Por inconsistencia entre la gasolina que llegaba y la que se vendía allanaron bomba en La Blanquita

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Con participación de autoridades militares, fiscales del Ministerio Público y Freddy Bernal, en su calidad de Protector del Táchira, el  viernes 09 de agosto, fue allanada la estación de servicio La Blanquita, en el municipio Guásimos, y fue detenido el administrador, a quien le imputarán varios delitos.

Bernal informó que, luego de una revisión exhaustiva de cuánta gasolina ingresaba y cuánta vendían en la referida estación, se dieron cuenta de que ingresaron 32 gandolas de gasolina en los últimos tres meses y la administración solo pudo demostrar el expendio de 24 gandolas, no pudieron demostrar qué hicieron con 7 gandolas y media de gasolina.

De acuerdo con las cuentas del representante del Gobierno nacional en el Táchira, una gandola de gasolina de 95 octanos cuesta 2.8 bolívares soberanos y esa misma gandola cuesta en el mercado ilegal 47 millones y medio de pesos, “lo  que significa que estos criminales se han embolsillado 350 millones de pesos en los últimos tres meses, con lo cual se pueden abastecer 7 mil 400 vehículos.

En la acción se detuvo al administrador de la estación y se le imputarán los delitos de: contrabando agravado de hidrocarburos, asociación para delinquir, legitimación de capitales y  terrorismo.

Al dueño de la estación La Blanquita se le quitará la concesión y los bienes pasarán a ser manejados por alguna institución del Estado, según dijo Bernal, de acuerdo con las leyes venezolanas y según lo dispongan los tribunales.

“Esta es un  lucha diaria contra las mafias criminales. Quiero aprovechar para decirles a los dueños de las estaciones, señores, no se arriesguen a que una mañana o una noche llegue con el FAES a llevármelos presos, se los he dicho una y mil veces, son varios los administradores de las bombas que están en la cárcel. No es legal que ustedes sometan a los ciudadanos a 4 horas de cola o hasta tres días y en la noche sacan la gasolina para Colombia, al tráfico ilegal que va para el procesamiento de droga de los paramilitares”, recalcó Bernal.

Bernal  afirmó que los  vecinos de la estación allanada veían  que en la noche la bomba estaba cerrada,  pero llegaban camiones a surtir y para ellos guardaban reservas cada vez que tenían combustible.

(OL)