Inicio Reportajes y Especiales Anarquía ciudadana por desacato a las leyes de tránsito

Anarquía ciudadana por desacato a las leyes de tránsito

Hay infracciones viales en todo el estado Táchira. Muchos conductores son indiferentes. (Foto/Tulia Buriticá)

Bleima Márquez


EL Dato

“El problema de las infracciones viales radica en no tener una herramienta jurídica adecuada para poder sancionar administrativamente al infractor”,  sostuvo un funcionario vial  y agregó que la ley está vigente en su contenido, pero no en los cobros.


Circular por San Cristóbal y otros municipios del estado Táchira se ha convertido en un riesgo para conductores y peatones, porque hay desacato a las normas y leyes de tránsito.

Pareciera que vivimos en una ciudad sin ley, donde la gente hace lo que le provoca, sin pensar en las molestias o perjuicios causados a los demás, e incluso a sí mismo. Es como si el ciudadano hubiese perdido el respeto a la vida.

Desatención de las luces del semáforo, contravenir flechado, giro en ‘U’, exceso de pasajeros en motocicletas, no usar el casco protector al andar en motocicleta, ingesta de bebidas alcohólicas, exceso de velocidad, estacionarse donde no se debe, entre otras, son las faltas más recurrentes a las normas y leyes de tránsito que ocasionan accidentes y lesionados.

Ni conductores ni peatones respetan el Reglamento de Tránsito Terrestre. Muchos ni siquiera lo conocen. (Foto: Tulia Buriticá)

Sin contar otras infracciones, como el irrespeto al rayado peatonal, estacionar en sitios inadecuados, como aceras, hidrantes de incendios y zonas de entrada y salida de vehículos; no usar el cinturón de seguridad, y documentos vencidos, entre otras omisiones.

Ausencia de consciencia ciudadana

De acuerdo con una encuesta oral aplicada a varios funcionarios del servicio de Tránsito de la Policía Nacional Bolivariana (PNB),  Policía del Estado (Politáchira) y Policía Municipal, la constante violación a la normativas de tránsito es un problema de conciencia ciudadana.

Para los profesionales que representan la autoridad, el problema es tan bárbaro que los conductores ven instalados los puntos de control y, de igual manera, incurren en infracción.

“No hay respeto a las leyes ni a los cuerpos de seguridad porque, sencillamente, las sanciones son irrisorias y no les duele el bolsillo.  Ese respeto que nuestros padres nos inculcaron se ha perdido”, aseveró un oficial de policía y agregó que ni siquiera hay temor a la muerte.

La misma consideración tienen algunos tachirenses consultados, quienes al unísono opinaron que el principal factor del anarquismo generado en la ciudad capital y otras zonas urbanas del estado es la pérdida de valores, falta de cultura y educación. Veamos algunas consideraciones.

Antonio Estupiñán piensa que la mayoría de los casos de violación a las leyes de tránsito suceden por capricho de las personas y, en algunos casos, por falta de señalización vial.

Asimismo, cree que “los diferentes cuerpos de seguridad de la región sí supervisan, pero no para aplicar la ley, sino para extorsionar, y muchas personas se han acostumbrado a pagar”.

Por su parte, Miguel Ángel (no suministró el apellido) coincide en que un número sustancioso de personas cometen infracciones. “La falta de educación vial y de valores ciudadanos, más la ausencia de ley y orden por parte de las autoridades, es motivo de cuantiosos accidentes, incluso en temporada de semana radical”.

En cuanto a la presencia de funcionarios del Servicio de Tránsito en las calles, Miguel Ángel expresó que  no hay supervisión de ninguna institución encargada, ni ministerios, ni alcaldía, ni gobernación.  “Aquí todo el mundo hace lo que quiere. Muy lamentable esta situación”, criticó.

Muchos conductores de vehículos no respetan el rayado peatonal. (Foto/Tulia Buriticá)

Asimismo, Iván Solarte afirmó que ni conductores ni peatones acatan las normas, ni las leyes de tránsito, y como ejemplo citó a las personas que no utilizan las pasarelas y pasan por debajo, poniendo en riesgo su integridad.

A su juicio, la falta de una normativa legal actualizada y un sistema sancionatorio estricto, la ausencia de señalización y demarcación, así como la presencia de semáforos dañados, infraestructura vial destrozada y escasez de iluminación, son los principales motivos del incumplimiento de la ley.

Al preguntarle a Solarte si hay supervisión en las calles, contestó que “no hay funcionarios que dirijan el tránsito, ni están capacitados”.

Para Jhon Serrano, los mismos efectivos de seguridad que deben velar por la armonía en las vías son quienes infringen la ley. “Es necesario un cambio de pensamiento y forma de actuar”, puntualizó.

Se ríen de las multas

Aunque las leyes de tránsito regulan las diferentes sanciones por infracciones, los montos a pagar son irrisorios, debido a las distintas reformas monetarias que ha tenido Venezuela en los últimos años. Por tanto, no existen penalidades que intimiden, sencillamente, porque no hubo una adecuación sistemática de la ley.

Ante esta realidad, la recomendación de los efectivos de los cuerpos de seguridad, especialmente del Servicio de Tránsito, es establecer multas ancladas al petro para hacer sentir a los infractores “el golpe en el bolsillo”, y así se cohíban de cometer tantas violaciones a los reglamentos, leyes y estatutos.

