado con bueyes para la preparación, y adecuación del terreno; siembra de tubérculos; aplicación de bioinsumos, cuando el cultivo lo requiera; abono orgánico, y aporques (técnica agrícola que consiste en acumular tierra en la base del tronco o tallo).

A los 70 días del ciclo vegetativo corresponde una prueba de productividad para estimar la producción y el estado fitosanitario de los tubérculos. A los 90 días debe podarse el follaje de las plantas, y la cosecha se obtiene a los 110 días. Luego almacenan la semilla de la papa, para posteriormente iniciar un nuevo ciclo vegetativo.

Desde el laboratorio

El director de Fundacite explicó que vienen trabajando la semilla desde el laboratorio, luego pasan por plántulas a las casas de cultivos y de allí ya salen las primeras papas prebásicas, que son las que están sembrando.

También, sostuvo que ese producto tiene un valor bastante preciado en el mercado, que puede oscilar entre 0,80 a 0,85 centavo de dólar, y tiene un potencial significativo porque con un tubérculo, después de unas cinco siembras, puede llegar a producir hasta una tonelada de papa.

Forero  aclaró que el proceso no es tan fácil. Requiere del esfuerzo y tesón de la ciencia, y los conocimientos empíricos de la población. “Nosotros la recibimos desde la etapa prebásica; luego, una vez que se cosecha pasa a básica; al sembrarla nuevamente y recoger el producto, se convierte en registrada y de allí a certificada, para posteriormente ser papa de consumo”, detalló el director de Fundacite.

Masificación de cultivos

Óscar Forero aseguró que desde su despacho vienen trabajando en un proceso de masificación de cultivos, con resultados positivos, al entregar semilla de papa para el consumo a pequeños productores.

“En esta parroquia tenemos organizados 28 productores. Son microproductores que tienen pequeños huertos familiares”, aseguró el director y recalcó que, a través de este plan piloto, con un bajo costo y de manera orgánica, pueden llegar a obtener de 150 a 200 kilos de papa.

Lola Olivares, enlace entre la comuna “Doctor Juan Germán Roscio” y Fundacite, es la encargada de buscar los propietarios de terrenos. “No importa que sean pequeños, pero que tengan la motivación para sembrar”, comentó la dama.

También precisó que los terrenos deben estar encerrados para evitar que el ganado dañe la producción, deben contar con agua y no tener sombra.  “Hay productores con conocimiento porque han sembrado papa en Colombia, y otras personas que no tienen ninguna experiencia. Luego Fundacite  dictará un proceso de formación”, aseguró Olivares y añadió que ya hay 26 personas ubicadas para tal fin.

Trabajo de grado

El proyecto de las papas Sassy también forma parte de un trabajo de grado de un grupo de estudiantes de Agroalimentaria de la Misión Sucre, núcleo Capacho Nuevo. El objetivo de estas jóvenes es llevar adelante el cultivo de papa genéticamente modificado y comprobar que se puede obtener ese rubro en un terreno donde normalmente no se da.

Yensy Naranjo, una de las integrantes del equipo, dijo que se esfuerzan para que el proyecto sobre el cultivo de solanum tuberosum (papa) avance positivamente en forma orgánica. “Esperamos que nuestro proyecto sea como esa chispa que motive a los productores a cosechar este rubro en la zona”, expresó la estudiante.

Las futuras ingenieras en Agroalimentaria agradecieron el apoyo recibido por Fundacite, ente dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología que proporcionó la semilla; a la comuna Labradores de la Montaña, y la dedicación de Antonio Huérfano, docente que ha guiado cada paso.

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