miércoles 8 diciembre, 2021
InicioRegionalLos trazos de colores de un niño tachirense cautivan en México

Los trazos de colores de un niño tachirense cautivan en México

3.502 views

Lápices, marcadores, crayones y hojas empiezan a ser elementos importantes e imprescindibles en su nueva etapa de vida


Por Rosalinda Hernández C

Ramón Fernando Valderrama es un niño de 11 años que partió hace dos años desde San Cristóbal, con rumbo a México. Como muchos niños venezolanos, se vio obligado a dejar colegio, amigos, una buena parte de su familia y muchos juguetes, para ir, junto a sus padres, abuela y hermana, en busca de mejores oportunidades de vida.

Llegó a la población mexicana de Querétaro, en donde lo esperaba otra parte de la familia (tías y tío), y mientras descubre el nuevo mundo que le correspondía enfrentar a tan corta edad, empieza a verse envuelto en el arte de los trazos y matices de colores.

El pequeño tachirense, con talento para el dibujo.

Lápices, marcadores, crayones y hojas empiezan a ser elementos importantes e imprescindibles en su nueva etapa de vida. Mientras que el dibujo cada día se muestra más imponente en los rasgos del pequeño artista tachirense.

Una convocatoria nacional para el Concurso de Dibujo Infantil-2020, en homenaje a “Gianni Rodari”, auspiciado por el Ministerio de la Cultura de México, resultó atractiva para el niño inmigrante, quien se animó a presentar su mejor obra y lo logró.

“Participé porque me gusta el dibujo, me entretiene, y era una buena oportunidad. El concurso era en honor al escritor italiano Gianni Rodari, y estaba dirigido a niños de hasta 12 años”, comentó.

La temática del concurso promocionado por la Red de Bibliotecas Públicas del país azteca se basaba en “Cuentos para jugar y disfrutar la fantasía: Gianni Rodari”.

Se presentaron nueve temas: El edificio helado; El ratón que comía gatos, La huida de Pulchinela; El joven cangrejo; El doctor Terríbilis;  Taxi para las estrellas; El gato viajero; El cocodrilo sabio, y ¡Clonc! ¡Scrash! Llegan los marcianos.

Estos dibujos hacen historia en México.

Los niños podían escoger uno de esos temas para realizar el dibujo; luego a los ganadores se les publicarán los dibujos en el libro digital de cuentos que será editado por la Dirección General de Bibliotecas y formará parte de la colección infantil.

“El que escogí se llama Taxi para las estrellas, era algo que tenía magia y ese dibujo quedó entre los seleccionados para la presentación del libro de cuentos, que estará en todas las bibliotecas públicas de México”, indicó el tachirense.

Orgullo venezolano

Cuando se le pregunta a Ramón Fernando Valderrama cómo se siente ante el logro alcanzado, no vacila en decir que está emocionado porque es su primer concurso ganado y representa un verdadero orgullo para él haber alcanzado ese logro.

Cuando salga el dibujo publicado, Ramón Fernando aseguró que de inmediato informaría a su familia en Venezuela, para que puedan apreciar su obra final.

Con seriedad y la experiencia que le da el ser inmigrante a tan corta edad, el jovencito envió un mensaje claro y motivador a sus connacionales que se encuentran en distintas partes del mundo: “Sigan sus sueños, que todo se puede lograr con esfuerzo y dedicación cuando uno lo desea”.

No ha sido fácil para Valderrama desprenderse de sus afectos. Extraña mucho a la familia que quedó en San Cristóbal, los chocolates, de la marca Savoy, el cereal Flips, la malta, el colegio y a sus compañeros de clase.

“Al principio me costó acostumbrarme, porque era un país nuevo para mí, pero después me adapté rápido”, dice al diario La Nación Ramón Fernando con la espontaneidad característica de su edad.

Salir de Venezuela ha resultado algo positivo, visto desde la óptica del niño. Ha conocido una nueva gastronomía, “me gusta la comida de aquí. Los tacos y las quesadillas son mis preferidos”, afirmó.

Otro de los elementos que resaltan en su migración es que mejoró el dominio del idioma inglés. “No sabía mucho inglés, allá recibía clases, solo dos horas a la semana; aquí veo inglés todos los días y francés dos veces por semana. En Venezuela no veía francés”.

Tal vez la edad, la empatía o el ambiente que rodea al niño tachirense, lo han llevado a una adaptación rápida en la zona donde se encuentra.   “La verdad, no me han tratado como inmigrante, me tratan bien, como a cualquier mexicano, y tengo un grupo de cuatro amigos aquí y nos llevamos muy bien”, precisó.

Ramón Fernández, poco acostumbrado a lidiar con medios de comunicación y periodistas, se despidió pronto del diario La Nación y continuó con sus labores.

- Advertisment -