Legislativo conmemoró el día internacional de la enfermera

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La directiva del Consejo Legislativo Estadal impuso una condecoración a Rodolfo Suárez.

La tarea es ardua, a veces poco reconocida, esta profesión ofrece un gran prestigio, mas no ganancias económicas, aunque sabemos que nos las merecemos, el afecto y agradecimiento de los pacientes y sus familiares, es la paga más justa, aunada a la de nuestra conciencia, cuando hemos actuado con vocación y lealtad en la labor diaria de la enfermería.

Fueron las palabras de apertura de Rodolfo Suárez, director del Protectorado de Gestión Social, orador de orden en la sesión realizada por el Consejo Legislativo en conmemoración al Día Internacional de la Enfermería, la cual estuvo encabezada por el diputado Luis Mora Jurado, y lo acompañaron autoridades del Poder Judicial, Moral y Ciudadano, Ministerio Publico y el protectorado del estado Táchira, además de enfermeros y enfermeras adscritos al Ministerio del Poder Popular para la Salud.

Resaltó que ha sido en revolución que el sector salud ha avanzado de gran forma con la creación de los Centros de Diagnósticos Integrales  que cuentan con áreas de especialización y de última tecnología, al igual que los convenios realizados con Cuba.

“Es el momento  indicado de reconocer la noble labor que realizamos, es hora de rendirnos un homenaje por ser capaces de velar el sueño de un desconocido, acurrucar a un bebe en ausencia de su madre, confortar y animar cuando el dolor y la angustia parecen no cesar, muchas veces pasamos momentos de sufrimiento y quebranto al ver los dolores de nuestros pacientes, que realmente se convierten en la razón de nuestra existencia”.

Hoy desde esta trinchera que me corresponde asumir, mi tarea es que todos los enfermeros y enfermas sean valorados y reconocidos, de allí la importancia de la tarea a cumplir, porque abordamos lo físico, lo social y el alma, por tanto somos instrumentos escogidos por Dios, en estos momentos difíciles donde la patria grande de Bolívar y Chàvez se ve constantemente asediada por el imperio de los EEUU y el bloqueo económico y social, indicó durante su discurso Suárez.

Así mismo, dijo Suárez, que es allí en donde el presidente Nicolás Maduro,  se esfuerza con ímpetu y tesón para mantener con calidad y cantidad el sistema de salud, que éste sea gratuito y siempre llegue hasta los rincones más escondidos de nuestra amada Venezuela”.

Por su parte Luis Mora, realizó una breve reseña histórica señalando que la celebración universal del Día de la Enfermera homenajea a Florencia Nightingale, mujer nacida el 12 de mayo de 1830 en Florencia, Italia. Su historia se remonta a 1854, en la sangrienta guerra que estalló en Crimea, en donde se alistó como enfermera en el Ejército inglés.

Inclinada desde muy joven a la labor humanitaria de servir a los demás. Su dedicación, su desvelo por salvar las vidas de los soldados heridos, hizo que se le conociera con el sobrenombre de Ángel de Crimea.

Nightingale murió en Londres el 13 de agosto de 1910, satisfecha de su obra de amor, realizada contra la voluntad de la época y el sentimiento de una sociedad indiferente, y apegada a los prejuicios clasistas.

Enfatizó que en los años de Revolución, han sido atendidas más de 25 millones de personas, de las que más del 80 por ciento se atendieron en sistemas de salud públicos. Durante los últimos 15 años, se ha registrado un incremento de más del mil 500 por ciento en inversión de salud. Se han construido más de 13 mil 749 centros de salud públicos.

Hasta la presente fecha la Misión Barrio Adentro (I, II y III) ha realizado 1.250.00,00 consultas en módulos ubicados en las comunidades más populares del país; y ha salvado 2.750.000 vidas.

Mientras que la Misión Milagro ha efectuado 22.529.964,00 de consultas oftalmológicas y ha intervenido a 2.500..912 pacientes en todo el país (2019; la Misión Sonrisa ha creado 20 centros odontológicos y ha atendido a más de 200 mil venezolanos.Rodolfo Suarez, prosiguió, “a veces la falta de tiempo, el agotamiento y el stress hacen que nuestra conducta no sea la mas indicada… es entonces que debemos recordar nuestro fin; servir al otro, sin perseguir mas reconocimiento que la satisfacción de cumplir nuestra meta: que el paciente se sienta querido, importante y atendido con amor y sobre todo con respeto”.