Actualmente, las multas son calculadas según la Unidad Tributaria (UT), que tiene un valor de 20 mil bolívares, según se anunció el pasado mes de abril.

En los artículos 169, 170 y 171 está tipificado el cobro de las infracciones y sanciones administrativas, de acuerdo a la gravedad de la falta, en 10 UT para la mayor, 5 UT para menos graves y 3UT para sanciones leves.  Además, contempla otros articulados para regular vehículos de carga, transporte público, violación a las normas Covenin (Comisión Venezolana de Normas Industriales).

Otro factor que incide a la hora de aplicar multas a los violadores de las normativas de tránsito es la ausencia de boletas, instrumento que debe ser proporcionado por el INTT, pero que –según oficiales de la PNB – no ha sido entregado.

“El problema radica en no tener una herramienta jurídica adecuada para poder sancionar administrativamente al infractor”, sostuvo otro funcionario y agregó que la ley está vigente en su contenido, pero no en los cobros.

Pocos funcionarios en la calle

Según explicaron en el servicio de Tránsito de la PNB, este organismo está desplegado en Táchira en 11 servicios: Migración, Orden Público, Vigilancia y Patrullaje, Acuático, Comunal, Antidroga, Departamento de Investigación Penal (DIP), Dirección de Inteligencia Estratégica (DIE), Cuadrantes de Paz, Brigada Territorial de Inteligencia (BTI), y Tránsito,  única dependencia a nivel nacional con competencia en esta materia.

La Policía del estado (Politáchira) y la Municipal (Polisancristóbal) también deben ser garantes del cumplimiento de la ley e imponen multas; esos recursos van, en el primer caso, al mismo cuerpo de seguridad, aunque los efectivos acotaron que desde hace algún tiempo no han levantado multas; y en el segundo, a la alcaldía de San Cristóbal, ente al cual están adscritos, pero desde hace algún tiempo no cumplen esa función.

Táchira entre los primeros

Las estadísticas de accidentes e infracciones actuales no pueden ser comparadas con las de años anteriores a la pandemia por covid-19, porque a causa de la cuarentena para prevenir la propagación del virus, las calles están más solas, el tráfico es más suave, no hay congestionamientos viales, tampoco semáforos o vías obstruidas por circulación vial.

Al hacer este planteamiento a un oficial de tránsito respondió: “El que choca en estos días es por imprudencia, porque está desatendiendo una norma.  La ingesta de bebidas alcohólicas es otro causante de accidentes”, aseguró.

De acuerdo con datos suministrados por el Servicio de Tránsito del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (PNB), el sitio donde más infracciones se cometen en esta entidad andina es el casco de la ciudad, en las zonas urbanas. “La gente ahora anda por donde le provoque y se excusan, como si no existiera ley. Por citar un ejemplo: ‘Es que estamos en Santa Ana, o las calles están libres’”, comentó un funcionario.

Según el Servicio de Tránsito de la PNB, el resumen ejecutivo de indicadores de seguridad ciudadana muestra que en la semana 17 del 2021, entre el 19 y el 25 de abril, Táchira fue el estado con mayor cantidad de accidentes dentro de la geografía nacional.  Las cifras asentadas revelan que se levantaron 102 accidentes. Al compararlas con este mismo lapso pero del 2020, se observa una disminución del 3,8 %.

Durante esos pocos días, 56 % de las novedades por esta causa se concentraron en cinco entidades: Táchira con el 15 %, Bolívar y Nueva Esparta con un 12 % cada uno,  Distrito Capital con 9 % y Aragua con el 8 %.

En esa misma semana 17 del año 2021, nuestro estado también fue el número uno en lesionados y muertes por accidentes de tránsito, con un porcentaje del 19 % y 12 %, respectivamente, con relación al total nacional.

Las estadísticas oficiales que maneja esta misma unidad de la PNB indican que el 75 % de los accidentes de tránsito registrados a nivel nacional durante la semana 23 de este año se agruparon en cuatro entidades: Bolívar, Aragua, Guárico y Táchira.  Esta tierra andina se ubicó en el cuarto estado con más accidentes de tránsito, y con relación a esa misma semana pero del 2020, se evidencia un incremento del 200 % en esta región.

Para esa misma semana no se registraron fallecidos en Táchira, pero sí un incremento del 100 % de lesionados con respecto al año anterior; ocupando el lugar número 7 en la lista de personas lastimadas que maneja este cuerpo de seguridad ciudadana.

 Documentación

De acuerdo con la Ley de Tránsito, hay una serie de documentos que debe portar cada conductor a la hora de manejar un vehículo: Licencia de conducir, título del vehículo o carnet de circulación, cédula de identidad, certificado médico y póliza de seguro vigente, al menos de responsabilidad civil, es decir, que cubre daños a terceros.

No obstante, muchos ciudadanos afirman no tener al día estos recaudos que deben ser tramitados por instituciones del Estado venezolano. Algunos aseguran que son engorrosos los procesos en las oficinas encargadas; otros le achacan este incumplimiento a la crisis económica, pero lo cierto es que no todos están al día con esta normativa y a la hora del levantamiento de una colisión se complica la situación.

Obviamente, la Ley de Tránsito establece una serie de sanciones, según el tipo de infracción, y el ente encargado de vigilar e imponer las multas a nivel nacional es la PNB, a través del Servicio de Tránsito; sin embargo, las demás policías también deben ser garantes del cumplimiento de las normas y así tratar de minimizar los accidentes por imprudencia.

Salir de la versión móvil